Los ODS en la empresa desde una mirada intercultural

Cuando hablamos de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), muchas personas los asocian con grandes metas globales: erradicar la pobreza, proteger el planeta, garantizar la igualdad… Pero ¿qué ocurre si los miramos desde una perspectiva más cercana, más humana, más diversa y desde la perspectiva empresarial?

Desde DIVEM, proponemos una mirada distinta: leer los ODS desde la diversidad cultural, entendiendo que la inclusión de personas diversas en el entorno laboral no solo es una cuestión de justicia social, sino también una palanca de competitividad, innovación y reputación empresarial.

Veamos cómo se transforman los seis ODS que trabajamos en DIVEM cuando los enfocamos desde la diversidad cultural y cómo pueden convertirse en oportunidades reales de negocio:

ODS 1: Fin de la pobreza

La inclusión laboral de personas migrantes en situación de vulnerabilidad es una herramienta poderosa para romper ciclos de pobreza. Las empresas que apuestan por procesos de selección inclusivos y políticas de igualdad de oportunidades están contribuyendo directamente a este objetivo. Además, al generar empleo digno para colectivos en riesgo de exclusión, se fortalece el tejido social y se promueve una economía más justa. Esto mejora el entorno en el que opera la empresa, reduce tensiones sociales y refuerza su licencia social para operar.

ODS 4: Educación de calidad

La formación interna en competencias interculturales, la sensibilización sobre sesgos inconscientes o el desarrollo de habilidades para la gestión de equipos diversos son formas de promover una educación continua dentro de la empresa. Aprender a convivir con la diferencia también es educar. Equipos formados en diversidad son más adaptables, más creativos y más preparados para afrontar retos globales. Invertir en formación intercultural es invertir en capital humano de alto rendimiento.

ODS 5: Igualdad de género

Cuando se incorpora la perspectiva interseccional, se visibilizan las barreras específicas que enfrentan mujeres culturalmente diversas y de origen extranjero. Las empresas que integran esta mirada en sus planes de igualdad están dando un paso más allá en la construcción de entornos laborales realmente equitativos. La igualdad real mejora la productividad, reduce la rotación y atrae talento comprometido. Además, posiciona a la empresa como referente en responsabilidad social, algo cada vez más valorado por clientes e inversores.

ODS 8: Trabajo decente y crecimiento económico

La diversidad cultural enriquece los equipos, mejora la innovación y abre nuevas perspectivas de negocio. Apostar por el talento diverso no solo es justo, también es inteligente: las empresas que lo hacen están generando empleo digno y contribuyendo al crecimiento inclusivo. Los equipos diversos toman mejores decisiones y desarrollan soluciones más creativas. La diversidad impulsa la competitividad y abre puertas a nuevos mercados y públicos.

ODS 10: Reducción de las desigualdades

La empresa puede ser un espacio clave para reducir desigualdades estructurales: desde la revisión de procesos internos hasta la promoción de liderazgos diversos, cada acción cuenta. La diversidad cultural no es un añadido: es una estrategia para construir igualdad. Reducir desigualdades internas mejora el clima laboral, fortalece la cohesión de los equipos y reduce conflictos. Una empresa más justa es también una empresa más eficiente.

ODS 17: Alianzas para lograr los objetivos

La Red #EmpresasQueSuman, impulsada por DIVEM, es un ejemplo de cómo las alianzas entre empresas comprometidas pueden generar impacto colectivo. Compartir buenas prácticas, aprender de otras experiencias y sumar esfuerzos es esencial para avanzar en los ODS desde lo local. Estas alianzas permiten generar sinergias, aumentar la visibilidad y acceder a recursos compartidos. La colaboración entre empresas responsables multiplica el impacto y refuerza el posicionamiento estratégico.

Una invitación a mirar distinto

Los ODS no son solo metas globales: son oportunidades concretas para transformar la empresa desde dentro. Y la diversidad cultural es una lente poderosa para hacerlo. ¿Y si empezamos a mirar los ODS como una estrategia de negocio que suma valor, reputación y resultados?

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ODS y diversidad cultural: las empresas que se anticipan ya están ganando

Los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y la diversidad cultural no son conceptos abstractos ni compromisos simbólicos. Son herramientas reales que muchas empresas están utilizando para mejorar su rendimiento, posicionarse mejor en su sector y tomar decisiones más inteligentes.

Cada vez más organizaciones entienden que integrar los ODS en su estrategia no es una cuestión de imagen, sino de eficiencia, coherencia y competitividad. Y que apostar por la diversidad cultural no es solo una forma de incluir: es una forma de fortalecer.

