Del compromiso a la acción: cómo el Distintivo DIVEM impulsa una inclusión real

En DIVEM creemos firmemente que las empresas son agentes de cambio social. Su papel no se limita a generar empleo y desarrollo económico: también reflejan los valores, retos y oportunidades de la sociedad en la que operan. Y en una sociedad tan diversa como la española, resulta imprescindible transformar la diversidad existente en una inclusión real.

Además, sabemos que muchas de las migraciones hacia España tienen un motivo laboral, lo que convierte a las empresas en actores clave para generar entornos donde todas las personas puedan desarrollarse sin discriminación y con igualdad de oportunidades.

Con esta visión nace el programa DIVEM, una iniciativa gratuita de acompañamiento y asesoramiento a empresas —tanto grandes corporaciones como pymes— en la gestión de la diversidad cultural. Nuestro objetivo es apoyar a las organizaciones en la implementación de estrategias alineadas con la Agenda 2030 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), contribuyendo de manera directa a los:

  • ODS 1: Fin de la pobreza, promoviendo la inclusión laboral de personas migrantes y refugiadas en situación de vulnerabilidad, como vía para mejorar sus condiciones de vida y favorecer su autonomía.
  • ODS 4: Educación de calidad, impulsando la formación y sensibilización en diversidad cultural dentro de las empresas, para construir entornos laborales más justos, respetuosos y preparados para afrontar los retos del presente.
  • ODS 5: Igualdad de género, favoreciendo el acceso de mujeres y niñas a la educación, al trabajo decente y a la representación en la toma de decisiones.
  • ODS 8: Trabajo decente y crecimiento económico, creando condiciones que permitan empleos de calidad para todas las personas.
  • ODS 10: Reducción de desigualdades, poniendo el foco en quienes viven situaciones de mayor vulnerabilidad.
  • ODS 17: Alianzas para lograr los objetivos, porque solo con la implicación conjunta de empresas, instituciones y sociedad civil podremos construir un futuro más justo y sostenible.

El Distintivo DIVEM: reconocer para inspirar

Para dar visibilidad al esfuerzo de las empresas que se comprometen con la gestión de la diversidad cultural, hemos creado el Distintivo DIVEM “Aquí nos aliamos con la diversidad”. Este reconocimiento anual distingue a aquellas organizaciones que, a lo largo del año, han implementado medidas innovadoras y sostenibles de inclusión y equidad, de la mano de nuestro acompañamiento y herramientas gratuitas.

El Distintivo DIVEM es mucho más que un reconocimiento:

  • Reconoce las buenas prácticas en gestión del talento diverso.
  • Refuerza la comunicación interna y externa del compromiso social.
  • Premia el esfuerzo en autodiagnóstico y formación continua, imprescindibles para avanzar hacia la excelencia.
  • Construye una alianza con Accem, convirtiéndolo en partner estratégico de la organización.

Recibirlo significa que la diversidad no se entiende como una acción puntual, sino como un valor que forma parte del ADN de la empresa y de cada persona que la integra.

Este año el Distintivo DIVEM volverá a reconocer a las empresas que destacan por su compromiso con la diversidad cultural. Mientras tanto, puedes conocer los testimonios de las empresas galardonadas el año pasado, que con su ejemplo inspiran y animan a más organizaciones a avanzar hacia una inclusión real.

Un aspecto clave para comprender la importancia de la diversidad cultural en las empresas lo encontramos en el informe de DIVEM “Panorama de la diversidad cultural de las empresas”. En él se destaca que aquellas organizaciones situadas en el cuartil superior de representación étnica tienen un 39 % más de probabilidades de superar financieramente a las que se encuentran en el cuartil inferior.

Pero los beneficios no se limitan al plano económico. Las compañías con equipos de liderazgo más diversos registran una mayor satisfacción entre sus empleados, así como mejores aspiraciones de crecimiento. En definitiva, la diversidad no solo se traduce en un mejor rendimiento financiero, sino también en un impacto positivo en las comunidades y en el entorno.

Cómo obtener el Distintivo DIVEM en 5 pasos

Todas las empresas, sea cual sea su tamaño o sector, pueden obtener el Distintivo DIVEM siguiendo este simple proceso:

  1. Súmate a DIVEM: El primer paso es decidir dar el salto hacia una gestión empresarial inclusiva y responsable. Aliarse con DIVEM significa apostar por un modelo de empresa que valora el talento diverso y mejora la calidad del clima laboral. ¿Te gustaría formar parte de “Empresas que suman”? Puedes inscribirte aquí.
  2. Realiza el Informe Diagnóstico de la Diversidad Cultural: Facilitamos una herramienta de medición que permite identificar la realidad de la empresa en este ámbito. A partir de este diagnóstico, proponemos acciones adaptadas a cada organización.
  3. Márcate objetivos anuales: Con el diagnóstico en mano, diseñamos junto a la empresa un plan de acción anual con metas específicas: desde formaciones hasta campañas de sensibilización o iniciativas de comunicación interna. Acompañamos a las empresas en el desarrollo e implementación de políticas DEI y mantenemos a los equipos actualizados en materia de normativas de contratación.
  4. Sigue formándote y formando a tu equipo: La formación es un eje central. Ofrecemos sesiones gratuitas sobre liderazgo inclusivo, eliminación de sesgos inconscientes o gestión de la diversidad cultural, adaptadas a las necesidades de cada empresa.
  5. Comunica tu compromiso: Ser diverso e inclusivo también implica proyectarlo hacia dentro y hacia fuera. Construir confianza, sentido de pertenencia y coherencia con los valores sociales es clave para posicionarse como referente en diversidad.

