Ante los desafíos globales, es momento de actuar: impulsa las políticas DEI desde tu empresa con DIVEM

La implementación de políticas de Diversidad, Equidad e Inclusión es esencial para garantizar el éxito sostenible de las empresas y, a la vez, para fomentar sociedades más cohesionadas, equitativas e inclusivas. En un entorno global cada vez más interconectado y diverso, las empresas deben reconocer que la diversidad cultural no solo enriquece el entorno laboral, sino que también es un motor de innovación y competitividad.

En este sentido, las empresas deben asumir un papel proactivo como agentes de cambio social, adoptando políticas de DEI que promuevan la igualdad de oportunidades y la inclusión con el objetivo de no dejar a nadie atrás.  Las empresas deben cumplir con la diligencia debida en materia de Derechos Humanos, un principio clave en la Responsabilidad Social Corporativa y empresarial y en las normativas internacionales. Este proceso implica que las organizaciones identifiquen, evalúen y mitiguen los riesgos sociales y éticos derivados de sus operaciones y relaciones comerciales, tanto en el ámbito local como internacional. Cumplir con la diligencia debida no es solo una obligación legal, sino también un compromiso con el respeto a los principios de diversidad, equidad e inclusión a lo largo de sus cadenas de suministro y actividades empresariales.

Para ello, una red de empresas que apuesten por la DEI es esencial en el panorama actual, especialmente en un contexto en el que se están produciendo ciertos retrocesos que están amenazando los avances alcanzados en este ámbito. Las empresas tienen la responsabilidad y la oportunidad de liderar el cambio, seguir avanzando y apostando por la diversidad, equidad e inclusión y no limitarse a cumplir con las normativas, sino a un compromiso real para crear sociedades más cohesionadas, equitativas e inclusivas. Por ello, desde DIVEM animamos a las compañías a unirse a nuestra Red de #EmpresasQueSuman, en la que tienen la oportunidad de compartir experiencias y buenas prácticas a través de encuentros empresariales, acceder a contenidos especializados con el propósito de facilitar herramientas que les sirvan para que puedan desarrollar planes de DEI, con acciones innovadoras que pongan en valor la equidad e inclusión y que impacten tanto en sus grupos de interés como en la sociedad en general.

Desde DIVEM entendemos que las empresas, para que sean verdaderos agentes de cambio en el ámbito de la Responsabilidad Social Corporativa y Empresarial, deben adoptar medidas estratégicas que refuercen su compromiso con la justicia social, la diversidad, la equidad y la  inclusión. Algunos hitos clave para avanzar en este camino son:

  • Sensibilización y formación continua: Impulsar acciones de sensibilización y formación para crear entornos de trabajo diversos, interculturales, equitativos e inclusivos, promoviendo un compromiso con la DEI y poniendo en valor el talento diverso.
  • Defensa de los derechos humanos: Las empresas deben implementar políticas equitativas e inclusivas que favorezcan la integración de migrantes, refugiados y personas en riesgo de exclusión social, contribuyendo así a entornos laborales más diversos y a una sociedad más justa.
  • Diligencia debida en derechos humanos y sostenibilidad: Las organizaciones deben ir más allá del cumplimiento legal, evaluando y gestionando proactivamente los impactos sociales y ambientales de sus actividades, para mitigar riesgos de discriminación y promover prácticas empresariales éticas y responsables.
  • Medición y evaluación del impacto de DEI: Las empresas deben establecer mecanismos claros para medir el impacto de sus políticas de DEI, utilizando indicadores como la contratación equitativa e inclusiva, la atracción y retención de talento diverso y el clima laboral, asegurando que sus esfuerzos contribuyan a una sociedad más justa equitativa e inclusiva.

En este contexto de retos globales las empresas tienen una oportunidad única de ejercer un liderazgo transformador en el ámbito de la DEI. Las empresas deben ser conscientes de que su compromiso con la diversidad, la equidad y la inclusión es crucial para crear una sociedad más justa e inclusiva. A través de la cooperación empresarial y la creación de redes sólidas en torno a los principios de DEI, las empresas pueden marcar una diferencia significativa, no solo en el interior de sus organizaciones, sino en toda la sociedad. Unirse a la Red de Empresas que Suman DIVEM es dar un paso adelante hacia un modelo empresarial más justo, sostenible e inclusivo.