¿Qué están haciendo las empresas que lideran?

Utilizan los ODS como marco de gestión para alinear sus decisiones con los grandes retos globales, pero también para anticiparse a cambios normativos, sociales y reputacionales. Además, incorporan la diversidad cultural como activo estratégico, porque saben que los equipos diversos toman mejores decisiones, se adaptan más rápido y generan soluciones más creativas.

A través de estas líneas de acción, las empresas que implementan estas políticas internas consiguen:

  1. Mejor alineación con inversores, clientes y talento: Los ODS se han convertido en un lenguaje común entre empresas, instituciones y sociedad. Integrarlos permite a las organizaciones comunicar con claridad su propósito, atraer talento comprometido y generar confianza en sus grupos de interés. La diversidad cultural, por su parte, permite conectar con públicos diversos, comprender mejor los contextos globales y construir marcas más auténticas.
  2. Reducción de riesgos y mayor resiliencia: Las empresas que trabajan con criterios de sostenibilidad y diversidad están mejor preparadas para gestionar riesgos reputacionales, adaptarse a nuevas exigencias legales y responder con agilidad ante situaciones complejas. La diversidad cultural aporta perspectivas múltiples que enriquecen la toma de decisiones y fortalecen la capacidad de respuesta ante escenarios inciertos.
  3. Innovación y ventaja competitiva: La innovación no surge en entornos homogéneos. Las empresas que integran perfiles diversos en sus equipos están generando soluciones más creativas, productos más inclusivos y estrategias más efectivas. La diversidad cultural no es un coste: es una inversión en inteligencia colectiva.

Los datos hablan claro: según el informe Implantación de la Agenda 2030 en las empresas españolas. Resultados de la consulta de desarrollo sostenible 2024, del Pacto Mundial de la ONU España, el 84 % de las compañías españolas reconoce que la sostenibilidad ofrece ventajas competitivas, y más de la mitad afirma que impacta positivamente en su cuenta de resultados.

En paralelo, estudios internacionales como Diversity Matters Even More (2023), de McKinsey & Company, confirman que los equipos con mayor diversidad cultural tienen un 33 % más de probabilidades de superar la rentabilidad media de su sector. Y el estudio Transformar las empresas mediante la diversidad y la inclusión, de la OIT, destaca que el 78 % de las empresas que promueven la inclusión reportan mejoras en productividad, y el 67 % en creatividad e innovación. Estos datos no solo respaldan el valor de integrar los ODS y la diversidad cultural: muestran que las empresas que lo hacen están mejor posicionadas para liderar, adaptarse y crecer.

¿Qué papel juega tu empresa?

La sostenibilidad y la diversidad cultural no son una opción. Son una decisión empresarial inteligente.
Las empresas que ya han dado el paso están ganando en reputación, en eficiencia y en capacidad de adaptación.

En DIVEM trabajamos con empresas que quieren estar preparadas para lo que viene, que entienden que la sostenibilidad y la diversidad no son tendencias pasajeras, sino condiciones para competir con solidez y visión de futuro. En especial, contribuimos al ODS 1 (Fin de la pobreza), facilitando la inclusión sociolaboral de personas migrantes y refugiadas; el ODS 4 (Educación de calidad), a través de acciones de sensibilización y formación en entornos empresariales; ODS 5 (Igualdad de género), visibilizando el talento de mujeres culturalmente diversas; al ODS 8 (Trabajo decente y crecimiento económico), promoviendo entornos laborales inclusivos; al ODS 10 (Reducción de las desigualdades), facilitando la integración de personas migrantes y refugiadas; y al ODS 17 (Alianzas para lograr los objetivos), generando redes de colaboración entre empresas y entidades sociales.

Estos enfoques no solo transforman la cultura empresarial, sino que posicionan a las organizaciones como agentes activos en la construcción de una sociedad más justa, cohesionada y sostenible.

A través de herramientas prácticas, acompañamiento personalizado y espacios de reflexión, ayudamos a que cada empresa encuentre su forma de integrar los ODS y la diversidad cultural en su estrategia, desde lo que ya son y desde lo que aspiran a ser.

¿Está tu empresa preparada para liderar en entornos diversos y sostenibles? ¡Únete a las #EmpresasQueSuman!

diversidad en las empresas

El reto de gestionar la diversidad en las empresas a cinco años de cumplir la Agenda 2030

El reloj avanza y el 2030 está cada vez más cerca. Con él, también se acerca el momento de rendir cuentas sobre los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) impulsados por Naciones Unidas. Aunque se han logrado avances importantes, aún enfrentamos grandes desafíos para cumplirlos. ¡Pero hay una buena noticia! La diversidad en las empresas es una realidad.