El Distintivo DIVEM no solo aporta visibilidad y reconocimiento. También convierte a las empresas en referentes para otras organizaciones, inspirando a seguir el mismo camino. Hoy son ya más de 500 empresas las que forman parte de DIVEM, y cada año celebramos la entrega de este distintivo a las que destacan por su compromiso.

¡Únete a las #EmpresasQueSuman!

Empresas se reúnen en torno a DIVEM para analizar conjuntamente los retos de gestión de la diversidad cultural

En un contexto empresarial en el que cada vez es más necesario un compromiso firme con la sostenibilidad, la justicia social y el respeto a los Derechos Humanos, tres compañías referentes en sus sectores —CWT, Highlander Recruitment e Ilunion— se dieron cita el pasado 25 de septiembre en un focus group organizado por DIVEM. El objetivo: generar un espacio de diálogo, reflexión y creación conjunta para abordar de forma estructurada los retos y oportunidades que plantea el enfoque intercultural dentro de la diversidad , la equidad y la inclusión (DEI) en el ámbito corporativo.

El encuentro contó con la participación activa de David Serrano, responsable de desarrollo de negocio en Highlander; Almudena Santos, directora de Employee and Labor Relations Iberian Countries en CWT; y Carolina Lanchas , jefa del Departamento de Diversidad, Equidad e Inclusión de Ilunion. Desde sus respectivas posiciones compartieron experiencias, aprendizajes y compromisos que reflejan cómo la DEI puede convertirse en un eje transversal de las estrategias empresariales de sostenibilidad y transformación organizacional.

A lo largo de la sesión se promovió el intercambio de buenas prácticas, el análisis de barreras comunes y la identificación de herramientas necesarias para avanzar hacia culturas organizacionales más equitativas e inclusivas. Se puso en valor el papel estratégico de programas como DIVEM, que ofrecen formación, asesoramiento y sensibilización en diversidad cultural, ayudando a traducir los valores DEI en resultados tangibles para las empresas.

Uno de los aspectos más enriquecedores del encuentro fue la construcción de una visión compartida sobre el impacto y el compromiso empresarial en materia de diversidad. Las personas participantes coincidieron en que la diversidad cultural no es solo una cuestión ética o social, sino también una ventaja competitiva que impulsa la innovación, mejora la cohesión interna y fortalece la conexión con públicos diversos. Esta perspectiva se alinea con los principios de sostenibilidad empresarial, el cumplimiento de los Derechos Humanos y la promoción de la justicia social.

En este marco, se identificaron varios hitos clave que orientan el camino hacia una transformación empresarial con propósito:

  • Reconocer el rol transformador de las empresas en la promoción activa de entornos diversos, equitativos e inclusivos.
  • Valorar los programas DEI como catalizadores de cambio organizacional, alineados con los Objetivos de Desarrollo Sostenible y la justicia social.
  • Diagnosticar el estado actual del compromiso empresarial con la diversidad cultural, identificando barreras internas y capacidades disponibles.
  • Impulsar acciones concretas que traduzcan el compromiso en impacto social real, integrando la diversidad cultural en el propósito corporativo.
  • Detectar necesidades específicas para implementar planes DEI efectivos, que contemplen todas las dimensiones de la diversidad.
  • Reforzar el papel del tercer sector, las organizaciones empresariales y las instituciones públicas como aliados estratégicos, capaces de escalar el impacto y generar políticas más inclusivas y transformadoras.

Desde DIVEM creemos que este tipo de encuentros demuestran que sumar esfuerzos, compartir conocimiento y construir alianzas sólidas es el camino más eficaz para liderar una transformación empresarial que sitúe a las personas en el centro. La colaboración intersectorial se consolida así como una herramienta clave para avanzar hacia modelos organizativos más justos, inclusivos y sostenibles.

Si tú también quieres posicionar a tu empresa como referente en la gestión de la diversidad cultural, ¡únete a las #EmpresasQueSuman!

El valor empresarial empieza por la diversidad: por qué ser inclusivos impulsa el éxito

En un contexto laboral cada vez más competitivo y cambiante, generar valor empresarial se ha convertido en un objetivo estratégico que depende, cada vez más, de la capacidad de integrar y gestionar eficazmente la diversidad.

Numerosos estudios demuestran que las organizaciones que promueven equipos diversos y entornos inclusivos no solo mejoran su cultura interna, sino que logran directamente mejores resultados.

