El compromiso social de la empresa con la diversidad cultural como parte de la cultura corporativa

El compromiso social con la diversidad cultural no debería ser solo una cuestión estratégica sino una declaración de intenciones a nivel ético. Esto supone ir más allá de palabras bien intencionadas o actos puntuales. Se trata de voluntad y de integrar la diversidad en el ADN de la empresa, mediante la puesta en marcha de un plan con acciones concretas que impacten positivamente en todos sus grupos de interés. Dicho de otra forma, este compromiso debe ser real y tangible, con medidas claras que incluyan a las personas culturalmente diversas en todas las áreas de la empresa, garantizando un impacto positivo tanto en el entorno laboral como en la sociedad.

Es fundamental reconocer que la cultura corporativa es un reflejo de los valores que promueve la empresa y que, por ello, debe ser inclusiva y respetuosa. Está arduamente comprobado que una organización que apuesta por la inclusión cultural y valora las diferencias, favorece un ambiente de trabajo más innovador, productivo y justo, tanto dentro como fuera de sus instalaciones. Para ello la capacitación y sensibilización para todos los niveles de la empresa, comenzando desde la alta dirección, hasta llegar a mandos intermedios y el resto de las personas trabajadoras, constituye un proceso clave en esta labor. Implementar programas de formación en diversidad cultural que aborden la importancia de la inclusión y proporcionen herramientas para gestionar la diversidad en los equipos de manera efectiva facilita, además, la promoción de la empatía, el apoyo y la comprensión mutua entre los miembros del equipo. En este sentido Salomé Suárez, directora de Relaciones Corporativas en Multiópticas, empresa que este año ha recibido el distintivo DIVEM por su trabajo en la gestión responsable de la diversidad cultural, apunta que «la diversidad no solo es un compromiso ético, sino también una oportunidad para innovar, conectar mejor con la sociedad y potenciar el talento interno». Desde Multiópticas han tenido claro esta realidad: «Entendemos que la diversidad enriquece nuestras soluciones y fortalece nuestra responsabilidad social». Así, señalan que gracias a esta gestión responsable «hemos logrado equipos más creativos, soluciones más inclusivas y una conexión más auténtica con nuestros clientes, empleados y comunidades».

Es esencial que las empresas reconozcan y respeten las necesidades particulares de las personas culturalmente diversas. Esto puede incluir la posibilidad de adaptar horarios laborales durante festividades religiosas, ofrecer menús inclusivos en eventos corporativos o asegurar que los materiales y recursos de la empresa sean accesibles y traducidos a diferentes idiomas.

Una compañía que abraza la diversidad cultural no solo genera un clima de trabajo positivo, sino que también se posiciona como un referente en responsabilidad social corporativa y empresarial. Al integrar la diversidad en su cultura corporativa, contribuye al bienestar social, fomenta la equidad y participa activamente en la construcción de comunidades más inclusivas. Además, un equipo diverso es capaz de generar ideas innovadoras que responden a las necesidades de un mercado globalizado, lo que puede traducirse en ventajas competitivas sustanciales.

En definitiva, incluir la diversidad cultural en el corazón de la cultura corporativa contribuye no solo a generar beneficios dentro de la empresa, sino también a la transformación positiva de la sociedad en su conjunto.

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Hospital Centro Médico de Asturias: «Un equipo culturalmente diverso permite entender mejor las necesidades de nuestros pacientes, que también son diversos»

Hablamos con Natalia González, responsable de RRHH del Hospital Centro Médico de Asturias, empresa que en este año ha sido una de las compañías que han recibido el distintivo DIVEM por su compromiso con la diversidad cultural y por haberla sabido poner en valor dentro de la propia política de la empresa. En esta entrevista, exploramos cómo la gestión de la diversidad cultural enriquece la dinámica laboral, los retos que plantea su integración y las iniciativas adoptadas para promover un liderazgo inclusivo y responsable.

¿Por qué es importante para vuestro centro una adecuada gestión de la diversidad?

La gestión adecuada de la diversidad es fundamental para nuestro hospital, ya que permite potenciar la innovación, mejorar el rendimiento de los equipos y consolidar un entorno laboral inclusivo y respetuoso. Contar con equipos diversos enriquece la generación de ideas, ofreciendo diferentes perspectivas que conducen a soluciones creativas para los desafíos diarios. Además, la diversidad fortalece la toma de decisiones, permitiendo abordar problemas desde múltiples ángulos, lo que se traduce en un mejor rendimiento y capacidad de adaptación a un entorno cambiante. Por otro lado, un ambiente inclusivo eleva la satisfacción de los empleados, mejora su compromiso y reduce la rotación, lo que resulta en una plantilla más estable y motivada. Asimismo, promover la diversidad refuerza nuestra reputación institucional y subraya nuestro compromiso con la responsabilidad social. En nuestro centro médico, la diversidad no solo es un valor ético, sino también una estrategia clave para alcanzar la excelencia en nuestros servicios y mantenernos a la vanguardia del sector sanitario.