Desde DIVEM, apostamos para que más organizaciones incorporen la perspectiva de la diversidad cultural como motor de crecimiento económico, innovación y cohesión social. Y lo hacemos poniendo el foco en seis ODS donde el impacto empresarial puede marcar diferencia.

Los ODS claves en los que impacta DIVEM

En DIVEM trabajamos de forma directa sobre seis Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) para garantizar la diversidad en las empresas. De esta manera podrán incidir en las personas como en sus equipos. Apostar por la inclusión sociolaboral, la igualdad de género y el empleo digno, no solo mejora la vida de quienes enfrentan mayores barreras, sino que potencia la innovación, la productividad y el compromiso dentro de las organizaciones.

ODS como el 1 (Fin de la pobreza), 4 (Educación de calidad), 5 (Igualdad de género), 8 (Trabajo decente y crecimiento económico), 10 (Reducción de desigualdades) y 17 (Alianzas para lograr los objetivos) son el núcleo del impacto de DIVEM. Cada empresa que se adhiere se convierte en parte activa de una red que impulsa un modelo de desarrollo más justo, inclusivo y sostenible.

Los principales desafíos para lograr una gestión responsable de la diversidad en las empresas

A pesar de los compromisos globales, aún enfrentamos barreras importantes:

  • Desigualdades en el acceso al empleo, especialmente para personas migrantes o refugiadas.
  • Falta de formación y sensibilización en diversidad cultural dentro de las empresas.
  • Poca representación de perfiles diversos en cargos de decisión.
  • Sesgos inconscientes que limitan la equidad en los procesos de selección y promoción.

Estos desafíos no son irreversibles. Con acciones concretas y compromiso, las empresas pueden ser parte de la solución.

¿Qué puede hacer tu empresa? Acciones concretas para el cambio

  • Selección inclusiva: revisar procesos para asegurar la igualdad de oportunidades, capacitar al personal en sesgos y ampliar canales de captación hacia colectivos diversos.
  • Formación interna: ofrecer talleres y espacios de reflexión sobre diversidad e inclusión mejora la cohesión del equipo y refuerza la inteligencia cultural.
  • Medir el impacto: evaluar cómo las políticas internas influyen en la inclusión y la igualdad ayuda a tomar decisiones más sostenibles.
  • Establecer alianzas: colaborar con entidades sociales como DIVEM facilita el acceso a talento y a recursos para implementar cambios reales.
  • Comunicar el compromiso: visibilizar las acciones internas posiciona a la empresa como referente y fortalece su reputación.

¿Por qué sumarse a DIVEM? Hay futuro si lo construimos juntos

Formar parte de DIVEM es mucho más que adherirse a un proyecto social: es apostar por un modelo de empresa alineado con los desafíos globales. Las empresas que se suman reciben acompañamiento experto, herramientas prácticas, formación y visibilidad, todo con un enfoque claro: incorporar la diversidad cultural como una ventaja estratégica.

A cinco años de 2030 no hay tiempo que perder. Cada paso que damos juntos hacia los ODS fortalece tanto a la sociedad como al tejido empresarial. ¿Y si tu empresa es la próxima en liderar el cambio?

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La diversidad, la equidad y la inclusión como palanca social de la estrategia empresarial

La diversidad, equidad e inclusión (DE&I) en el tejido empresarial es un eje fundamental que debe estar implícito en el ADN, la cultura y el propósito de las empresas. Esto implica extender su alcance a todos los grupos de interés con el objetivo de impulsar un impacto y valor social sostenibles.

Las empresas deben entender que la DE&I no es solo un ámbito de gestión de recursos humanos, sino también una palanca para el cambio social. Esto se logra mediante la creación de equipos diversos e interculturales para promover la inclusión y equidad en los entornos laborales, asegurándose de que las personas de diferentes culturas, géneros y capacidades trabajen en armonía; la defensa de los derechos humanos para implementar prácticas que protejan y respeten los derechos a lo largo de toda la cadena de valor empresarial; el apoyo a personas en riesgo de exclusión, diseñando iniciativas que beneficien a grupos vulnerables, eliminando desigualdades y discriminaciones existentes; y herramientas de inclusión y equidad para desarrollar sistemas y procesos que faciliten la equidad y aseguren un trato justo para todos.