La evidencia es clara: más diversidad, más valor empresarial

Informes internacionales de referencia como los de Deloitte, McKinsey o Boston Consulting Group así lo demuestran. Ya en 2018 el estudio de Deloitte «La revolución de la diversidad y la inclusión» mostraba resultados contundentes. Las organizaciones con culturas inclusivas tienen:

  • El doble de probabilidades de alcanzar sus objetivos financieros.
  • Seis veces más probabilidades de innovar.
  • Ocho veces más probabilidades de lograr sus objetivos globales.

En la misma línea, McKinsey & Company lleva años analizando el impacto de la diversidad en el valor empresarial. En su informe «Diversity Wins: How inclusion matters» (2020), la consultora cifra en un 36 % la mayor probabilidad de obtener mejores beneficios en las empresas con una alta diversidad cultural y étnica.

Tres años después, en «Diversity Matters Even More«, refuerzan este mensaje: las organizaciones en el cuartil superior de representación étnica tienen un 39 % más de probabilidades de superar financieramente a sus pares. Además, aquellas con más del 30 % de mujeres en puestos ejecutivos también presentan mayores niveles de rendimiento económico.

Este tipo de datos no deben pasar desapercibidos. Son la confirmación de que construir equipos representativos de la sociedad se traduce en resultados concretos y sostenibles para el valor empresarial.

La diversidad como motor de la innovación

El valor empresarial también está estrechamente vinculado a la capacidad de innovar. Y aquí, nuevamente, la diversidad marca la diferencia. La consultora Boston Consulting Group ha demostrado que los equipos de gestión diversos generan ingresos un 19 % más altos, precisamente por la capacidad de innovación que aportan distintas las perspectivas.

Cuando una empresa reúne voces distintas, realidades múltiples y trayectorias diversas, está creando un entorno fértil para la creatividad. Esto se traduce en mejores decisiones, soluciones más ajustadas a las necesidades del mercado y una mayor agilidad frente al cambio.

El reto de captar talento

Deloitte señala que los entornos de trabajo inclusivos son importantes para el 80% de las personas que buscan cambiar de empleo. Este dato cobra especial relevancia en un contexto europeo donde la escasez de talento parece un desafío persistente. Según una encuesta de SD Worx, el 43 % de las empresas europeas tiene dificultades para atraer talento, lo que representa un obstáculo directo para su competitividad y valor empresarial.

Al mismo tiempo, una investigación liderada por Lighthouse Reports —junto a The Financial Times, El País y Unbias The News— reveló que la mayoría de los países europeos no están aprovechando el potencial de las personas migrantes altamente cualificadas. El estudio, basado en datos de Eurostat entre 2017 y 2022, muestra que casi la mitad de estos profesionales están sobrecualificados para los puestos que desempeñan, y que su tasa de desempleo duplica la de la población nativa, pese a la alta demanda de perfiles especializados.

Esta paradoja refleja un desequilibrio estructural: mientras miles de empresas tienen dificultades para encontrar profesionales con las competencias necesarias, muchos talentos formados siguen sin encontrar espacios donde desarrollarse por barreras sistémicas y falta de reconocimiento.

Diversidad cultural: una ventaja competitiva real

Integrar y valorar adecuadamente el talento diverso no solo mejora el valor empresarial, sino que permite responder a las necesidades de una sociedad culturalmente heterogénea. Significa tener acceso a nuevas ideas, idiomas, formas de pensar y entender el mundo. Así como, una oportunidad para conectar mejor con una clientela cada vez más plural y exigente.

En definitiva, apostar por la diversidad pasa por construir espacios de trabajo más equitativos, inclusivos y representativos de la sociedad. Una transformación que se refleja no solo en una mejor cultura corporativa, sino también en una mayor generación de valor empresarial. Comprender y aplicar esta visión es esencial para cualquier organización que aspire a liderar con impacto.

¿Quieres profundizar más en cómo la diversidad impulsa el valor empresarial?

Descarga el informe “Panorama de la diversidad cultural en las empresas” y descubre cómo integrar políticas de diversidad, equidad e inclusión puede transformar tu organización desde dentro.

Fomentar la igualdad salarial desde la diversidad cultural: compromiso y acción empresarial

Cada 18 de septiembre se conmemora el Día Internacional de la Igualdad Salarial, una fecha que pone sobre la mesa las desigualdades persistentes en el ámbito laboral y la necesidad renovar el compromiso por construir entornos profesionales más justos, equitativos e inclusivos. Aunque tradicionalmente se ha visibilizado la brecha salarial entre hombres y mujeres, es fundamental ampliar la mirada y reconocer que existen otras desigualdades que atraviesan el mundo del trabajo, especialmente aquellas vinculadas al origen étnico, cultural o racial de las personas.