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Mujeres culturalmente diversas: la interseccionalidad como clave para la inclusión empresarial

El desarrollo de las políticas y medidas de diversidad, equidad e inclusión (DEI) en las empresas son un pilar fundamental que ha impulsado la transformación hacia organizaciones más justas y representativas, especialmente, en materia de igualdad de género y oportunidades. Sin embargo, uno de los factores clave que se lleva detectando hace tiempo y que sigue suponiendo un desafío para las empresas recae en que estas políticas y medidas contemplan la diversidad de las personas, y en el caso que nos ocupa, de las mujeres, como compartimentos estancos.

En un mundo globalizado, hablar de mujer supone hablar de una amalgama de realidades diversas que hay que contemplar e incluir debidamente en las acciones de las empresas si se desea lograr la inclusión real y efectiva de todas las mujeres sin dejar ninguna atrás. Supone tener en cuenta la interseccionalidad que atraviesa a las mujeres culturalmente diversas y los desafíos específicos que enfrentan por ello.

El concepto de interseccionalidad, acuñado por la académica Kimberlé Crenshaw, se refiere a la interrelación entre distintas identidades sociales, como el género, la etnia, la clase social, entre otras, que pueden generar experiencias únicas de discriminación o desventaja. Para las mujeres culturalmente diversas, esta intersección se traduce en una doble discriminación que puede resultar en barreras adicionales para su inclusión en el mercado laboral, limitando sus oportunidades de desarrollo y participación en las empresas.

Las empresas deben ser conscientes de esta realidad para poder ofrecer un entorno inclusivo y equitativo, en el que cada persona, independientemente de su identidad o procedencia, pueda tener las mismas oportunidades de crecimiento. La inclusión de las mujeres culturalmente diversas implica reconocer la riqueza que su presencia puede aportar a la organización gracias a las diferentes perspectivas, habilidades y experiencias que traen consigo y que suponen una fuente invaluable de innovación y creatividad.

La sensibilidad hacia la realidad de las mujeres migrantes o solicitantes de asilo debe ser un enfoque prioritario para las empresas que buscan avanzar hacia una sociedad igualitaria comenzando y colocando su propia corporación como ejemplo. Para ello es fundamental fomentar una cultura organizacional que promueva la inclusión a través de acciones como el diseño de políticas de reclutamiento y promoción que tengan en cuenta las particularidades de estas mujeres, garantizando un entorno libre de estereotipos y prejuicios, además de proporcionar oportunidades de desarrollo profesional y mentoría que les permitan acceder a roles más visibles y estratégicos. Otra cuestión relevante es la de crear espacios de visibilidad donde las mujeres culturalmente diversas puedan compartir sus opiniones, experiencias y propuestas, asegurando que sus voces sean escuchadas y valoradas.

En resumen, es fundamental que las empresas se sensibilicen sobre la interseccionalidad de género y cultura, comprendiendo las barreras que enfrentan estas mujeres y poniendo en marcha medidas para contrarrestarlas y contribuir a la construcción de organizaciones más equitativas, diversas e inclusivas.

Si quieres conocer más sobre acciones de sensibilización que desarrollamos para facilitar la inclusión de las mujeres culturalmente diversas, entra a formar parte de DIVEM y únete a las #EmpresasQueSuman.

2025: un año de retos y oportunidades en De&I

La migración ha sido una fuerza transformadora clave en la construcción de economías y sociedades a nivel global. En España, más de 9 millones de personas migrantes contribuyen al desarrollo cultural y económico del país, según la Estadística Continua de Población del INE (2024). Sin embargo, aún persisten desafíos en su integración social, como barreras en el acceso al empleo y el aumento del discurso de odio, que dificultan la plena inclusión.

Más allá de estos retos, la migración es esencial para la sostenibilidad del Estado del Bienestar y la competitividad del mercado laboral. Con una baja tasa de natalidad y un envejecimiento progresivo de la población, la fuerza laboral migrante resulta clave para revitalizar el tejido productivo y mantener los sistemas de protección social.

La diversidad cultural en las empresas: un factor de éxito

En un mundo globalizado, la diversidad cultural es un pilar estratégico para las organizaciones. Las empresas que promueven entornos interculturales, diversos, inclusivos y equitativos generan mayor innovación, creatividad y competitividad. Adoptar principios de Diversidad, Equidad e Inclusión (De&I) permite construir espacios de trabajo más justos, colaborativos y dinámicos, donde todas las voces sean valoradas.

Para avanzar en esta dirección, es fundamental revisar los procesos de contratación para eliminar sesgos inconscientes, fomentar el diálogo abierto y desarrollar estrategias que impulsen la equidad dentro de las empresas.