Es fundamental que las empresas evolucionen desde un enfoque voluntario de responsabilidad social corporativa hacia el cumplimiento de normativas obligatorias que promueven sostenibilidad y compromiso social. Entre estas normativas destacan:

  • Corporate Sustainability Reporting Directive (CSRD): Esta directiva obliga a las empresas a reportar información detallada sobre sus prácticas de sostenibilidad, incluyendo indicadores clave relacionados con el impacto ambiental, social y de gobernanza. Su objetivo es aumentar la transparencia y responsabilidad, facilitando que los inversores y otros grupos de interés evalúen el desempeño sostenible de las organizaciones.
  • Taxonomía Europea: Establece un sistema de clasificación para actividades económicas consideradas sostenibles desde una perspectiva ambiental. Esto permite a las empresas identificar y promover sus contribuciones al cambio climático, economía circular y preservación de recursos naturales, entre otros.
  • Reglamento de Divulgación de Finanzas Sostenibles (SFDR): Introduce requisitos para que las instituciones financieras divulguen información clara y comparable sobre la sostenibilidad de sus productos. Esto ayuda a fomentar inversiones responsables y sostenibles en el sector empresarial.
  • Diligencia debida: Obliga a las empresas a identificar, prevenir y mitigar riesgos relacionados con los derechos humanos, el medio ambiente y la gobernanza en sus operaciones y cadenas de suministro. Este enfoque refuerza la gestión responsable y la mitigación de impactos negativos en las comunidades y el entorno.

Estas medidas no solo generan un impacto positivo a nivel social, sino que también contribuyen a la atracción y retención de talento diverso y al fortalecimiento de modelos empresariales sostenibles a largo plazo. La incorporación de estrategias de DE&I también está alineada con la Agenda 2030 y, específicamente, con seis ODS que trabajamos desde DIVEM de manera en particular, pero también de forma transversal al resto de objetivos:

  • ODS 1 (Fin de la pobreza): Apoyando a personas en riesgo de exclusión social.
  • ODS 4 (Educación de calidad): Promoviendo oportunidades de formación inclusivas.
  • ODS 5 (Igualdad de género): Implementando políticas y prácticas que fomenten la equidad de género en todos los niveles organizativos.
  • ODS 8 (Trabajo decente y crecimiento económico): Creando entornos laborales justos y diversos.
  • ODS 10 (Reducción de desigualdades): Implementando acciones que eliminen cualquier forma de discriminación.
  • ODS 17 (Alianzas para lograr los objetivos): Colaborando con diversos actores para promover la inclusión.

Desde DIVEM, acompañamos a las empresas en el diseño e implementación de planes de DE&I integrales. Estos planes contemplan todas las dimensiones de la diversidad, con un enfoque interseccional y transversal que valora y potencia el talento diverso; promueve entornos laborales interculturales, equitativos e inclusivos; contribuye activamente a los ODS y elimina cualquier forma de discriminación dentro de las organizaciones.

En resumen, integrar la DE&I como un eje estratégico no solo fortalece la competitividad empresarial, sino que también genera un impacto positivo y duradero en la sociedad, garantizando la sostenibilidad de las organizaciones y el bienestar de todos sus grupos de interés.

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Informe DIVEM: “Panorama de la diversidad cultural en las empresas”

La diversidad cultural es un factor clave para el desarrollo sostenible de las empresas en el entorno global actual. Cada vez más, las organizaciones están reconociendo que la diversidad, la inclusión y equidad en sus equipos no solo mejoran el ambiente laboral, sino que también potencian la innovación, la creatividad y la capacidad de adaptarse a mercados diversos. En este contexto, el compromiso social de las empresas con la diversidad cultural se convierte en una ventaja competitiva y un reflejo de su responsabilidad con la sociedad.

El pasado 7 de noviembre tuvimos el placer de presentar el informe “Panorama de la diversidad cultural en las empresas”, que ofrece una radiografía de la situación de la gestión de esta diversidad en el tejido empresarial español y la puesta en práctica de acciones específicas para prevenir y sensibilizar sobre situaciones de discriminación, racismo, xenofobia y otras formas de intolerancia que aún perviven en los ámbitos laborales y profesionales.

DIVEM es, para las empresas que de él forman parte, un pilar fundamental en la construcción de estrategias empresariales que promueven la diversidad, la equidad y la inclusión (DEI).  A través de este programa, las empresas participantes han desarrollado una mayor conciencia y comprensión sobre la importancia de integrar la diversidad cultural en todos los niveles de su organización, desde el equipo directivo hasta los colaboradores y colaboradoras de base.

