Diversidad cultural y comunicación intercultural: claves para construir entornos más cohesionados e inclusivos

Cada 14 de julio se celebra el Día de Iberoamérica, una ocasión para reconocer y poner en valor la riqueza cultural que compartimos. Es también una oportunidad para reflexionar sobre el papel que juega la diversidad en la construcción de sociedades más justas, cohesionadas y sostenibles.

En un mundo cada vez más interconectado, la diversidad cultural no debe verse como un reto, sino como una ventaja. Las empresas que integran esta mirada en su forma de comunicar y relacionarse ganan en legitimidad, reputación y capacidad para generar vínculos sólidos con sus públicos. Incorporar un enfoque intercultural permite comprender mejor las necesidades de clientes, profesionales y colaboradores, y mejora la toma de decisiones en contextos diversos.

Contar con equipos culturalmente diversos aporta nuevas perspectivas, impulsa la creatividad y favorece entornos de trabajo más colaborativos. Cuando las personas se sienten escuchadas y valoradas, aumenta su implicación y bienestar, lo que repercute positivamente en la productividad y la innovación. Pero para que esta diversidad se traduzca en un valor real, no basta con compartir una lengua: es imprescindible desarrollar competencias de comunicación intercultural.

Desde España, muchas veces se parte del supuesto de que hablar castellano facilita automáticamente la comprensión mutua con personas de Iberoamérica. Sin embargo, cada país —e incluso cada región— tiene formas propias de expresar ideas, gestionar los tiempos, interpretar el respeto o manejar el desacuerdo. Cuestiones como el tono, el lenguaje corporal, la relación con la jerarquía o las expectativas sobre los procesos laborales pueden variar significativamente y dar lugar a malentendidos si no se abordan con sensibilidad intercultural.

Incorporar una mirada intercultural para crecer con impacto y construir futuro

Por eso, avanzar hacia una gestión inclusiva de la diversidad implica también incorporar una mirada intercultural en la comunicación diaria. Escuchar activamente, estar abiertos a otras formas de interpretar el mundo y adaptar nuestros códigos comunicativos son competencias clave para generar confianza y cohesión en equipos transnacionales o multiculturales, incluso cuando aparentemente “hablamos el mismo idioma”.

Desarrollar competencias interculturales en el mundo empresarial no es un lujo ni una moda pasajera: es una necesidad para las organizaciones que aspiran a ser relevantes en un entorno global, diverso y en constante cambio. Impulsarlas implica fomentar la curiosidad cultural, promover la escucha activa, formar a los equipos en empatía y perspectiva global, y revisar los procesos internos con una mirada inclusiva. No se trata solo de tener personas de distintos orígenes en plantilla, sino de crear las condiciones para que esa diversidad se traduzca en entendimiento mutuo, innovación y compromiso.

La formación específica, la generación de espacios de diálogo y herramientas que promuevan la empatía y el entendimiento mutuo son esenciales para construir relaciones laborales sólidas y productivas. La diversidad cultural no solo enriquece el trabajo: nos reta a mejorar la forma en que nos comunicamos y nos relacionamos.

Desde DIVEM ayudamos a las empresas a dar este paso con confianza. Ofrecemos formación adaptada, espacios de reflexión y herramientas prácticas para que las competencias interculturales formen parte real de la cultura organizacional. Acompañamos a las empresas en el diseño de entornos laborales donde todas las personas, independientemente de su procedencia, se sientan valoradas, comprendidas y con capacidad de aportar. Fomentamos una inclusión real que se traduzca en acciones concretas, sostenibles y alineadas con los Objetivos de Desarrollo Sostenible y la Agenda 2030. Porque invertir en diversidad no es solo una cuestión de justicia social, es una apuesta de futuro que impulsa la competitividad, el compromiso y la cohesión.

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día mundial de la población

Día Mundial de la Población: la diversidad como ventaja para las empresas

Cada 11 de julio se celebra el Día Mundial de la Población, una oportunidad para mirar más allá de los números. Esta fecha nos invita a pensar en cómo cambia nuestra sociedad, en los retos que plantea el crecimiento demográfico y, sobre todo, en el potencial que ofrece la diversidad de las personas que la componen.

En este contexto, el mundo empresarial tiene mucho que decir. Porque en una sociedad más plural, las empresas que saben integrar distintos orígenes, experiencias y formas de pensar tienen una ventaja clara: están mejor preparadas para innovar, para conectar con sus públicos y para crecer de forma sostenible. crecimiento económico.

Un mundo más diverso, una empresa más fuerte

En las últimas décadas los movimientos migratorios, la globalización y el auge de lo digital han hecho que los entornos multiculturales sean hoy la norma, no la excepción. Cada vez más personas aportan su talento y su visión en nuevos países, sectores y equipos. Y las empresas que saben ver ese valor, integrarlo y potenciarlo, marcan la diferencia.

La diversidad cultural ya no es solo una cuestión de justicia o inclusión. Es una palanca de competitividad.

Aunque aún queda camino por recorrer, los avances en los últimos años son alentadores: muchas empresas —grandes y pequeñas— están apostando por planes de diversidad e inclusión; se empieza a ver una mayor presencia de personas migrantes en puestos técnicos, de gestión o liderazgo y proyectos como DIVEM están ayudando a que el sector privado asuma un papel activo en la inclusión sociolaboral.