Esta brecha salarial es una realidad silenciada en muchos contextos. Diversos estudios internacionales han evidenciado que las personas migrantes, de orígenes diversos o pertenecientes a minorías étnicas suelen percibir salarios más bajos, tener menores oportunidades de promoción y enfrentar mayores obstáculos para acceder a empleos cualificados, incluso cuando cuentan con formación y experiencia similares a las de sus pares.

El informe de la OCDE “Combatting Discrimination in the European Union” (2025) revela que las personas culturalmente diversas enfrentan mayores tasas de discriminación en el empleo, lo que se traduce en menores ingresos, mayor precariedad y dificultades para acceder a puestos cualificados, incluso cuando tienen formación equivalente a la del resto de sus compañeros. Esta realidad no solo limita el desarrollo profesional de las personas afectadas, sino que también restringe el crecimiento económico y la cohesión social. El estudio destaca la necesidad urgente de mejorar la recopilación de datos desagregados por origen, armonizar la legislación antidiscriminatoria en la UE y reforzar las políticas de inclusión para cerrar estas brechas estructurales.

En este contexto, las empresas tienen un papel clave que va más allá del cumplimiento normativo: pueden convertirse en agentes activos del cambio. Para ello, es fundamental que comiencen por revisar sus sistemas de recogida de datos internos, asegurándose de que permiten identificar posibles desigualdades salariales vinculadas al origen de las personas. Esto implica, por ejemplo, incluir variables de diversidad en los estudios de clima laboral, en los procesos de selección y en los análisis de retribución.

Esta desigualdad no solo vulnera derechos fundamentales, sino que también limita el potencial de innovación, crecimiento y cohesión social de las empresas y sociedades.

Una brecha que se multiplica

La discriminación salarial por origen no actúa de forma aislada. A menudo se entrecruza con otras variables como el género, la edad o la situación administrativa, generando brechas múltiples que afectan especialmente a mujeres migrantes, personas refugiadas o jóvenes de orígenes diversos. Esta interseccionalidad agrava la exclusión y dificulta el acceso a condiciones laborales dignas.

Además, estas desigualdades no siempre son visibles en los indicadores generales. Muchas veces se ocultan tras categorías amplias o se diluyen en estadísticas que no desagregan por origen, lo que dificulta su identificación y abordaje. Por ello, es clave que las empresas adopten una mirada más profunda y comprometida, que reconozca la diversidad cultural como una dimensión esencial de la igualdad salarial.

ODS 8: trabajo decente y crecimiento económico para todas las personas

La Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible establece en su Objetivo de Desarrollo Sostenible 8 la meta de promover el crecimiento económico sostenido, inclusivo y sostenible, el empleo pleno y productivo, y el trabajo decente para todas las personas. Para cumplir con este objetivo, es imprescindible que las empresas identifiquen y eliminen las brechas salariales que afectan a personas por su origen cultural, étnico o racial.

Garantizar la igualdad salarial no es solo una cuestión de justicia social, sino también una estrategia empresarial inteligente. Las organizaciones que valoran la diversidad y promueven la equidad salarial generan entornos más motivadores, retienen mejor el talento, mejoran su reputación y se benefician activamente de una economía más inclusiva.

En este sentido, desde DIVEM trabajamos para que las empresas reconozcan el valor de la diversidad cultural y avancen hacia modelos de gestión más inclusivos. A través de nuestro acompañamiento personalizado, ayudamos a las organizaciones a identificar posibles brechas, sensibilizar a sus equipos, revisar sus políticas internas y adoptar medidas concretas que promuevan la igualdad salarial desde una perspectiva intercultural.

Nuestro enfoque positivo y colaborativo permite que las empresas se sumen a este compromiso sin miedo, entendiendo que la diversidad es una oportunidad para crecer, innovar y liderar el cambio. Porque solo cuando todas las personas reciben un trato justo y equitativo, podemos hablar de verdadero trabajo decente. ¡Únete a DIVEM y a las #EmpresasQueSuman!

La identidad racial y étnica en los procesos de contratación: sesgos y retos pendientes

En los procesos de selección, la identidad racial y/o étnica siguen siendo unos factores que, de forma explícita o implícita, condiciona las decisiones de contratación. Numerosos estudios muestran que las personas con nombres asociados a minorías étnicas reciben menos respuestas a sus candidaturas que aquellas con nombres percibidos como “mayoritarios”, aun cuando sus competencias y experiencia sean equivalentes. Esta realidad evidencia que los sesgos inconscientes continúan influyendo en el acceso al empleo, limitando tanto a las personas como al potencial de las empresas.

Un ejemplo contundente lo ofrece un metaanálisis realizado por Northwestern University, y publicado en 2023, que revisó más de 174.000 candidaturas en seis países occidentales. El estudio concluyó que las personas blancas que aspiraban a un puesto recibieron un 36 % más de respuestas que las candidaturas de personas negras y un 24 % más que las de origen latino, incluso con currículums idénticos. Lo más preocupante es que, según los autores, esta brecha apenas ha variado en las últimas décadas.