En la redacción del informe hemos podido constatar algunos puntos clave en los que las empresas pueden incidir para mejorar la gestión de la diversidad cultural en sus espacios de trabajo, como son la mejora de la integración y la sensibilización, el desarrollo de políticas de DEI, la formación, la gestión de expectativas y necesidades diversas en los equipos y la sostenibilidad y continuidad de esta labor.

Es importante destacar que, al trabajar de la mano con el equipo de DIVEM, las empresas logran desarrollar planes personalizados que se ajustan a sus necesidades y objetivos. De esta manera, se garantiza que las acciones de inclusión y equidad no se queden en iniciativas aisladas, sino que formen parte de una estrategia sostenible a largo plazo y del ADN de la empresa. Este enfoque permite que la gestión de la diversidad cultural sea profunda, estructurada y alineada con los valores de cada organización.

El informe sobre las empresas participantes en el programa DIVEM demuestra el impacto positivo de estas alianzas. Las organizaciones que han optado por una gestión inclusiva no solo están contribuyendo a la construcción de una sociedad más justa y equitativa, sino que también están mejorando su rendimiento financiero, su capacidad de innovación y su reputación. A través de este compromiso, las empresas se posicionan como referentes en la promoción de la diversidad cultural, impulsando un cambio positivo tanto dentro como fuera de sus estructuras.

¡Descarga ya el informe «Panorama de la diversidad cultural en las empresas»!

18 grandes empresas y pymes comprometidas con la diversidad cultural reciben el distintivo DIVEM en 2024

Desde DIVEM celebramos el encuentro empresarial “Del compromiso corporativo al impacto social”, un encuentro en el que se dieron cita grandes empresas y pymes para compartir sus experiencias y buenas prácticas en materia de gestión de la diversidad cultural y contra la discriminación en el ámbito laboral.

En este espacio, las empresas asistentes tuvieron ocasión de compartir sus conocimientos en materia de gestión de esta diversidad, descubriendo ejemplos prácticos de cómo materializarla en acciones concretas y permitiendo enmarcar la diversidad cultural como un activo esencial para la sostenibilidad empresarial del futuro.

De esta forma, dieciocho empresas que durante este año han implantado medidas o innovado en favor de una gestión de la diversidad cultural responsable, han recibido el distintivo del programa DIVEM, en el que se enmarca este evento. Estas empresas han sido Multiópticas, Pikolin, Shiseido, Eviden, Calibre 360, CWT, Délcom, Sigma AI, Highlander, EuropaMundo, Atlas Copco, Grupo Ocean, helpHousing, Cultivos Araba y la asociación empresarial andaluza Epyme.

Seguidamente, las empresas ShiseidoPikolinAtlas Copco y Cultivos Araba mantuvieron una conversación abierta al público asistente en la que han podido intercambiar experiencias acerca de estas buenas prácticas y su reflejo en el propósito de las empresas. Silvia Condon, de la multinacional Atlas Copco, ha afirmado que “a la hora de atraer nuevo talento es vital abrir la perspectiva a la diversidad cultural”. Por su parte, Alicia Alonso, de la empresa alavesa Cultivos Araba, ha reflexionado acerca de que “la sociedad va encaminada a una mayor diversidad y, para gestionarla adecuadamente, la responsabilidad social es un pilar fundamental ya que no basta con que una empresa tenga una plantilla multicultural, es necesario que, además, sea inclusiva”. Finalmente, Isabel Banzo, de Pikolin, ha remarcado su experiencia en esta materia: “gestionar la diversidad cultural nos ha permitido obtener muchos beneficios, como una mayor rentabilidad en nuestra empresa”.

El programa DIVEM, en el que participan todas las empresas reconocidas con este distintivo, es una iniciativa pionera en nuestro país que ha marcado una tendencia en España, habida cuenta del creciente interés por parte de las empresas en saber llevar a cabo una gestión de la diversidad cultural en sus respectivas plantillas y equipos de trabajo. Con casi 500 empresas y entidades empresariales adheridas a DIVEM, este programa busca poner en valor todos los beneficios que aporta la plena integración de las personas diversas culturalmente al tejido empresarial y a la sociedad en su conjunto.

Para sensibilizar a más empresas y que puedan nutrirse de este talento diverso de nuevas perspectivas, ideas, formas de entender la realidad y, por tanto, de nuevas oportunidades de negocio y apertura a nuevos mercados, desde DIVEM se ha puesto en marcha la campaña “No hay color”, a través de la cual se destacan todos estos aspectos positivos, animando a nuevas organizaciones y compañías a sumarse a una tendencia cada vez más creciente en el ámbito empresarial y corporativo.