Este progreso nos demuestra que integrar la diversidad cultural no solo enriquece a los equipos, sino que multiplica las formas de pensar, de resolver problemas y de relacionarse con una clientela cada vez más global y diversa.

¿Cómo aprovechar la diversidad cultural como una oportunidad?

1. Atraer talento global

Contar con equipos diversos permite a las empresas incorporar miradas más amplias y creativas. Los perfiles multiculturales tienen habilidades únicas para adaptarse, colaborar y generar soluciones innovadoras.

2. Ampliar mercados y clientes

Una plantilla diversa mejora la conexión con comunidades locales e internacionales, favoreciendo la empatía cultural, la comunicación y la fidelización de nuevos públicos.

3. Mejorar el clima laboral y la reputación

La diversidad cultural, bien gestionada, promueve el respeto, la equidad y un entorno más justo y colaborativo. Además, posiciona a la empresa como referente de responsabilidad y compromiso social.

¿Qué pueden hacer las empresas hoy para celebrar el día mundial de la población?

  • Revisar sus procesos de selección con enfoque inclusivo y libre de sesgos.
  • Ofrecer formación en competencias interculturales a sus equipos.
  • Medir y visibilizar su compromiso con la diversidad como parte de su estrategia de sostenibilidad.
  • Aliarse con proyectos como DIVEM, que ofrecen herramientas, asesoramiento y recursos para avanzar de forma efectiva.

La diversidad cultural en empresas no es un reto, es una oportunidad

El Día Mundial de la Población nos recuerda que la humanidad crece, se transforma y se enriquece en su pluralidad. Las empresas que apuestan por plantillas multiculturales no solo contribuyen a un desarrollo más justo y equilibrado, sino que fortalecen su propia capacidad de innovar, adaptarse y crecer.

En un mundo cada vez más diverso, las empresas del futuro serán aquellas que sepan integrar, incluir y valorar todas las voces.

 

Tu empresa también puede ser referente en diversidad, inclusión y sostenibilidad.

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El rol de las pymes en la transformación de las empresas en espacios inclusivos

Las pequeñas y medianas empresas (pymes) constituyen el 99,8 % del tejido empresarial en España y generan más del 62 % del Valor Añadido Bruto (VAB). En este contexto, resulta imprescindible considerar su papel a la hora de promover que las empresas sean espacios inclusivos, en las que todas las personas puedan expresarse con autenticidad y sentirse valoradas.

Reconociendo los desafíos específicos que pueden enfrentar las pymes en esta materia, desde DIVEM, con el que fomentamos la diversidad en la empresa, queremos destacar con motivo del Día de las Microempresas y las Pequeñas y Medianas Empresas —que se celebra el próximo 27 de junio—, que la diversidad no solo está presente en las grandes corporaciones. Apostar por un enfoque interseccional e inclusivo es clave para impulsar culturas empresariales más equitativas y sostenibles en todo el ecosistema empresarial.

Beneficios de la diversidad en las empresas

La diversidad es un reflejo directo de la sociedad española actual, y como tal, debe estar representada en el tejido empresarial. De hecho, según un informe del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, el 26 % de los nacimientos registrados en España ya corresponden a niños y niñas con al menos un progenitor de origen extranjero.

Este indicador pone de relieve que el crecimiento demográfico —y, por extensión, el desarrollo económico y social— está estrechamente vinculado a la inclusión efectiva de personas provenientes de contextos culturales diversos. No obstante, la diversidad en España va más allá del origen étnico o cultural. Para que las estrategias de Diversidad, Equidad e Inclusión (DEI) sean realmente eficaces, es esencial adoptar un enfoque interseccional que contemple también variables como el género, la orientación sexual, la religión, la discapacidad o la edad, entre otras.

Diversos estudios y encuestas respaldan los beneficios tangibles de una gestión adecuada de la diversidad en el entorno laboral:

  • El 80 % de las personas que buscan cambiar de empleo consideran la inclusividad de la empresa como un factor clave en su decisión.
  • Las organizaciones con culturas inclusivas multiplican por ocho sus probabilidades de alcanzar sus objetivos estratégicos.
  • Las empresas con equipos directivos diversos incrementan en un 19 % sus ingresos gracias a la innovación que aportan.

Estos datos no solo evidencian la ventaja competitiva de integrar la diversidad en la cultura organizacional, sino que también refuerzan la necesidad de avanzar hacia empresas que se consoliden como auténticos espacios inclusivos.

Si deseas profundizar en estas cifras y conocer con mayor detalle el estado actual de la gestión de la diversidad cultural en el ámbito empresarial, te invitamos a descargar nuestro informe “Panorama de la diversidad cultural en las empresas”.

Claves para hacer de tu empresa un espacio inclusivo

Aunque la gestión de la diversidad suele asociarse a grandes corporaciones debido a su tamaño y recursos, no hay que olvidar que las pequeñas y medianas empresas constituyen la inmensa mayoría del tejido empresarial español, lo que las convierte en actores clave para impulsar espacios laborales inclusivos.