La cuestión no es menor: cuando los procesos de selección se ven afectados por estereotipos, la empresa se priva de talento cualificado y diverso, y termina construyendo equipos menos innovadores y menos representativos de la sociedad en la que operan. Ignorar este hecho no solo es una cuestión de justicia social, sino también de competitividad empresarial.

La buena noticia es que una gestión consciente de la diversidad cultural en la contratación no solo reduce los sesgos, sino que abre nuevas oportunidades. Empresas que apuestan por revisar sus procedimientos —desde la redacción de ofertas hasta la entrevista final— reportan mejoras en su capacidad de atraer perfiles variados, enriquecer el clima laboral y adaptarse mejor a mercados diversos. La diversidad, gestionada de forma adecuada, se convierte en un recurso estratégico y no en un desafío que sortear.

Asumir la identidad racial y étnica como un elemento enriquecedor en la selección de personal implica mirar más allá de los prejuicios y reconocer que las competencias no entienden de apellidos, acentos ni colores de piel. Para las empresas, supone pasar de un enfoque reactivo a una estrategia proactiva que integre la pluralidad como valor diferencial.

La pregunta es clara: ¿están las organizaciones preparadas para convertir sus procesos de contratación en espacios realmente inclusivos, donde lo que pese sea el talento y no los estereotipos? a través de DIVEM, acompañamos a las empresas en este reto. Ofrecemos recursos, herramientas y espacios de intercambio de experiencias para que las organizaciones puedan identificar y reducir sesgos en sus procesos de selección y transformarlos en verdaderas palancas de innovación y competitividad. Formar parte de la comunidad de Empresas Socialmente Responsables de DIVEM significa apostar por equipos más diversos, más justos y mejor preparados para responder a los desafíos del mercado actual.

¡Únete ya a las #EmpresasQueSuman!

Cinco señales de que tu empresa está avanzando en diversidad cultural (aunque no te des cuenta)

Si crees que tu empresa aún no ha hecho grandes avances en materia de diversidad cultural, puede que estés pasando por alto algunas señales importantes. A veces, los cambios más relevantes no son los que se anuncian a bombo y platillo, sino los que se integran de forma natural en la cultura corporativa.

Aquí tienes cinco señales de que tu empresa sí está avanzando en la gestión de la diversidad cultural, aunque no siempre sea percibido como tal:

La diversidad ya forma parte de tu día a día

Tu equipo está formado por personas con trayectorias, orígenes o experiencias culturales diferentes, pero nadie se detiene a destacarlo constantemente. Contar con esa realidad diversa es, en sí misma, una señal de inclusión.

Los equipos diversos toman decisiones más eficaces

Si en las reuniones de trabajo se perciben puntos de vista muy diferentes —no solo por rol, sino por experiencias vitales, trayectorias u orígenes culturales— y eso no bloquea el proceso de toma de decisiones, sino que lo enriquece, es un claro indicio de diversidad cultural funcional.

Según el informe Diversity Matters Even More: The case for holistic impact, de McKinsey, los equipos con mayor diversidad cognitiva y cultural no solo debaten mejor, sino que toman decisiones más completas y eficaces.

Tu empresa atrae y retiene talento joven

El informe Women in the Workplace 2024 (McKinsey & LeanIn.Org) es el mayor estudio sobre mujeres (incluyendo perfiles diversos) en el entorno laboral corporativo. En el se destaca que si perfiles jóvenes y culturalmente diversos encuentran tu empresa atractiva, es una señal clara de avance inclusivo.

Tienes políticas inclusivas, aunque no siempre tengan nombre

Puede que la puesta en marcha de acciones de formación intercultural o de comunicación sin sesgos no sean etiquetadas como “DEI” en tu empresa, pero sin duda están ayudando a construir una organización más equitativa y preparada para gestionar la diversidad cultural.

Tus acciones generan impacto más allá de la empresa

Cuando tus iniciativas internas (por pequeñas que sean) se reflejan en relaciones más respetuosas con clientes, proveedores o comunidad, estás multiplicando el valor social de la diversidad cultural.

DIVEM, tu partner social para avanzar en diversidad, equidad e inclusión

En DIVEM trabajamos cada día para que la diversidad cultural se convierta en una palanca de valor para las empresas. Acompañamos a organizaciones que, como la tuya, ya han dado pasos —aunque a veces creas que son invisibles— hacia entornos más diversos, inclusivos y sostenibles.

Desde asesoramiento personalizado hasta acciones de sensibilización o formación especializada, DIVEM se posiciona como tu partner social en la consolidación de estrategias DEI alineadas con tu propósito empresarial. ¡Únete a las #EmpresasQueSuman!

La inclusión como valor corporativo: diversidad cultural LGTBIQ+ junto a Shiseido

Desde DIVEM, acompañamos a las empresas en su compromiso con la gestión responsable de la diversidad, entendida como una herramienta clave para la innovación, la cohesión interna y el fortalecimiento del compromiso social.