Cómo impulsar la diversidad, la equidad y la inclusión a través del cumplimiento de la Agenda 2030

El 24 de abril de 2024 por parte del Parlamento Europeo aprobó la Directiva sobre diligencia debida de las empresas, que supone un nuevo impulso a la responsabilidad de las organizaciones con los derechos humanos y el medioambiente. La nueva norma europea deberá adaptarse a la legislación nacional en un plazo de dos años, con el propósito de impulsar el compromiso empresarial sostenible y como objetivo poner fin a los impactos negativos del tejido empresarial en materia social y medioambiental.

Esta directiva se centra en asegurar que haya una gestión responsable y sostenible a largo plazo en toda su cadena de suministro y de valor, promoviendo así un compromiso social que ponga el foco en la defensa de los Derechos Humanos, destacando especialmente las comunidades donde operan directamente las multinacionales. Para ello, cumplir con la Agenda 2030 a través de sus Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) se convierte en una necesidad para alcanzar las metas de sostenibilidad y compromiso social marcados por la propia Agenda y por esta debida diligencia, recientemente abordada ya en profundidad desde Europa.

Destacamos a continuación los ODS en los que impacta DIVEM y que están directamente relacionados con el compromiso y la acción social de las empresas:

  • El ODS 1 sobre fin de la pobreza.
  • El ODS 4 sobre la educación de calidad.
  • El ODS 5 sobre igualdad de género.
  • El ODS 8 sobre el trabajo decente y el crecimiento económico.
  • El ODS 10 sobre la reducción de las desigualdades.
  • EL ODS 17 sobre las alianzas para lograr los objetivos.

A través del cumplimiento de estos ODS el tejido empresarial se asegura generar un gran impacto en el fomento de trabajo decente, el fin de la pobreza, la igualdad entre mujeres y hombres, la promoción de la no discriminación… Para ello, las empresas deben tener como objetivo prioritario impulsar su gestión en diversidad, equidad e inclusión de una manera interseccional y crear entornos de trabajo interculturales, diversos, equitativos e inclusivos con el objetivo de crear sociedades más cohesionadas, comprometidas e igualitarias para no dejar a nadie atrás.

Las empresas deben ser conscientes de que son palanca de cambio a través de sus políticas de DEI y deben entender que la incorporación de personas en situación de vulnerabilidad tiene que ser una responsabilidad social de las empresas y tiene que estar implícito en el propósito de las compañías.

En definitiva, es poner en marcha en las empresas la gestión responsable del talento diverso, con un claro compromiso social y, para ello, destacamos algunos hitos para tener en cuenta en la gestión de diversidad, equidad e inclusión:

  • Asegurarse de que los canales de contratación y las fuentes de reclutamiento incluyan una amplia variedad de talento diverso.
  • Ofrecer formación a los responsables de los equipos en sesgos inconscientes para que los tengan presentes a la hora de procesos de selección, promoción y evaluación.
  • Identificar en los requisitos del puesto las capacidades, experiencia y formación de las personas, independientemente de su edad, sexo, discapacidad, raza, etnia, origen, religión, situación económica u otra condición.
  • Colaborar en programas de innovación social, para superar los retos de empleabilidad de las personas en situación de vulnerabilidad.
  • Validar los algoritmos de la inteligencia artificial para garantizar que no incorporan sesgos inconscientes.
  • Introducir métricas para la promoción profesional del talento diverso.

Desde DIVEM acompañamos a las empresas a desarrollar e implementar acciones a favor de la diversidad cultural, con el objetivo de eliminar cualquier tipo de discriminación y favorecer entornos de trabajo donde se ponga en valor el talento diverso e impulsando la creación de equipos de trabajo interculturales, diversos, equitativos e inclusivos.

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Diversidad cultural y emprendimiento: el papel crucial de las mujeres en el mundo rural

El Día de la Mujer Rural, celebrado el 15 de octubre, nos brinda una valiosa oportunidad para reconocer y valorar el papel fundamental que desempeñan las mujeres en las zonas rurales. Estas mujeres no solo contribuyen a la preservación de tradiciones culturales, sino que también son impulsoras del desarrollo económico y social en sus comunidades. Su impacto se extiende más allá de lo local, influyendo en la diversidad cultural y en el entorno empresarial, incluyendo la integración de personas de diversos orígenes.