Responsabilidad social y sostenibilidad: una necesidad estratégica

Hoy más que nunca, la sostenibilidad y la responsabilidad social empresarial no son solo tendencias, sino compromisos que las organizaciones deben asumir. Consumidores, inversores y socios estratégicos buscan empresas que, además de generar valor económico, actúen con conciencia social y ambiental. Implementar prácticas sostenibles y comunicarlas de manera transparente fortalece la confianza con los stakeholders y garantiza la relevancia futura de las empresas.

Tendencias en Diversidad, Equidad e Inclusión para 2025

De cara al futuro, las organizaciones deben consolidar prácticas de inclusión que permitan la creación de entornos laborales más equitativos y sostenibles. Algunas de las tendencias clave en De&I para 2025 incluyen:

  • Bienestar laboral: Espacios de trabajo seguros y motivadores, donde cada persona pueda desarrollar su talento y potencial.
  • Diversidad e interculturalidad: Equipos diversos impulsan la innovación y facilitan una mejor comprensión del mercado.
  • Liderazgo responsable e inclusivo: Líderes preparados para gestionar la diversidad desde una perspectiva equitativa y humanizada.
  • Tecnología para la inclusión: Uso de herramientas como la inteligencia artificial para reducir sesgos y promover la equidad.
  • Capacitación continua: Formación y sensibilización para integrar los principios de De&I de manera efectiva.

Compromiso con la diversidad: el camino hacia un futuro sostenible

Las empresas que prioricen la diversidad, equidad e inclusión estarán mejor preparadas para afrontar los desafíos del futuro. Invertir en un entorno laboral intercultural, diverso, inclusivo y equitativo no solo responde a una necesidad ética, sino que también impulsa la innovación, el bienestar y el rendimiento empresarial.

En DIVEM, acompañamos a las empresas en este camino, brindando herramientas y recursos para que formen parte de las #EmpresasQueSuman. ¡Súmate a DIVEM y construyamos juntos un futuro más diverso e inclusivo!

El compromiso social de la empresa con la diversidad cultural como parte de la cultura corporativa

El compromiso social con la diversidad cultural no debería ser solo una cuestión estratégica sino una declaración de intenciones a nivel ético. Esto supone ir más allá de palabras bien intencionadas o actos puntuales. Se trata de voluntad y de integrar la diversidad en el ADN de la empresa, mediante la puesta en marcha de un plan con acciones concretas que impacten positivamente en todos sus grupos de interés. Dicho de otra forma, este compromiso debe ser real y tangible, con medidas claras que incluyan a las personas culturalmente diversas en todas las áreas de la empresa, garantizando un impacto positivo tanto en el entorno laboral como en la sociedad.

Es fundamental reconocer que la cultura corporativa es un reflejo de los valores que promueve la empresa y que, por ello, debe ser inclusiva y respetuosa. Está arduamente comprobado que una organización que apuesta por la inclusión cultural y valora las diferencias, favorece un ambiente de trabajo más innovador, productivo y justo, tanto dentro como fuera de sus instalaciones. Para ello la capacitación y sensibilización para todos los niveles de la empresa, comenzando desde la alta dirección, hasta llegar a mandos intermedios y el resto de las personas trabajadoras, constituye un proceso clave en esta labor. Implementar programas de formación en diversidad cultural que aborden la importancia de la inclusión y proporcionen herramientas para gestionar la diversidad en los equipos de manera efectiva facilita, además, la promoción de la empatía, el apoyo y la comprensión mutua entre los miembros del equipo. En este sentido Salomé Suárez, directora de Relaciones Corporativas en Multiópticas, empresa que este año ha recibido el distintivo DIVEM por su trabajo en la gestión responsable de la diversidad cultural, apunta que «la diversidad no solo es un compromiso ético, sino también una oportunidad para innovar, conectar mejor con la sociedad y potenciar el talento interno». Desde Multiópticas han tenido claro esta realidad: «Entendemos que la diversidad enriquece nuestras soluciones y fortalece nuestra responsabilidad social». Así, señalan que gracias a esta gestión responsable «hemos logrado equipos más creativos, soluciones más inclusivas y una conexión más auténtica con nuestros clientes, empleados y comunidades».

Es esencial que las empresas reconozcan y respeten las necesidades particulares de las personas culturalmente diversas. Esto puede incluir la posibilidad de adaptar horarios laborales durante festividades religiosas, ofrecer menús inclusivos en eventos corporativos o asegurar que los materiales y recursos de la empresa sean accesibles y traducidos a diferentes idiomas.