En el marco de este acompañamiento, junto a Shiseido, hemos desarrollado una acción de sensibilización a su plantilla para invitar a reflexionar y profundizar sobre la realidad de las personas culturalmente diversas y los beneficios que atrae a las empresas una adecuada gestión de esta diversidad. Esta acción se focalizó en especialmente en las personas refugiadas LGTBIQ+ desde un enfoque inclusivo. A través de un espacio dinámico y participativo, se abordaron conceptos clave sobre diversidad, igualdad y no discriminación, poniendo el foco en los retos a los que se enfrentan las personas refugiadas y en el valor que su inclusión aporta al tejido empresarial. Más concretamente, se abordaron cuestiones como qué hace a una persona ser refugiada, qué motivos las impulsan a huir de sus hogares y países, qué estados criminalizan o persiguen a las personas LGTBIQ+, así como los países que reconocen expresamente esta persecución como causa legítima de protección internacional.

Este tipo de acciones permiten a las empresas generar entornos de trabajo más seguros, abiertos y respetuosos, al tiempo que fortalecen su cultura corporativa y su capacidad para adaptarse a contextos diversos y globales. Incorporar la perspectiva de la diversidad cultural no solo mejora la gestión interna, sino que posiciona a las organizaciones como agentes de cambio comprometidos con los derechos humanos y la sostenibilidad social.

Desde DIVEM, seguiremos impulsando espacios de formación, reflexión y acción que promuevan una mirada más amplia y consciente sobre la realidad social que nos rodea, contribuyendo a construir empresas más inclusivas y responsables.

Diversidad cultural y comunicación intercultural: claves para construir entornos más cohesionados e inclusivos

Cada 14 de julio se celebra el Día de Iberoamérica, una ocasión para reconocer y poner en valor la riqueza cultural que compartimos. Es también una oportunidad para reflexionar sobre el papel que juega la diversidad en la construcción de sociedades más justas, cohesionadas y sostenibles.

En un mundo cada vez más interconectado, la diversidad cultural no debe verse como un reto, sino como una ventaja. Las empresas que integran esta mirada en su forma de comunicar y relacionarse ganan en legitimidad, reputación y capacidad para generar vínculos sólidos con sus públicos. Incorporar un enfoque intercultural permite comprender mejor las necesidades de clientes, profesionales y colaboradores, y mejora la toma de decisiones en contextos diversos.

Contar con equipos culturalmente diversos aporta nuevas perspectivas, impulsa la creatividad y favorece entornos de trabajo más colaborativos. Cuando las personas se sienten escuchadas y valoradas, aumenta su implicación y bienestar, lo que repercute positivamente en la productividad y la innovación. Pero para que esta diversidad se traduzca en un valor real, no basta con compartir una lengua: es imprescindible desarrollar competencias de comunicación intercultural.

Desde España, muchas veces se parte del supuesto de que hablar castellano facilita automáticamente la comprensión mutua con personas de Iberoamérica. Sin embargo, cada país —e incluso cada región— tiene formas propias de expresar ideas, gestionar los tiempos, interpretar el respeto o manejar el desacuerdo. Cuestiones como el tono, el lenguaje corporal, la relación con la jerarquía o las expectativas sobre los procesos laborales pueden variar significativamente y dar lugar a malentendidos si no se abordan con sensibilidad intercultural.

Incorporar una mirada intercultural para crecer con impacto y construir futuro

Por eso, avanzar hacia una gestión inclusiva de la diversidad implica también incorporar una mirada intercultural en la comunicación diaria. Escuchar activamente, estar abiertos a otras formas de interpretar el mundo y adaptar nuestros códigos comunicativos son competencias clave para generar confianza y cohesión en equipos transnacionales o multiculturales, incluso cuando aparentemente “hablamos el mismo idioma”.

Desarrollar competencias interculturales en el mundo empresarial no es un lujo ni una moda pasajera: es una necesidad para las organizaciones que aspiran a ser relevantes en un entorno global, diverso y en constante cambio. Impulsarlas implica fomentar la curiosidad cultural, promover la escucha activa, formar a los equipos en empatía y perspectiva global, y revisar los procesos internos con una mirada inclusiva. No se trata solo de tener personas de distintos orígenes en plantilla, sino de crear las condiciones para que esa diversidad se traduzca en entendimiento mutuo, innovación y compromiso.

La formación específica, la generación de espacios de diálogo y herramientas que promuevan la empatía y el entendimiento mutuo son esenciales para construir relaciones laborales sólidas y productivas. La diversidad cultural no solo enriquece el trabajo: nos reta a mejorar la forma en que nos comunicamos y nos relacionamos.

Desde DIVEM ayudamos a las empresas a dar este paso con confianza. Ofrecemos formación adaptada, espacios de reflexión y herramientas prácticas para que las competencias interculturales formen parte real de la cultura organizacional. Acompañamos a las empresas en el diseño de entornos laborales donde todas las personas, independientemente de su procedencia, se sientan valoradas, comprendidas y con capacidad de aportar. Fomentamos una inclusión real que se traduzca en acciones concretas, sostenibles y alineadas con los Objetivos de Desarrollo Sostenible y la Agenda 2030. Porque invertir en diversidad no es solo una cuestión de justicia social, es una apuesta de futuro que impulsa la competitividad, el compromiso y la cohesión.

