Personas refugiadas y diversidad cultural: valor, reto y oportunidad

El 22 de junio tuvo lugar el encuentro DIVEM “Refugiadxs y diversidad cultural: valor, reto y oportunidad” con el objetivo de tratar la situación actual de las personas refugiadas y solicitantes de protección internacional en España, abordando el desafío de cómo desarrollar planes estratégicos de RSC que refuercen la gestión de diversidad cultural para aprovechar el talento diverso que pueden aportar las personas refugiadas y solicitantes de protección internacional en las empresas.

En el encuentro contamos con el testimonio de diferentes empresas que compartieron su experiencia en torno a la temática: Michelín, Interlun S.L, EuropaMundo Vacaciones y la Clínica de Medicina Hiperbárica de Estepona. Cada una de ellas compartió sus experiencias en la gestión de la diversidad cultural y el valor añadido que aporta la incorporación de personas refugiadas, solicitantes de protección internacional e inmigrantes, como así también los retos a los que se enfrentan.

Bajo la premisa de brindar y exponer las herramientas que favorecen y promueven la inclusión sociolaboral de estas personas, a la vez que permiten a las empresas aprovecharse de la diversidad los representantes de cada empresa nos contaron sus reflexiones en este espacio de intercambio de aprendizajes y retos.

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La diversidad cultural y las personas refugiadas en las empresas: retos a futuro y buenas prácticas

Sady Alexandra Licituña, directora y fundadora de Clínica Médica Hiperbárica de Estepona, señaló que una de las mejores formas de fomentar el talento diverso es “dejar que las personas tengan iniciativa propia y que puedan aportar su valor, su talento, su empuje.” Ella junto con su marido Jorge atravesaron una compleja situación médica que propició que dejaran Ecuador, su país de origen, para fundar la clínica que hoy ayuda a muchas personas en su misma situación. Como persona migrante, Sady hizo hincapié en que “dejar tu país, tu familia, tu cultura, no lo hace cualquiera, lo hace el que tiene ganas de salir adelante”.

Con respecto a los retos que encuentra frente a la integración de personas refugiadas señala que la homologación de títulos es un aspecto fundamental para poder contratar a personal de manera más rápida y, de esta forma, poder incluirlas en puestos de trabajo acordes a su formación.

Por su parte, Silvia Garoz Crespo, responsable de diversidad en Michelin ha mencionado que el secreto es “respetar las diferencias de cada uno (…) la diversidad es el motor de resultados: potencia la creatividad e innovación; mejora los ambientes de trabajo y favorece la apertura y desarrollo de las personas y el crecimiento personal. Atrae talento y ayuda a entender a nuestros clientes y en definitiva al negocio”.

Frente a la pregunta de cuál es la responsabilidad de las empresas en la gestión de la diversidad e integración de las personas refugiadas, Silvia es muy específica en comentar que “lo importante es marcar una estrategia global que defina qué objetivos se persigue y que exista un compromiso desde la dirección y que a partir de ahí se definan acciones concretas. Hay que ponerse manos a la obra”.

Tomás Gijón Mangut, jefe de planta en Interlun S.L., nos cuenta que en su empresa la gestión de la diversidad puede resumirse en “asumir un compromiso personal y laboral que se basa en el respeto y con un único objetivo que es conseguir el pleno desarrollo tanto profesional como personal”. Además, menciona como reto particular la necesidad de incorporar personas refugiadas a departamentos técnicos, brindando la oportunidad de desempeñarse en puestos acordes a su formación y capacidades.

Finalmente, desde EuropaMundo, Luz Tribaldos resalta que la diversidad se debe asentarse en el respeto e igualdad de oportunidades. Hace hincapié en que el mayor reto que hay en torno a esto es “el miedo a lo desconocido, la falta de tolerancia y respeto”.

Todo ellos coinciden en que es necesario contar con herramientas eficientes para gestionar la diversidad, “eliminar los prejuicios y salir de nuestra zona de confort”, como plantea Tomás Gijón. En adición, “contar con organizaciones como Accem es fundamental para que la inserción laboral sea un éxito”.

Las experiencias que pudimos compartir en el encuentro digital gracias a los testimonios de las diferentes empresas son un valioso ejemplo de la riqueza emocional, social y material que acompaña a las personas refugiadas y migrantes y el valor que pueden aportar tanto económica como socialmente.