Un ejemplo destacado es la Cafetería Robi, galardonada con el Premio Impacto Social en la categoría PYME en la II Edición de los Premios DIVEM. Con un equipo de 35 empleados de más de 10 nacionalidades distintas, esta empresa del sector hostelero ha logrado posicionarse como un referente, rompiendo estereotipos en torno a la población de origen extranjero y convirtiendo la diversidad cultural en un valor diferencial vinculado a su imagen de marca.

Cada vez más empresas, incluidas muchas pymes, están reconociendo que integrar la diversidad en su día a día no requiere grandes estructuras, sino voluntad, creatividad y compromiso. De hecho, el tamaño reducido de las pymes puede facilitar la implementación de medidas inclusivas de manera más personalizada y eficaz. A continuación, se presentan algunas líneas de actuación clave que pueden adaptarse a distintos contextos empresariales para avanzar hacia espacios de trabajo más inclusivos.

  1. Garantizar que los espacios físicos sean accesibles

El primer paso hacia la inclusión comienza con lo más evidente: la accesibilidad física del entorno laboral. Asegurar que las instalaciones estén adaptadas a las necesidades de todas las personas, incluyendo rampas, señalización en braille o baños accesibles, es fundamental.

Asimismo, en equipos multiculturales, es recomendable incorporar tecnologías que faciliten la comunicación, como herramientas de traducción automática basadas en inteligencia artificial, que permiten mejorar la interacción y comprensión entre personas de distintos orígenes lingüísticos.

  1. Fomentar la conciliación y la flexibilidad laboral

La flexibilidad se ha convertido en una de las características más valoradas del entorno laboral moderno. Promover políticas que permitan el teletrabajo y la flexibilidad horaria, contribuye a una mayor inclusión. Esto beneficia especialmente a personas con responsabilidades de cuidado, problemas de salud o familiares en otras ciudades o el extranjero. Otra práctica innovadora y cada vez más extendida es la implementación de guarderías en los espacios de trabajo, lo que facilita la conciliación y promueve una cultura organizacional más empática.

  1. Desarrollar culturas empresariales inclusivas

Para que las empresas se conviertan en espacios inclusivos no es suficiente con definir e implementar políticas de Diversidad, Equidad e Inclusión (DEI), sino que también es esencial comunicarlas de forma efectiva y asegurar que estén integradas en la vida diaria de la empresa.

Estrategias de comunicación interna, formación en sesgos inconscientes y acciones de sensibilización refuerzan el compromiso y favorecen una convivencia respetuosa entre los equipos.

Un ejemplo inspirador es el de Dow, galardonada en la II Edición de los Premios DIVEM por una iniciativa pionera durante una parada programada en dos de sus unidades de producción en Tarragona. Ante la incorporación temporal de personal de apoyo de otras empresas, la compañía puso en marcha los llamados “puntos de inclusión”, en los que ofrecían asesoramiento y apoyo en igualdad de trato a todos los trabajadores, incluidos los externos.

  1. Mejorar los procesos de captación de talento

No puede hablarse de espacios inclusivos sin contar con equipos diversos. Por ello, es fundamental revisar y optimizar los procesos de selección para eliminar posibles sesgos. La utilización de algoritmos de inteligencia artificial para el análisis de currículums y la evaluación objetiva de habilidades y experiencias puede ser una herramienta eficaz para reducir sesgos inconscientes y garantizar una selección más equitativa.

  1. Medir, evaluar y rendir cuentas

Para que las estrategias de inclusión sean eficaces y sostenibles, es fundamental establecer mecanismos de seguimiento y evaluación. Definir indicadores clave (KPIs) en materia de DEI —como la diversidad en los procesos de selección, las tasas de retención, la percepción de inclusión en las encuestas internas o la brecha salarial— permite identificar áreas de mejora y tomar decisiones basadas en datos. Además, compartir estos resultados de forma transparente, ya sea internamente o mediante informes públicos, contribuye a generar confianza, credibilidad y un mayor compromiso tanto dentro como fuera de la organización.

En los II Premios Divem la pyme Be(IN) Mindset fue reconocida por el desarrollo del DEI Standard Index®, una herramienta que permite a organizaciones públicas, privadas y del tercer sector evaluar su compromiso con la diversidad, la equidad y la inclusión. Este índice, además de ofrecer recomendaciones para la mejora interna, va acompañado de una certificación con validez internacional, contribuyendo así a sensibilizar y posicionar a las empresas como agentes activos en la construcción de entornos más inclusivos, en línea con la Agenda 2030.

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El compromiso empresarial como respuesta necesaria a favor de la inclusión y frente a la discriminación

En un contexto global marcado por la creciente visibilidad de discursos de odio y discriminación, las empresas tienen hoy más que nunca la responsabilidad y la obligación de actuar como agentes activos del cambio social adquiriendo un compromiso con la Diversidad, Equidad e Inclusión y con los derechos humanos. Este compromiso no es solo una cuestión ética: hoy representa también una obligación legal y una exigencia estratégica alineada con los principios de Responsabilidad Social Corporativa y Empresarial y los marcos de debida diligencia para prevenir y mitigar impactos negativos en las actividades donde operan las empresas.

Las empresas que asumen este compromiso como eje transversal de su Responsabilidad Social Corporativa y Empresarial y sus procesos de debida diligencia no solo reducen riesgos legales y reputacionales, sino que también fortalecen su compromiso social y su capacidad de generar valor y compromiso social a largo plazo.