¡Entra a formar parte de las #EmpresasQueSuman!

día mundial de la población

Día Mundial de la Población: la diversidad como ventaja para las empresas

Cada 11 de julio se celebra el Día Mundial de la Población, una oportunidad para mirar más allá de los números. Esta fecha nos invita a pensar en cómo cambia nuestra sociedad, en los retos que plantea el crecimiento demográfico y, sobre todo, en el potencial que ofrece la diversidad de las personas que la componen.

En este contexto, el mundo empresarial tiene mucho que decir. Porque en una sociedad más plural, las empresas que saben integrar distintos orígenes, experiencias y formas de pensar tienen una ventaja clara: están mejor preparadas para innovar, para conectar con sus públicos y para crecer de forma sostenible. crecimiento económico.

Un mundo más diverso, una empresa más fuerte

En las últimas décadas los movimientos migratorios, la globalización y el auge de lo digital han hecho que los entornos multiculturales sean hoy la norma, no la excepción. Cada vez más personas aportan su talento y su visión en nuevos países, sectores y equipos. Y las empresas que saben ver ese valor, integrarlo y potenciarlo, marcan la diferencia.

La diversidad cultural ya no es solo una cuestión de justicia o inclusión. Es una palanca de competitividad.

Aunque aún queda camino por recorrer, los avances en los últimos años son alentadores: muchas empresas —grandes y pequeñas— están apostando por planes de diversidad e inclusión; se empieza a ver una mayor presencia de personas migrantes en puestos técnicos, de gestión o liderazgo y proyectos como DIVEM están ayudando a que el sector privado asuma un papel activo en la inclusión sociolaboral.

Este progreso nos demuestra que integrar la diversidad cultural no solo enriquece a los equipos, sino que multiplica las formas de pensar, de resolver problemas y de relacionarse con una clientela cada vez más global y diversa.

¿Cómo aprovechar la diversidad cultural como una oportunidad?

1. Atraer talento global

Contar con equipos diversos permite a las empresas incorporar miradas más amplias y creativas. Los perfiles multiculturales tienen habilidades únicas para adaptarse, colaborar y generar soluciones innovadoras.

2. Ampliar mercados y clientes

Una plantilla diversa mejora la conexión con comunidades locales e internacionales, favoreciendo la empatía cultural, la comunicación y la fidelización de nuevos públicos.

3. Mejorar el clima laboral y la reputación

La diversidad cultural, bien gestionada, promueve el respeto, la equidad y un entorno más justo y colaborativo. Además, posiciona a la empresa como referente de responsabilidad y compromiso social.

¿Qué pueden hacer las empresas hoy para celebrar el día mundial de la población?

  • Revisar sus procesos de selección con enfoque inclusivo y libre de sesgos.
  • Ofrecer formación en competencias interculturales a sus equipos.
  • Medir y visibilizar su compromiso con la diversidad como parte de su estrategia de sostenibilidad.
  • Aliarse con proyectos como DIVEM, que ofrecen herramientas, asesoramiento y recursos para avanzar de forma efectiva.

La diversidad cultural en empresas no es un reto, es una oportunidad

El Día Mundial de la Población nos recuerda que la humanidad crece, se transforma y se enriquece en su pluralidad. Las empresas que apuestan por plantillas multiculturales no solo contribuyen a un desarrollo más justo y equilibrado, sino que fortalecen su propia capacidad de innovar, adaptarse y crecer.

En un mundo cada vez más diverso, las empresas del futuro serán aquellas que sepan integrar, incluir y valorar todas las voces.

 

Tu empresa también puede ser referente en diversidad, inclusión y sostenibilidad.

¡Súmate a DIVEM y a las #EmpresasQueSuman!

Cómo impulsar la inclusión LGTBI+ en empresas desde una perspectiva interseccional

Julio es un mes clave para visibilizar y celebrar la diversidad y los derechos del colectivo LGTBI+. Desde DIVEM, consideramos que incorporar una perspectiva interseccional en esta labor no solo enriquece el enfoque, sino que resulta imprescindible para avanzar hacia entornos laborales más inclusivos y conscientes con la diversidad. En este sentido, abordar la inclusión del colectivo LGTBI+ en empresas desde esta mirada es lo que permite reconocer y atender a las diversas realidades para desarrollar políticas DEI efectivas y equitativas.

Hay que tener en cuenta que las personas LGTBI+ con trayectorias migratorias, racializadas o solicitantes de asilo por motivos vinculados a su orientación sexual o identidad de género pueden enfrentarse a situaciones de doble discriminación, a las que, en muchos casos, se suman otros factores como la discapacidad o el contexto socioeconómico.

Por ello, entendemos que promover la diversidad implica reconocer y tener en cuenta las múltiples dimensiones que atraviesan la identidad de las personas. Este enfoque no solo permite un análisis más completo de las desigualdades, sino que también es clave para construir espacios laborales inclusivos y seguros, donde todas las personas puedan desarrollarse plenamente, sin miedo ni barreras.

