El género como factor de vulnerabilidad

En el mundo globalizado, la inmigración es un factor vital a tener en cuenta y debemos ser conscientes de que tenemos importantes retos a los que hacer frente para mantener y potenciar un modelo de convivencia abierto, tolerante y que ofrezca oportunidades para todas las personas.

Según Naciones Unidas, las mujeres representan casi la mitad de los 272 millones de personas migrantes y de los más de 70 millones de personas refugiadas del mundo, las cuales llegan buscando nuevas oportunidades para mejorar su vida y la de sus familias. Esas oportunidades pasan en primer lugar por conseguir un empleo, un paso esencial para su plena integración en las sociedades de acogida. Sin embargo, los datos nos demuestran que nos encontramos con una clara desigualdad en el acceso al mercado laboral: en España, el desempleo afecta a 1 de cada 5 mujeres extranjeras.

Las dificultades para encontrar un empleo supone que las mujeres de origen extranjero se incorporen a trabajos de menor cualificación para los que se encuentran preparadas, provocando a su vez un desaprovechamiento de talentos y experiencias profesionales de gran valor para las empresas.

¿Cómo se puede impulsar la inclusión sociolaboral de la mujer de origen extranjero?

  • Trabajando la gestión de la diversidad, como una competencia clave de la realidad y del mundo multiculural en el que nos encontramos.
  • Reforzando la comunicación y las intervenciones que buscan erradicar los prejuicios y la discriminación que sufren las mujeres migrantes en el mundo laboral, a través de campañas antibulos y de sensibilización y facilitando canales de servicios de denuncia.
  • Reforzando el trabajo de intervención y mediación sociocultural con las mujeres, destinado no solo a favorecer su empoderamiento, sino a impulsar mayores niveles de igualdad.

La integración sociocultural no es sólo la inserción de las mujeres inmigrantes en el tejido productivo del país. Hablamos de una verdadera integración, y esta no se puede producir si no se da la oportunidad de proporcionarles un entorno en el cual puedan se desarrollar profesional y personalmente y aportar todos sus conocimientos y talentos.

A través de DIVEM queremos formar y sensibilizar para contribuir a que la sociedad y las empresas promuevan la plena integración de las mujeres extranjeras y avancemos hacia la igualdad real.

Para conseguir sociedades más justas e inclusivas necesitamos empresas comprometidas.