En la plantilla contáis con personas culturalmente diversas que ya tienen un largo recorrido en la empresa. ¿Qué crees que os aporta contar con personas culturalmente diversas en los equipos de trabajo?

Tener personas culturalmente diversas en nuestros equipos de trabajo aporta un gran valor, enriqueciendo tanto el ambiente laboral como los resultados institucionales. Estas personas traen consigo perspectivas únicas y experiencias diversas que fomentan la creatividad y la innovación, ayudándonos a abordar problemas desde nuevos enfoques y encontrar soluciones más efectivas. Además, la diversidad enriquece la toma de decisiones, ampliando el rango de opciones evaluadas y fortaleciendo las soluciones adoptadas. Otro beneficio importante es la capacidad de entender y atender mejor las necesidades de nuestra comunidad de pacientes, que también es diversa. Esto nos permite diseñar servicios más inclusivos y adaptados a sus expectativas. Finalmente, contar con un equipo diverso refuerza nuestra cultura organizacional, promoviendo valores de respeto y colaboración que benefician tanto a los empleados como a los pacientes.

Por ejemplo, en vuestro caso contáis con una mujer musulmana que lleva X años en la empresa… ¿Qué tips son imprescindibles para generar equipos diversos, equitativos e inclusivos?

Para generar equipos verdaderamente inclusivos, es esencial fomentar una cultura que valore y respete la diversidad. Esto comienza promoviendo un ambiente donde todas las voces sean escuchadas y se sientan valoradas. Además, es importante ofrecer formación continua en diversidad e inclusión, ayudando a los empleados a desarrollar comportamientos y actitudes que refuercen un entorno inclusivo. Las políticas de contratación inclusivas también son clave, asegurando que los procesos sean equitativos y libres de sesgos, y que los candidatos puedan reflejar la diversidad de la sociedad. También es fundamental adoptar políticas laborales flexibles, como la posibilidad de adaptar horarios o espacios para respetar necesidades culturales o religiosas. Por último, promover un diálogo abierto y honesto dentro de los equipos crea un espacio seguro donde todos puedan compartir sus experiencias y superar juntos posibles barreras.

¿Cuáles son los principales retos en el proceso de acogida e incorporación a la empresa?

El proceso de acogida de empleados de diferentes contextos culturales puede presentar varios retos. Las diferencias en normas y prácticas laborales pueden generar confusión al principio, por lo que es fundamental proporcionar orientación clara y personalizada. Además, algunos empleados pueden enfrentarse a prejuicios o estereotipos que deben ser abordados mediante sensibilización y formación desde el inicio. Las barreras lingüísticas o los diferentes estilos de comunicación también pueden complicar la integración, pero estas dificultades se pueden mitigar con el apoyo adecuado, como mentores o programas de formación específicos. Superar estos retos no solo ayuda a los nuevos empleados a integrarse mejor, sino que también enriquece la cultura organizacional al crear un entorno más inclusivo.

¿Has notado algún cambio a nivel de prejuicios o estereotipos?

En los últimos años, hemos observado un avance significativo en la conciencia sobre los prejuicios y estereotipos dentro de nuestra organización. La sensibilización y la formación han sido herramientas fundamentales para fomentar un cambio positivo en la percepción y comportamiento de los empleados. Aunque persisten algunos prejuicios, cada vez hay una mayor disposición para abordar y desafiar estas creencias preconcebidas. Movimientos sociales y un acceso más amplio a la información también han contribuido a crear un entorno donde se valora más la diversidad y se trabaja activamente por una inclusión real. Sin embargo, somos conscientes de que este es un proceso continuo y seguimos esforzándonos para consolidar estos avances.

¿Qué hitos destacaríais de la formación que recibisteis por parte de DIVEM sobre liderazgo inclusivo y responsable?