Incorporar la diversidad cultural en la DEI como un eje transversal de la estrategia empresarial no solo contribuye a prevenir riesgos legales y reputacionales, sino que fortalece el tejido organizacional, potencia la innovación y refuerza el compromiso social. Desde la perspectiva de la debida diligencia y la sostenibilidad, este enfoque permite construir organizaciones más resilientes y alineadas con los valores sociales.

El discurso de odio: un riesgo creciente para las organizaciones

El auge de expresiones discriminatorias, por motivos de origen, género, orientación sexual, religión o discapacidad, impacta directamente en el clima laboral y la cohesión social. Frente a este fenómeno, las empresas están llamadas a asumir un rol activo y obligatorio en la prevención, detección y erradicación de cualquier forma de discriminación basada en género, orientación sexual, origen étnico, religión, discapacidad u otros factores de diversidad. Para ello, se requiere procedimientos claros de actuación ante casos de acoso o discriminación, como la formación continua en competencias interculturales y antidiscriminatorias, canales confidenciales de denuncia, impulsar un liderazgo responsable e inclusivo, comprometido en todos los niveles de la organización.

Esto exige pasar del compromiso a la acción, adoptando medidas concretas como:

  • Políticas de cero tolerancias frente a la discriminación y el acoso.
  • Formación continua en competencias interculturales, sesgos inconscientes y lenguaje inclusivo.
  • Canales de denuncia seguros y confidenciales
  • Compromiso activo y visible de todas las personas de la empresa.
  • Capacitación en liderazgo responsable e inclusivo con el objetivo de crear e impulsar entornos interculturales, diversos, equitativos e inclusivos.
  • Uso consciente del lenguaje, que refleje la diversidad
  • Celebración activa de la diversidad, mediante actividades culturales y conmemorativas que promuevan la participación y el reconocimiento de todas las personas.
  • Desarrollar acciones y campañas de sensibilización para desmontar cualquier tipo de discriminación e impulsar equipos de trabajo interculturales, diversos, equitativos e inclusivos.

Las empresas tienen la obligación de crear ambientes libres de discriminación, lo cual requiere políticas claras, formación continua y mecanismos efectivos para la denuncia y resolución de conflictos.

Desde DIVEM creemos que combatir el odio, desmontar la discriminación estructural y promover el respeto por los derechos humanos no solo mejora el entorno laboral, sino que, además, contribuye a la construcción de sociedades más justas, cohesionadas y sostenibles y posiciona a la empresa como un actor estratégico del desarrollo sostenible.

Javier Ortego, CEO de helpHousing: «Equipos diversos aportan diferentes perspectivas y formas de resolver problemas, lo que fomenta la creatividad y la innovación»

Javier Ortego es el CEO de helpHousing, una empresa que se dedica a ofrecer alojamiento y servicios para estudiantes internacionales y jóvenes profesionales. Su principal objetivo es facilitar la llegada y estancia en una ciudad a estos jóvenes, brindando opciones de vivienda flexibles y un servicio de asistencia personalizado. Debido a la naturaleza de esta empresa, la gestión interna de la diversidad cultural se ha convertido en una herramienta básica para poder ofrecer sus servicios de manera óptima para sus clientes, siendo conscientes de las distintas necesidades que puedan tener atendiendo a sus muy diversos orígenes.

Para cerrar este Mes de la diversidad cultural en DIVEM hemos querido invitar a Javier para hablarnos sobre la importancia de mantener en todo momento esta perspectiva culturalmente diversa para cumplir con el propósito de la empresa y la visión que comparten desde helpHousing sobre el papel que juegan las políticas de Diversidad, Equidad e Inclusión para la sostenibilidad de los negocios en la actualidad.

La diversidad cultural es un pilar fundamental en las estrategias de diversidad, equidad e inclusión en vuestra empresa. ¿Cómo puede su adecuada gestión fortalecer la justicia social dentro de las empresas y generar un impacto positivo en su cultura organizacional?

Para nosotros lo más importante es la comunicación: promover un entorno donde todos los empleados se sientan valorados y escuchados. Esto es la base para poder realizar otras acciones como crear un ambiente laboral más respetuoso y justo, adaptar políticas laborales que respeten las costumbres y prácticas culturales diversas y mejorar la satisfacción laboral ante condiciones justas.

Más allá del cumplimiento normativo, ¿qué papel crees que deben jugar las empresas en la promoción de la equidad y la justicia social? ¿Cómo pueden ser un motor de cambio real, especialmente para personas de orígenes culturales diversos?

Es importante adoptar políticas que garanticen la igualdad de oportunidades desde la contratación de personal donde lo importante es el talento y la visión de la persona, hasta desarrollar iniciativas para capacitar a empleados y ofrecer herramientas de desarrollo a quienes enfrentan más barreras. Además de ofrecer condiciones económicas justas y con equidad salarial sin importar su género, raza o nacionalidad.

Al generar un ambiente donde las oportunidades son visibles y los empleados se sienten escuchados, también creamos entornos de trabajo más innovadores, productivos y humanos

Las políticas migratorias pueden afectar directamente la gestión de la diversidad, equidad e inclusión en las empresas. ¿Qué acciones está desarrollando tu empresa para apoyar a las personas migrantes y refugiadas y garantizar un entorno laboral justo y accesible para todas las personas?

