Cómo impulsar la diversidad, la equidad y la inclusión a través del cumplimiento de la Agenda 2030
El 24 de abril de 2024 por parte del Parlamento Europeo aprobó la Directiva sobre diligencia debida de las empresas, que supone un nuevo impulso a la responsabilidad de las organizaciones con los derechos humanos y el medioambiente. La nueva norma europea deberá adaptarse a la legislación nacional en un plazo de dos años, con el propósito de impulsar el compromiso empresarial sostenible y como objetivo poner fin a los impactos negativos del tejido empresarial en materia social y medioambiental.
Esta directiva se centra en asegurar que haya una gestión responsable y sostenible a largo plazo en toda su cadena de suministro y de valor, promoviendo así un compromiso social que ponga el foco en la defensa de los Derechos Humanos, destacando especialmente las comunidades donde operan directamente las multinacionales. Para ello, cumplir con la Agenda 2030 a través de sus Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) se convierte en una necesidad para alcanzar las metas de sostenibilidad y compromiso social marcados por la propia Agenda y por esta debida diligencia, recientemente abordada ya en profundidad desde Europa.
Destacamos a continuación los ODS en los que impacta DIVEM y que están directamente relacionados con el compromiso y la acción social de las empresas:
- El ODS 1 sobre fin de la pobreza.
- El ODS 4 sobre la educación de calidad.
- El ODS 5 sobre igualdad de género.
- El ODS 8 sobre el trabajo decente y el crecimiento económico.
- El ODS 10 sobre la reducción de las desigualdades.
- EL ODS 17 sobre las alianzas para lograr los objetivos.
A través del cumplimiento de estos ODS el tejido empresarial se asegura generar un gran impacto en el fomento de trabajo decente, el fin de la pobreza, la igualdad entre mujeres y hombres, la promoción de la no discriminación… Para ello, las empresas deben tener como objetivo prioritario impulsar su gestión en diversidad, equidad e inclusión de una manera interseccional y crear entornos de trabajo interculturales, diversos, equitativos e inclusivos con el objetivo de crear sociedades más cohesionadas, comprometidas e igualitarias para no dejar a nadie atrás.
Las empresas deben ser conscientes de que son palanca de cambio a través de sus políticas de DEI y deben entender que la incorporación de personas en situación de vulnerabilidad tiene que ser una responsabilidad social de las empresas y tiene que estar implícito en el propósito de las compañías.
En definitiva, es poner en marcha en las empresas la gestión responsable del talento diverso, con un claro compromiso social y, para ello, destacamos algunos hitos para tener en cuenta en la gestión de diversidad, equidad e inclusión:
- Asegurarse de que los canales de contratación y las fuentes de reclutamiento incluyan una amplia variedad de talento diverso.
- Ofrecer formación a los responsables de los equipos en sesgos inconscientes para que los tengan presentes a la hora de procesos de selección, promoción y evaluación.
- Identificar en los requisitos del puesto las capacidades, experiencia y formación de las personas, independientemente de su edad, sexo, discapacidad, raza, etnia, origen, religión, situación económica u otra condición.
- Colaborar en programas de innovación social, para superar los retos de empleabilidad de las personas en situación de vulnerabilidad.
- Validar los algoritmos de la inteligencia artificial para garantizar que no incorporan sesgos inconscientes.
- Introducir métricas para la promoción profesional del talento diverso.
Desde DIVEM acompañamos a las empresas a desarrollar e implementar acciones a favor de la diversidad cultural, con el objetivo de eliminar cualquier tipo de discriminación y favorecer entornos de trabajo donde se ponga en valor el talento diverso e impulsando la creación de equipos de trabajo interculturales, diversos, equitativos e inclusivos.