La formación impartida por DIVEM fue transformadora, destacando la importancia de reconocer y valorar la diversidad como un elemento clave del liderazgo inclusivo. Aprendimos a identificar las diferentes dimensiones de la diversidad y a desarrollar la empatía como una habilidad fundamental para entender y responder a las necesidades de los equipos. Nos enseñaron a comunicar de manera efectiva, evitando el lenguaje excluyente y fomentando un entorno donde todos los miembros del equipo puedan expresarse libremente. Además, se abordó el papel del líder como mentor, promoviendo el desarrollo de talento diverso y facilitando oportunidades para aquellos que enfrentan barreras adicionales. La formación también puso énfasis en la responsabilidad social y ética, destacando cómo nuestras decisiones pueden generar un impacto positivo en la comunidad y dentro de nuestra organización. Finalmente, se nos motivó a mantener una evaluación constante de nuestras prácticas de liderazgo, promoviendo la mejora continua en términos de inclusión y responsabilidad.

Por último, ¿Recomendaríais a otras empresas incorporar medidas que favorezcan la diversidad cultural y su compromiso con la misma? ¿Por qué?

Sin duda, recomendaríamos a cualquier empresa adoptar medidas que promuevan la diversidad cultural y el compromiso con la inclusión. La diversidad no solo enriquece los equipos de trabajo y fomenta la innovación, sino que también fortalece la cultura organizacional y mejora la reputación de la empresa. En nuestro caso, hemos visto cómo estos esfuerzos no solo impactan positivamente en el ambiente laboral, sino también en la calidad del servicio que ofrecemos a nuestros pacientes. Apostar por la diversidad es apostar por el futuro, y los beneficios, tanto a nivel humano como organizativo, son innegables.

La diversidad, la equidad y la inclusión como palanca social de la estrategia empresarial

La diversidad, equidad e inclusión (DE&I) en el tejido empresarial es un eje fundamental que debe estar implícito en el ADN, la cultura y el propósito de las empresas. Esto implica extender su alcance a todos los grupos de interés con el objetivo de impulsar un impacto y valor social sostenibles.

Las empresas deben entender que la DE&I no es solo un ámbito de gestión de recursos humanos, sino también una palanca para el cambio social. Esto se logra mediante la creación de equipos diversos e interculturales para promover la inclusión y equidad en los entornos laborales, asegurándose de que las personas de diferentes culturas, géneros y capacidades trabajen en armonía; la defensa de los derechos humanos para implementar prácticas que protejan y respeten los derechos a lo largo de toda la cadena de valor empresarial; el apoyo a personas en riesgo de exclusión, diseñando iniciativas que beneficien a grupos vulnerables, eliminando desigualdades y discriminaciones existentes; y herramientas de inclusión y equidad para desarrollar sistemas y procesos que faciliten la equidad y aseguren un trato justo para todos.

Es fundamental que las empresas evolucionen desde un enfoque voluntario de responsabilidad social corporativa hacia el cumplimiento de normativas obligatorias que promueven sostenibilidad y compromiso social. Entre estas normativas destacan:

  • Corporate Sustainability Reporting Directive (CSRD): Esta directiva obliga a las empresas a reportar información detallada sobre sus prácticas de sostenibilidad, incluyendo indicadores clave relacionados con el impacto ambiental, social y de gobernanza. Su objetivo es aumentar la transparencia y responsabilidad, facilitando que los inversores y otros grupos de interés evalúen el desempeño sostenible de las organizaciones.
  • Taxonomía Europea: Establece un sistema de clasificación para actividades económicas consideradas sostenibles desde una perspectiva ambiental. Esto permite a las empresas identificar y promover sus contribuciones al cambio climático, economía circular y preservación de recursos naturales, entre otros.
  • Reglamento de Divulgación de Finanzas Sostenibles (SFDR): Introduce requisitos para que las instituciones financieras divulguen información clara y comparable sobre la sostenibilidad de sus productos. Esto ayuda a fomentar inversiones responsables y sostenibles en el sector empresarial.
  • Diligencia debida: Obliga a las empresas a identificar, prevenir y mitigar riesgos relacionados con los derechos humanos, el medio ambiente y la gobernanza en sus operaciones y cadenas de suministro. Este enfoque refuerza la gestión responsable y la mitigación de impactos negativos en las comunidades y el entorno.