Si bien es complicado tomar acciones para ayudar a estas personas debido a los cauces legales para regularizar su residencia en España, en helpHousing sabemos que es un reto para estas personas conseguir su primer trabajo en el país. Valoramos las ganas e interés de trabajar, por lo que ofrecemos la oportunidad de trabajar y desarrollarse dentro de la empresa sin importar su procedencia ni tiempo de residencia en los países en los que nos encontramos.

¿Qué beneficios estratégicos y operativos has identificado al integrar estándares elevados de justicia social en tu empresa, especialmente en relación con la diversidad cultural?

El tener la visión de distintas culturas siempre es un acierto para aumentar el conocimiento en las labores de una empresa. Equipos diversos aportan diferentes perspectivas y formas de resolver problemas, lo que fomenta la creatividad y la innovación. Por ejemplo, en helpHousing es primordial contar con un intercambio cultural continuo ya que nuestro público es internacional y multicultural, por lo que es más fácil conectar con ellos cuando se sienten en un entorno que los entiende.

¿Cuáles son los principales desafíos que enfrentan las empresas al desarrollar iniciativas en favor de la justicia social y la gestión de la diversidad cultural? ¿Cómo pueden superarse?

Experimentar una cultura organizacional poco inclusiva donde solo se quede en un discurso pero no se refleje en el trabajo. Para esto es importante fomentar la diversidad en equipos de trabajo y promover un ambiente donde todas las voces sean valoradas. Que dentro de las políticas de la empresa se encuentran las bases de esta incursión desde el lenguaje hasta las costumbres.

También la falta de continuidad, no solo debe ser una táctica de marketing o una temporada sino se debe implementar una estrategia a largo plazo donde se integren en la filosofía de la empresa y se pueda medir el impacto de estas acciones.


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Diversidad cultural y salud mental: la importancia de construir culturas empresariales centradas en el bienestar laboral

Promover el bienestar laboral es una palanca fundamental tanto para la retención de talento como para la competitividad empresarial. En este contexto, la gestión de la diversidad cultural representa uno de los principales desafíos —y oportunidades— para aquellas organizaciones que aspiran a construir entornos positivos, seguros y cohesionados.

En un mes como mayo, en el que se celebra tanto el Mes de la Diversidad Cultural, como el Mes de la Concienciación sobre Salud Mental, se refuerza la necesidad de abordar ambos ámbitos con un enfoque interseccional.

La diversidad cultural en el trabajo mejora el bienestar emocional de los empleados

El último EY European DEI Index confirma esta correlación: las empresas que lideran en políticas de diversidad, equidad e inclusión (DEI) registran niveles significativamente más altos de salud mental, productividad y sentido de pertenencia entre sus empleados:

  • El 68 % de las personas trabajadoras en empresas líderes en DEI califican su salud mental como alta, frente al 42 % en otras organizaciones.
  • El 71 % afirma contar con seguridad psicológica en su entorno laboral.
  • El 74 % considera como “alta” su sentido de pertenencia y su productividad, en comparación con solo el 37 % y el 40% en empresas con menor compromiso en DEI.

Estos datos reflejan que las empresas que apuestan por la diversidad, la equidad y la inclusión también generan entornos con un mayor bienestar laboral, lo que repercute directamente en el compromiso de los empleados, su productividad y capacidad de adaptación a los desafíos del mercado.

La diversidad como factor protector ante riesgos psicosociales

Según el Eurobarómetro 535, el 60 % de la población española considera que la discriminación por origen étnico es generalizada, y, según el informe Being Black in the EU, uno de cada cuatro casos de discriminación reportados por personas afrodescendientes en España ocurre en el acceso al empleo.

En este sentido, las empresas que desarrollan políticas DEI activas generan espacios más equitativos, donde las personas pueden expresarse con autenticidad, sin verse afectados por sesgos inconscientes. Esta seguridad psicológica reduce el estrés, mejora el bienestar laboral y fortalece el compromiso colectivo.

Además del impacto positivo sobre la salud emocional de los empleados, la inclusión se traduce en resultados tangibles para el negocio. Estudios de consultoras como McKinsey, Deloitte o BCG lo demuestran:

  • Las organizaciones con culturas inclusivas multiplican por ocho sus probabilidades de alcanzar objetivos de negocio.
  • Equipos con mayor diversidad cultural y étnica tienen un 36 % más de probabilidades de obtener mejores resultados financieros.
  • Las empresas con equipos directivos diversos incrementan en un 19 % sus ingresos gracias a la innovación que aportan.

Asimismo, el 80 % de las personas que buscan cambiar de empleo consideran que la inclusión es un criterio fundamental para elegir un nuevo lugar de trabajo.

España: una sociedad diversa que debe reflejarse en el entorno empresarial

En España, el 26 % de los nacimientos ya se produce en familias con al menos un progenitor extranjero, y el país lidera la inversión europea en políticas DEI, con una media de 5,75 millones de euros por empresa. Sin embargo, menos de la mitad de las organizaciones han implementado medidas efectivas en sus procesos de selección o promoción interna.

