¿Cómo pueden las empresas promover entre sus equipos la competencia intercultural?

No hay duda de que vivimos en una sociedad diversa, heterogénea y plural. El fenómeno de la globalización ha favorecido la construcción de sociedades compuestas de personas procedentes de múltiples orígenes y nacionalidades, una diversidad cultural que nos enriquece y aporta múltiples beneficios.

En este sentido, cada vez más las empresas como reflejo de la sociedad de la que forman parte, cuentan en sus plantillas con una mayor número de trabajadores/as de origen extranjero. La mezcla de trabajadores/as de diferentes culturas es un valor para cualquier empresa siendo muchos los beneficios que se extraen de esta diversidad. Una diversidad que es necesaria gestionar de forma ética y responsable siendo conocedores de cómo, a través de una buena gestión de estas diferencias individuales, podemos extraer múltiples beneficios, no solo económicos sino también sociales. Porque la diversidad cultural gestionada desde un enfoque intercultural ayuda también a apreciar otras culturas, comprenderlas, entenderlas y enriquecernos de estas diferencias.

Una de las cuestiones clave a abordar en materia de diversidad cultural dentro de las empresas es la competencia intercultural. un término que según el Consejo Europeo entendemos como la habilidad para movilizar y poner en práctica recursos psicológicos relevantes para dar una respuesta apropiada y eficaz a las demandas, retos y oportunidades que presentan las situaciones interculturales.

A continuación os dejamos algunos consejos que os ayudarán en este proceso para promover la competencia intercultural entre los equipos de la empresa:

  1. Trabajar el autoconocimiento cultural. Es vital mirar nuestra cultura desde fuera para poder ser conscientes de nuestro propio marco de referencia y de los límites a la hora de relacionarnos con otras culturas
  2. Desarrollar la sensibilidad cultural, mostrando interés en el origen cultural, trayectoria, necesidades y expectativas de las personas de otras culturas y tener en cuenta esta información mientras se colabora con ellas.
  3. Fomentar la empatía cultural para saber apreciar otras culturas diferentes a la nuestra, desarrollando una empatía que nos permitirá acercarnos a otras personas y entenderlas.
  4. Tener una mente abierta, de aceptación y respeto por las diferencias, manteniendo una actitud que evite el prejuicio hacia aquellas culturas diferentes a la nuestra.
  5. Generar una conciencia sobre nuestra forma de pensar y entender a los demás.
  6. Buscar puntos de encuentro.
  7. Promover formaciones y talleres internos dirigidos a la plantilla de la empresa que permitan sensibilizar y poner en valor las diferencias culturales como algo que nos aporta beneficios a todas las personas.

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