El panorama actual de la inclusión LGTBI+ en empresas españolas

Los datos demuestran que aún queda un largo camino por recorrer. Según la II Edición del Estudio sobre las personas LGTBI en el Empleo en España de la UGT, casi 7 de cada 10 personas LGB+ consideran que ser LGTBI es un inconveniente a la hora de buscar empleo. En el caso de las personas trans, esta percepción sube hasta un 75%. Además, el 55% considera que su orientación sexual o identidad de género también representa una barrera a la hora de promocionar internamente.

Estas percepciones se ven reflejadas en que la mitad de las personas LGB+ evitan expresar su identidad en el entorno laboral. Además, tres de cada diez han sufrido agresiones verbales, un 78% de las cuales han sido chistes o rumores relacionados con su orientación. Todo esto se traduce en un impacto directo sobre el bienestar y la productividad de las personas del colectivo LGBTI+ en las empresas.

Frente a este contexto, muchas personas del colectivo han comenzado a priorizar la búsqueda de entornos laborales inclusivos. Según el informe “Diversity at Work” de ManpowerGroup, el 36% de las personas LGTBIQ+ descartarían empresas sin políticas claras de diversidad. Y no es para menos: el 44% afirma sentirse más productiva tras hacer pública su orientación sexual o identidad de género en el trabajo.

Otro factor esencial para tener en cuenta es la jerarquía organizacional. Solo el 31% de los perfiles junior se sienten cómodos compartiendo su identidad, frente al 70% de las personas en cargos directivos.

Estos datos evidencian que todavía existen importantes retos que abordar para alcanzar una inclusión real del colectivo LGTBI+ en las empresas, las cuales requieren de un compromiso firme y acciones concretas para garantizar espacios seguros, equitativos y respetuosos en todos los niveles organizacionales.

Cómo impulsar la diversidad e inclusión desde una perspectiva interseccional

Según el estudio de Manpower Group, 8 de cada 10 personas en España consideran que un entorno diverso favorece la productividad, y 9 de cada 10 creen que mejora la innovación. Esto demuestra que promover la inclusividad en las empresas no solo responde a un compromiso con la justicia social, sino que también representa una decisión estratégica.

Es por ello que, para avanzar hacia entornos laborales realmente inclusivos, es necesario combinar compromiso con estrategia. Estas son algunas de las principales claves para impulsar estrategias DEI transversales y efectivas en cualquier organización.

  1. Comprender en profundidad las causas. Las iniciativas que tienen mayor impacto parten de un diagnóstico realista, que incluye la participación activa del colectivo afectado. Escuchar, analizar datos y contextualizar son pasos imprescindibles.
  2. Definir el éxito con claridad. Establecer objetivos concretos, cuantificables y con un marco temporal definido es clave. Esto debe ir acompañado de un relato motivador que implique a toda la plantilla.
  3. Liderazgo visible y responsable. Las políticas de diversidad deben estar respaldadas desde la alta dirección. El liderazgo inclusivo implica modelar el cambio desde arriba, rendir cuentas por los resultados y asegurar los recursos necesarios para sostener las iniciativas en el tiempo.
  4. Apostar por la formación en liderazgo inclusivo. Fomentar programas formativos en competencia cultural, sesgos inconscientes y gestión de equipos diversos permite desarrollar liderazgos más empáticos, conscientes y efectivos.
  5. Soluciones contextualizadas y sostenibles. Las buenas prácticas deben estar integradas en procesos clave de la empresa, no como acciones puntuales, sino como parte estructural de la cultura corporativa.
  6. Seguimiento riguroso y basado en datos. La medición constante permite ajustar estrategias y garantizar el impacto real. El uso ético y responsable de tecnologías como la inteligencia artificial puede ser un gran aliado en este aspecto.
  7. Impulsar alianzas y advocacy. Los aliados son actores clave para amplificar voces silenciadas. No se trata solo de crear políticas, sino de transformar estructuras y narrativas.
  8. Fomentar la interseccionalidad Es fundamental tener en cuenta que las personas no se definen por una única característica. Incorporar una mirada interseccional permite diseñar iniciativas que consideren las experiencias de quienes, además de formar parte del colectivo LGTBI+, también son migrantes, racializadas o solicitantes de asilo, entre otros factores. Solo así es posible avanzar hacia una inclusión que refleje la complejidad y riqueza de todas las trayectorias.

La interseccionalidad es mucho más que una perspectiva: es una herramienta poderosa para transformar las organizaciones y construir un tejido empresarial más justo, empático y resiliente. Desde DIVEM seguiremos trabajando con empresas comprometidas que entienden que la inclusión es un camino que se recorre con responsabilidad, escucha y acción.

Porque solo así construiremos espacios laborales donde todas las personas, sin importar su identidad, cultura u origen, puedan ser —y estar— en igualdad.