Frente a este escenario, es esencial que el tejido empresarial reconozca la diversidad como parte de su identidad y la integre en sus estructuras, prácticas y liderazgos.

Porque solo aquellas organizaciones que sitúan a las personas en el centro, reconocen su diversidad y promueven el bienestar laboral, estarán preparadas para crecer de forma sólida y responsable en el futuro.

Celebra el mes de la diversidad cultural con DIVEM

Desde DIVEM durante todo este mes de mayo impulsamos diferentes actividades e iniciativas orientadas tanto a grandes empresas, como pymes y asociaciones empresariales para facilitarles herramientas que ayuden a formar y orientar sobre el valor de la diversidad cultural, a impulsar equipos interculturales, diversos, equitativos e inclusivos y a desarrollar acciones para contribuir a la Agenda 2030.

En este contexto, el próximo 20 de mayo organizamos el encuentro empresarial digital Culturas que conectan: talento, innovación y diversidad”, en el que contaremos con referentes en la gestión del talento diverso, que darán a conocer buenas prácticas y los desafíos a futuro en este ámbito.

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Diversidad cultural: clave estratégica para empresas responsables y sostenibles

En el actual contexto global, integrar la diversidad cultural en la estrategia empresarial se ha convertido en una necesidad clave con la justicia social y los derechos humanos. Esta integración representa un valor estratégico que impulsa la innovación, el talento, creatividad, reputación, cohesión y beneficios tangibles, fortaleciendo así, el capital humano y promoviendo una sociedad más cohesionada, equitativa e inclusiva. En un mundo marcado por la globalización y la pluralidad cultural, las empresas tienen la oportunidad y la responsabilidad de actuar como agentes de cambio hacia entornos laborales más equitativos e inclusivos y sostenibles.

Apostar por la diversidad cultural aporta beneficios tangibles como una mayor creatividad, mejor toma de decisiones, fortalecimiento de la reputación corporativa y relaciones más sólidas con los grupos de interés.  Al mismo tiempo genera entornos laborales más equitativos y mejora el clima laboral, la productividad y, por lo tanto, ayuda a alcanzar los objetivos en las cuentas de resultados. Además, se alinea con los principios de la Responsabilidad Social Corporativa y contribuye al cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).

Por ello, DIVEM se convierte en una herramienta estratégica que ayuda a las empresas a integrar la diversidad cultural en su modelo organizativo, fortaleciendo su compromiso con la diversidad e inclusión y la sostenibilidad. A través de alianzas con más de 500 empresas y asociaciones empresariales, DIVEM actúa como partner social, ofreciendo recursos y conocimientos para avanzar hacia una gestión más inclusiva y responsable. Estas colaboraciones, basadas en valores como la igualdad, la no discriminación y la responsabilidad social, fortalecen la cultura corporativa y posicionan a las empresas como referentes de transformación.

Participar en DIVEM implica liderar un modelo de desarrollo que apuesta por el progreso compartido y una sociedad más justa y cohesionada. A través de un enfoque colaborativo, el programa pone a disposición del tejido empresarial una serie de servicios diseñados para potenciar su compromiso con la diversidad cultural e integrar esta dimensión en su estrategia global de sostenibilidad:

  • Diagnóstico de la diversidad para crear un informe para implementar acciones a favor de la diversidad cultural en la empresa.
  • Diseño de propuestas personalizadas, alineadas con el propósito y los objetivos corporativos y estrategia de DE&I.
  • Acompañamiento técnico en la implementación de acciones a favor de la diversidad cultural.
  • Programas de formación dirigidos a equipos, líderes y mandos intermedios.
  • Actividades de sensibilización para las personas trabajadoras de la empresa.
  • Espacios de encuentro y colaboración con otras empresas comprometidas.
  • Visibilidad y posicionamiento a través de los canales de comunicación DIVEM.

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“No hay color”: una campaña para impulsar empresas más inclusivas y culturalmente diversas

En una sociedad que es cada vez más étnica y culturalmente diversa, todavía existen barreras que impiden la igualdad de oportunidades. La campaña “No hay color”, desarrollada en el marco del programa DIVEM de Accem, busca sensibilizar y orientar a las empresas sobre el valor estratégico de una gestión efectiva de la diversidad, destacando cómo ciertas formas de exclusión o sesgos pueden afectar negativamente tanto a las personas como a los entornos profesionales. La iniciativa invita al sector empresarial a construir culturas organizativas realmente inclusivas.

El impacto de los sesgos en la cultura empresarial

Las situaciones de exclusión no siempre son evidentes, pero sí generan efectos reales en las trayectorias profesionales. A menudo, estas barreras se manifiestan en forma de estereotipos, prejuicios normalizados o procesos de toma de decisiones que, aunque no intencionados, pueden tener un impacto desigual.

“No hay color” pone el foco en cómo estas dinámicas afectan, especialmente, a personas con culturas diferentes a la europea en aspectos clave como el acceso al empleo, el desarrollo profesional o la integración en equipos de trabajo.

Los datos hablan por sí solos:

  • El 60 % de la población en España considera que la discriminación por origen étnico o racial está generalizada. (Eurobarómetro especial 535 “Discriminación en la Unión Europea”)
  • El 29 % de las personas afrodescendientes encuestadas en España para el informe Being Black in the EU declararon haber sufrido discriminación en los últimos cinco años debido a su color de piel. El ámbito donde esta discriminación se manifestó con más frecuencia fue en el acceso al empleo.