Diversidad cultural y emprendimiento rural

Las mujeres rurales en España y en otras partes del mundo juegan un papel crucial en la preservación y promoción de la diversidad cultural. Muchas gestionan pequeñas empresas que destacan por su enfoque en la agricultura sostenible, la producción artesanal y el turismo rural. Estos emprendimientos no solo conservan el patrimonio cultural, sino que también fomentan una integración cultural más amplia.

La integración de personas de diversos orígenes en estas pequeñas empresas puede enriquecer aún más el panorama cultural y económico. La presencia de personas trabajadoras con diferentes antecedentes culturales, puede impulsar la creatividad y la innovación, permitiendo a las empresas desarrollar nuevas ofertas y enfoques que respondan a una audiencia más amplia.

Potencial de inclusión y cohesión comunitaria

Las pequeñas empresas rurales tienen un gran potencial para promover la inclusión social y la cohesión comunitaria. Integrar personas de diversos orígenes en el entorno laboral puede ayudar a desmontar estereotipos y promover una mayor comprensión cultural. Este enfoque no solo mejora el ambiente de trabajo, sino que también fortalece la integración de personas migrantes y de culturas diversas en la vida comunitaria.

Desafíos y oportunidades

A pesar de su potencial, la integración de personas de diversos orígenes en las pequeñas empresas rurales enfrenta desafíos, como la necesidad de sensibilización cultural y la superación de barreras lingüísticas. Sin embargo, estos desafíos pueden convertirse en oportunidades para el crecimiento y la innovación. Programas como DIVEM, pueden proporcionar los recursos necesarios para ayudar a las empresas, independientemente de su ámbito y tamaño a aprovechar al máximo el potencial de la diversidad.

Impacto del emprendimiento femenino

El emprendimiento femenino en el ámbito rural no solo impulsa la economía local, sino que también enriquece el entorno empresarial con diversas perspectivas culturales y sociales. Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), aproximadamente el 30% de las empresas en zonas rurales están dirigidas por mujeres. Estas emprendedoras enfrentan desafíos significativos, pero también juegan un papel vital en la dinamización de sus comunidades.

Las empresas lideradas por mujeres tienen el potencial de crear ambientes laborales más inclusivos y fomentar una mayor diversidad, lo que contribuye a una economía más equitativa y sostenible. Celebrar sus logros y apoyar sus iniciativas es crucial para fortalecer el impacto positivo de sus empresas en la comunidad rural.

En definitiva, el Día de la Mujer Rural es una ocasión para celebrar y apoyar a las mujeres que están transformando sus comunidades con su diversidad cultural y espíritu emprendedor. Integrar personas de diversos orígenes en estas empresas puede potenciar aún más su impacto positivo, fomentando una mayor cohesión social y un desarrollo económico inclusivo. Al reconocer y apoyar estos esfuerzos, contribuimos a la construcción de un futuro más diverso y equitativo para todos y todas.

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Acabar con la brecha salarial de género: pasos para el cumplimiento de los ODS

El 18 de septiembre es el Día Internacional de la Igualdad Salarial, fecha que nos invita a reflexionar y reivindicar medidas constantes y eficaces para conseguir la igualdad salarial por un trabajo de igual valor y, especialmente, para romper la brecha salarial de género que todavía persiste en nuestra sociedad.

Según datos de INE, las mujeres cobran un 18 % menos que los hombres por el mismo trabajo. Esto se debe a las desigualdades de género que siguen estando arraigadas en nuestra sociedad y trae como consecuencia que las mujeres estén sobrerrepresentadas en sectores de economía sumergida, especialmente si son migrantes, lo que las avoca a tener unas condiciones de inseguridad en cuanto a la falta de cobertura social y a la precariedad por las bajas remuneraciones percibidas.

No es de extrañar que la ONU inste a todos los países y agentes implicados a emprender una acción mundial en la que se invierta en las mujeres, para poner fin a la discriminación y así cumplir los objetivos de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible. Las empresas juegan un rol fundamental para abordar este desafío desde su compromiso con la Agenda 2023 para alcanzar las metas de los ODS 5, de igualdad de género, y el ODS 8, por el trabajo decente y el crecimiento económico, todo ello incluyendo el logro de la equidad salarial por un trabajo de igual valor.