Estas medidas no solo generan un impacto positivo a nivel social, sino que también contribuyen a la atracción y retención de talento diverso y al fortalecimiento de modelos empresariales sostenibles a largo plazo. La incorporación de estrategias de DE&I también está alineada con la Agenda 2030 y, específicamente, con seis ODS que trabajamos desde DIVEM de manera en particular, pero también de forma transversal al resto de objetivos:

  • ODS 1 (Fin de la pobreza): Apoyando a personas en riesgo de exclusión social.
  • ODS 4 (Educación de calidad): Promoviendo oportunidades de formación inclusivas.
  • ODS 5 (Igualdad de género): Implementando políticas y prácticas que fomenten la equidad de género en todos los niveles organizativos.
  • ODS 8 (Trabajo decente y crecimiento económico): Creando entornos laborales justos y diversos.
  • ODS 10 (Reducción de desigualdades): Implementando acciones que eliminen cualquier forma de discriminación.
  • ODS 17 (Alianzas para lograr los objetivos): Colaborando con diversos actores para promover la inclusión.

Desde DIVEM, acompañamos a las empresas en el diseño e implementación de planes de DE&I integrales. Estos planes contemplan todas las dimensiones de la diversidad, con un enfoque interseccional y transversal que valora y potencia el talento diverso; promueve entornos laborales interculturales, equitativos e inclusivos; contribuye activamente a los ODS y elimina cualquier forma de discriminación dentro de las organizaciones.

En resumen, integrar la DE&I como un eje estratégico no solo fortalece la competitividad empresarial, sino que también genera un impacto positivo y duradero en la sociedad, garantizando la sostenibilidad de las organizaciones y el bienestar de todos sus grupos de interés.

¡Súmate a las empresas socialmente responsables con DIVEM y entra a formar parte de las #EmpresasQueSuman!

El papel de los ‘Employee Resource Groups’ en la inclusión de la diversidad en la empresa

En un mundo laboral cada vez más global y diverso, las empresas tienen una gran responsabilidad en fomentar entornos de trabajo diversos, inclusivos y equitativos que respeten y pongan en valor las diferentes identidades, culturas y experiencias que coexisten en sus plantillas. En dicho propósito, los Employee Resource Groups (ERG) juegan un papel crucial como agentes de cambio, contribuyendo al desarrollo de una cultura organizacional que celebre la diversidad y fomente la inclusión.

Los ERG son grupos de personas trabajadoras voluntarias que se organizan dentro de la empresa con la finalidad de promover iniciativas que fomenten la equidad y la inclusión en todos los niveles de la organización.

En el marco del Día Internacional del Voluntariado, que se celebra cada 5 de diciembre, es fundamental que pongamos en valor el poder transformador de las personas voluntarias en la construcción de empresas más justa, diversas equitativas e inclusivas. Los ERG son un claro ejemplo de cómo el voluntariado corporativo puede ser un motor de cambio positivo. Al participar en estos grupos, las personas no solo aportan a la mejora de su entorno laboral, sino que también tienen la oportunidad de impactar positivamente en la cultura organizacional y en la sociedad en general desde un espacio seguro en el que pueden compartir experiencias y brindarse apoyo mutuo.

Uno de los principales beneficios de los ERG es su utilidad como altavoz para que las voces diversas sean escuchadas y consideradas en la toma de decisiones estratégicas, además de ganar visibilidad, impulsando así una representación más equitativa en la organización. Además, a través de sus actividades y propuestas, contribuyen a la creación de políticas y prácticas que favorecen la igualdad de oportunidades y la integración de todas las personas.

El impacto de los ERG también es significativo en la creación de una cultura organizacional inclusiva. La participación en estos grupos no solo beneficia a las personas que forman parte de ellos, sino que también promueve una mayor conciencia y sensibilidad hacia las diversas realidades que existen en el lugar de trabajo. Al visibilizar experiencias de personas culturalmente diversas, los ERG facilitan un aprendizaje mutuo que enriquece la dinámica laboral, impulsando la creatividad y la innovación dentro de la empresa.

En DIVEM pensamos que la creación y el apoyo de los ERG desde la alta dirección es fundamental para impulsar la diversidad cultural y la inclusión así como empoderar a las personas trabajadoras, incrementando el orgullo de pertenencia al brindarles un espacio en el que sus voces y sus diferencias son valoradas positivamente. Y por ello, acompañamos a las empresas en el desarrollo de acciones de sensibilización y formación para integrantes de estos ERG en materia gestión de equipos diversos o de liderazgo inclusivo y responsable, para que se conviertan en referentes en sus equipos de trabajo para la creación de entornos de trabajo más diversos, equitativos e inclusivos.

En conclusión, los Employee Resource Groups son esenciales para promover la diversidad cultural y la inclusión, no solo dentro de las empresas sino también en la sociedad en general.

Si te interesa conocer más sobre el trabajo que realizamos y cómo podemos impulsar acciones con tu ERG, ¡entra a formar parte de las #EmpresasQueSuman y únete a DIVEM!