El papel de las empresas: pasar de la diversidad a la inclusión

La relación entre la sociedad y las empresas tiene un carácter bidireccional: las empresas son un reflejo de la sociedad, y la sociedad, un reflejo de las empresas. En este sentido, la diversidad ya existe, pero hace falta compromiso real para convertirla en inclusión.

Además, la motivación principal de las migraciones hacia España tiene una finalidad principalmente laboral y, por tanto, el trabajo con el tejido empresarial es fundamental en este caso. Esto supone que las empresas pueden, y deben, ser agentes activos de transformación. ¿Cómo? Revisando procesos de selección, promoviendo entornos laborales donde todas las personas puedan desarrollarse sin discriminación, y adoptando políticas que garanticen una equidad real, entre otras cosas.

De hecho, en el informe de DIVEM “Panorama de la diversidad cultural de las empresas” se concluye que:

  • Las empresas en el cuartil superior de representación étnica tienen un 39 % más de probabilidades de superar financieramente a aquellas en el cuartil inferior.
  • Las empresas con equipos de liderazgo más diversos reportan una mayor satisfacción entre los empleados y mejores aspiraciones de crecimiento.
  • La diversidad no solo se correlaciona con un mejor rendimiento financiero, sino también con un impacto positivo en las comunidades y el medio ambiente.

A través de DIVEM, más de 480 empresas en España ya han dado pasos concretos en esta dirección. El programa las acompaña en la implementación de estrategias de Diversidad, Equidad e Inclusión (DEI), desde un enfoque intercultural y vinculado a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).

¿Hacia dónde va la inclusión? Claves de futuro en DEI

La gestión de la diversidad, la equidad y la inclusión (DEI) forma parta de la evolución natural de las empresas que quieren adaptarse a una sociedad cada vez más plural. Según los análisis del informe de la campaña, se están dibujando algunas tendencias clave:

  • Datos para tomar decisiones con impacto
    Las empresas más comprometidas analizan su plantilla con herramientas demográficas y fijan objetivos medibles para avanzar hacia una representación más justa.
  • El uso de la IA para procesos más justos
    Los algoritmos pueden ayudar a reducir sesgos en la selección o a personalizar formaciones. Además, la IA ofrece otros beneficios para la integración mediante herramientas de traducción automática o el análisis de sentimiento en las encuestas de clima laboral.
  • Construcción de culturas inclusivas
    Esto no solo implica la implementación de políticas y prácticas inclusivas, sino también la creación de entornos donde todas las personas se sientan valoradas, respetadas y empoderadas para contribuir plenamente.
  • Advocacy y derribo de barreras sistémicas
    Implica abogar por cambios políticos, sociales y económicos que promuevan la equidad y la justicia.

En definitiva, la inclusión se tiene que convertir en una parte estructural de una cultura empresarial moderna, ética y competitiva.

Hacia una cultura empresarial más justa

El camino hacia una verdadera inclusión empresarial está en marcha, con avances significativos, pero también retos por abordar. Cada vez más empresas están adoptando políticas de contratación diversas, equitativas e inclusivas, acompañadas de una apuesta clara por la formación en Recursos Humanos para eliminar sesgos inconscientes. Aun así, la participación en espacios clave como ferias de empleo centradas en talento diverso aún necesita fortalecerse.

También destaca la inversión en programas de formación en DEI, aunque la escasa incorporación de mediadores culturales puede limitar el alcance de estas iniciativas. Por otro lado, muchas organizaciones ya logran un buen equilibrio en la gestión y retención del talento, promoviendo el liderazgo inclusivo, equipos diversos y una comunicación interna más consciente y respetuosa.

Las bases están bien asentadas: políticas contra la discriminación, códigos éticos y una cultura de respeto. Sin embargo, aún hay áreas con margen de mejora, como el impulso al voluntariado corporativo, una mayor transparencia a través de informes de sostenibilidad y la implementación sistemática de auditorías a proveedores para garantizar el cumplimiento de estándares éticos.

“No hay color” refuerza la idea de que la inclusión no es solo una responsabilidad, sino una oportunidad para evolucionar hacia modelos empresariales más justos, coherentes y conectados con la realidad plural de la sociedad.

Suset Torres, de Calibre 360: «El principal reto es garantizar un liderazgo que no dependa de encajar en un molde tradicional, sino de reconocer capacidades reales»

Suset Torres es empleada en Calibre 360, una consultora tecnológica líder en su sector. Pero este liderazgo no es únicamente debido a la experiencia y a los conocimientos técnicos de su plantilla. Se trata de una empresa con una larga trayectoria dentro del programa DIVEM que ha trabajado su compromiso con la diversidad cultural, potenciando la interculturalidad entre sus equipos de trabajo y, por tanto, potenciando las capacidades y los talentos individuales y diversos de cada persona.

Así, y con motivo del Día Internacional de las Niñas en las TIC, que ha tenido lugar este jueves 24 de abril, abordamos con ella, y gracias a su experiencia, algunos puntos cruciales que han permitido a esta empresa posicionarse dentro de su sector como referente en materia de gestión de la diversidad, tanto cultural como de género.