Para alinear sus prácticas con los ODS las empresas pueden implementar varias medidas efectivas:

  • Auditorías salariales: Realizar auditorías salariales periódicas permite identificar y analizar las disparidades en la remuneración. Esta transparencia promueve un entorno de confianza y responsabilidad.
  • Políticas de igualdad: Establecer políticas que promuevan la igualdad salarial es esencial. Esto incluye la creación de protocolos para garantizar que todos los puestos de trabajo, independientemente del género, tengan un salario justo y equitativo.
  • Flexibilidad laboral: Implementar modalidades de trabajo flexibles puede ayudar a equilibrar la carga laboral entre géneros, especialmente, en contextos donde las responsabilidades familiares suelen recaer más en las mujeres. Fomentar una cultura de trabajo inclusiva y adaptable beneficia a toda la plantilla.
  • Programas de capacitación: Desarrollar programas de formación y liderazgo dirigidos a mujeres en todos los niveles de la organización puede contribuir a reducir la brecha. Invertir en el desarrollo profesional equitativo permite a las mujeres acceder a posiciones de mayor responsabilidad y, por ende, a salarios más altos.

En definitiva, lograr la igualdad de remuneración necesita del esfuerzo de toda la comunidad mundial, y por supuesto, también de las empresas, con la puesta en marcha políticas que garanticen la no discriminación de género y el empoderamiento de las mujeres.

En DIVEM acompañamos a las empresas en la implementación de medidas que se alinean con los Objetivos del Desarrollo Sostenible. ¡Descubre como formar parte de las #EmpresasQueSuman!

El liderazgo inclusivo: pilar fundamental para una diversidad cultural bien gestionada en la empresa

En un mundo cada vez más globalizado y diverso, el liderazgo inclusivo se ha convertido en un componente esencial para el éxito empresarial. Este enfoque de liderazgo no solo promueve la igualdad y la inclusión, sino que también se alinea con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y con el marco y las tendencias internacionales en este ámbito, reflejados en la Agenda 2030. A través de la promoción de la diversidad cultural y la creación de ambientes inclusivos, las empresas no solo mejoran su desempeño, sino que también contribuyen a un desarrollo sostenible y equitativo a nivel global.

El liderazgo inclusivo se refiere a la capacidad de los líderes para gestionar y valorar la diversidad dentro de sus equipos y organizaciones. Esto implica reconocer y aprovechar las diferencias individuales en términos de origen, cultura, etnia, género, habilidades y experiencias, creando un ambiente donde todas las voces sean escuchadas y valoradas.

Los principios clave del liderazgo inclusivo incluyen:

  1. Empatía y compasión: Los líderes inclusivos muestran una genuina preocupación por el bienestar de sus empleados y se esfuerzan por entender sus perspectivas y necesidades.
  2. Justicia y equidad: Se aseguran de que todos los empleados tengan acceso a las mismas oportunidades y recursos, eliminando cualquier forma de discriminación o sesgo.
  3. Comunicación abierta y transparente: Fomentan un ambiente donde la comunicación fluya libremente y todos se sientan cómodos compartiendo sus ideas y preocupaciones.
  4. Colaboración y trabajo en equipo: Promueven una cultura de colaboración, donde se valoran las contribuciones de cada individuo y se fomenta el trabajo en equipo.

Las empresas que adoptan prácticas de liderazgo inclusivo tienden a obtener mejores resultados en múltiples aspectos. Así, por ejemplo, las empresas que implementan programas de diversidad e inclusión no solo mejoran la satisfacción y el compromiso de su plantilla, sino que también ayudan a impulsar la innovación y el crecimiento interno de la compañía, especialmente aquellas que involucran a las personas empleadas en actividades que promueven ambientes inclusivos, la diversidad y la inclusión dentro de la empresa. La experiencia de las empresas que ponen en marcha estas medidas demuestra que la diversidad cultural, cuando es gestionada por líderes inclusivos, puede ser una fuente poderosa de ventaja competitiva.

De esta forma, el liderazgo inclusivo es esencial para fomentar una buena gestión de la diversidad cultural y asegurar el éxito empresarial en el mundo globalizado de hoy. Al gestionar y valorar las diferencias individuales dentro de los equipos, los líderes inclusivos no solo mejoran el desempeño organizacional, sino que también contribuyen al cumplimiento de los ODS de la Agenda 2030. Además, las empresas que adoptan estas prácticas están mejor posicionadas para innovar, tomar decisiones informadas y construir un entorno de trabajo donde todos los empleados puedan prosperar, lo que a su vez impulsa un desarrollo sostenible y equitativo a nivel global.

Desde DIVEM apostamos por promover esta figura en las empresas, para que reconozcan la importancia del liderazgo inclusivo y trabajen activamente para promover la diversidad cultural en sus organizaciones.  ¡Entra a formar parte de DIVEM y descubre todos los beneficios de una correcta gestión de la diversidad cultural en tu empresa!