¿Cómo ha sido tu experiencia desarrollando tu carrera en un sector como el tecnológico, que sigue estando tan masculinizado?

Aunque el sector tecnológico en general sigue siendo mayoritariamente masculino, mi experiencia en Calibre 360 ha sido distinta y muy positiva. Desde el inicio me he sentido valorada, respetada y parte fundamental del equipo. Actualmente somos más mujeres que hombres en la empresa, lo que refleja una cultura organizacional que apuesta por el talento sin distinción de género.

¿Qué principales barreras has tenido que superar a lo largo de tu trayectoria profesional?

En mi trayectoria no he sentido grandes barreras internas, gracias precisamente a ese entorno igualitario. Aunque he de reconocer, que aún existen prejuicios sobre el papel de la mujer en el sector de la tecnología, pero creo que empresas como la nuestra son una prueba viva de que otro modelo es posible y funciona.

Desde tu experiencia, ¿cuáles crees que son los principales retos para impulsar el liderazgo de mujeres culturalmente diversas dentro del entorno empresarial, y especialmente en el ámbito tecnológico? ¿Qué acciones crees que podrían marcar la diferencia?

El principal reto es garantizar que el liderazgo no dependa de encajar en un molde tradicional, sino de reconocer capacidades reales, independientemente del género o el origen.

Acciones como fomentar una cultura de respeto, ofrecer formación constante, y asegurar representación femenina en los espacios de toma de decisiones pueden marcar una diferencia real. Calibre 360 es un gran ejemplo de ello, porque desde la base apuesta por la equidad, la diversidad y el desarrollo personal y profesional de todos los miembros del equipo.

diversidad en las empresas

El reto de gestionar la diversidad en las empresas a cinco años de cumplir la Agenda 2030

El reloj avanza y el 2030 está cada vez más cerca. Con él, también se acerca el momento de rendir cuentas sobre los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) impulsados por Naciones Unidas. Aunque se han logrado avances importantes, aún enfrentamos grandes desafíos para cumplirlos. ¡Pero hay una buena noticia! La diversidad en las empresas es una realidad.

Desde DIVEM, apostamos para que más organizaciones incorporen la perspectiva de la diversidad cultural como motor de crecimiento económico, innovación y cohesión social. Y lo hacemos poniendo el foco en seis ODS donde el impacto empresarial puede marcar diferencia.

Los ODS claves en los que impacta DIVEM

En DIVEM trabajamos de forma directa sobre seis Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) para garantizar la diversidad en las empresas. De esta manera podrán incidir en las personas como en sus equipos. Apostar por la inclusión sociolaboral, la igualdad de género y el empleo digno, no solo mejora la vida de quienes enfrentan mayores barreras, sino que potencia la innovación, la productividad y el compromiso dentro de las organizaciones.

ODS como el 1 (Fin de la pobreza), 4 (Educación de calidad), 5 (Igualdad de género), 8 (Trabajo decente y crecimiento económico), 10 (Reducción de desigualdades) y 17 (Alianzas para lograr los objetivos) son el núcleo del impacto de DIVEM. Cada empresa que se adhiere se convierte en parte activa de una red que impulsa un modelo de desarrollo más justo, inclusivo y sostenible.

Los principales desafíos para lograr una gestión responsable de la diversidad en las empresas

A pesar de los compromisos globales, aún enfrentamos barreras importantes:

  • Desigualdades en el acceso al empleo, especialmente para personas migrantes o refugiadas.
  • Falta de formación y sensibilización en diversidad cultural dentro de las empresas.
  • Poca representación de perfiles diversos en cargos de decisión.
  • Sesgos inconscientes que limitan la equidad en los procesos de selección y promoción.

Estos desafíos no son irreversibles. Con acciones concretas y compromiso, las empresas pueden ser parte de la solución.

¿Qué puede hacer tu empresa? Acciones concretas para el cambio

  • Selección inclusiva: revisar procesos para asegurar la igualdad de oportunidades, capacitar al personal en sesgos y ampliar canales de captación hacia colectivos diversos.
  • Formación interna: ofrecer talleres y espacios de reflexión sobre diversidad e inclusión mejora la cohesión del equipo y refuerza la inteligencia cultural.
  • Medir el impacto: evaluar cómo las políticas internas influyen en la inclusión y la igualdad ayuda a tomar decisiones más sostenibles.
  • Establecer alianzas: colaborar con entidades sociales como DIVEM facilita el acceso a talento y a recursos para implementar cambios reales.
  • Comunicar el compromiso: visibilizar las acciones internas posiciona a la empresa como referente y fortalece su reputación.

¿Por qué sumarse a DIVEM? Hay futuro si lo construimos juntos

Formar parte de DIVEM es mucho más que adherirse a un proyecto social: es apostar por un modelo de empresa alineado con los desafíos globales. Las empresas que se suman reciben acompañamiento experto, herramientas prácticas, formación y visibilidad, todo con un enfoque claro: incorporar la diversidad cultural como una ventaja estratégica.

A cinco años de 2030 no hay tiempo que perder. Cada paso que damos juntos hacia los ODS fortalece tanto a la sociedad como al tejido empresarial. ¿Y si tu empresa es la próxima en liderar el cambio?

¡Únete a las #EmpresasQueSuman!