Una compañía que abraza la diversidad cultural no solo genera un clima de trabajo positivo, sino que también se posiciona como un referente en responsabilidad social corporativa y empresarial. Al integrar la diversidad en su cultura corporativa, contribuye al bienestar social, fomenta la equidad y participa activamente en la construcción de comunidades más inclusivas. Además, un equipo diverso es capaz de generar ideas innovadoras que responden a las necesidades de un mercado globalizado, lo que puede traducirse en ventajas competitivas sustanciales.

En definitiva, incluir la diversidad cultural en el corazón de la cultura corporativa contribuye no solo a generar beneficios dentro de la empresa, sino también a la transformación positiva de la sociedad en su conjunto.

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Hospital Centro Médico de Asturias: «Un equipo culturalmente diverso permite entender mejor las necesidades de nuestros pacientes, que también son diversos»

Hablamos con Natalia González, responsable de RRHH del Hospital Centro Médico de Asturias, empresa que en este año ha sido una de las compañías que han recibido el distintivo DIVEM por su compromiso con la diversidad cultural y por haberla sabido poner en valor dentro de la propia política de la empresa. En esta entrevista, exploramos cómo la gestión de la diversidad cultural enriquece la dinámica laboral, los retos que plantea su integración y las iniciativas adoptadas para promover un liderazgo inclusivo y responsable.

¿Por qué es importante para vuestro centro una adecuada gestión de la diversidad?

La gestión adecuada de la diversidad es fundamental para nuestro hospital, ya que permite potenciar la innovación, mejorar el rendimiento de los equipos y consolidar un entorno laboral inclusivo y respetuoso. Contar con equipos diversos enriquece la generación de ideas, ofreciendo diferentes perspectivas que conducen a soluciones creativas para los desafíos diarios. Además, la diversidad fortalece la toma de decisiones, permitiendo abordar problemas desde múltiples ángulos, lo que se traduce en un mejor rendimiento y capacidad de adaptación a un entorno cambiante. Por otro lado, un ambiente inclusivo eleva la satisfacción de los empleados, mejora su compromiso y reduce la rotación, lo que resulta en una plantilla más estable y motivada. Asimismo, promover la diversidad refuerza nuestra reputación institucional y subraya nuestro compromiso con la responsabilidad social. En nuestro centro médico, la diversidad no solo es un valor ético, sino también una estrategia clave para alcanzar la excelencia en nuestros servicios y mantenernos a la vanguardia del sector sanitario.

En la plantilla contáis con personas culturalmente diversas que ya tienen un largo recorrido en la empresa. ¿Qué crees que os aporta contar con personas culturalmente diversas en los equipos de trabajo?

Tener personas culturalmente diversas en nuestros equipos de trabajo aporta un gran valor, enriqueciendo tanto el ambiente laboral como los resultados institucionales. Estas personas traen consigo perspectivas únicas y experiencias diversas que fomentan la creatividad y la innovación, ayudándonos a abordar problemas desde nuevos enfoques y encontrar soluciones más efectivas. Además, la diversidad enriquece la toma de decisiones, ampliando el rango de opciones evaluadas y fortaleciendo las soluciones adoptadas. Otro beneficio importante es la capacidad de entender y atender mejor las necesidades de nuestra comunidad de pacientes, que también es diversa. Esto nos permite diseñar servicios más inclusivos y adaptados a sus expectativas. Finalmente, contar con un equipo diverso refuerza nuestra cultura organizacional, promoviendo valores de respeto y colaboración que benefician tanto a los empleados como a los pacientes.

Por ejemplo, en vuestro caso contáis con una mujer musulmana que lleva X años en la empresa… ¿Qué tips son imprescindibles para generar equipos diversos, equitativos e inclusivos?

Para generar equipos verdaderamente inclusivos, es esencial fomentar una cultura que valore y respete la diversidad. Esto comienza promoviendo un ambiente donde todas las voces sean escuchadas y se sientan valoradas. Además, es importante ofrecer formación continua en diversidad e inclusión, ayudando a los empleados a desarrollar comportamientos y actitudes que refuercen un entorno inclusivo. Las políticas de contratación inclusivas también son clave, asegurando que los procesos sean equitativos y libres de sesgos, y que los candidatos puedan reflejar la diversidad de la sociedad. También es fundamental adoptar políticas laborales flexibles, como la posibilidad de adaptar horarios o espacios para respetar necesidades culturales o religiosas. Por último, promover un diálogo abierto y honesto dentro de los equipos crea un espacio seguro donde todos puedan compartir sus experiencias y superar juntos posibles barreras.

¿Cuáles son los principales retos en el proceso de acogida e incorporación a la empresa?

El proceso de acogida de empleados de diferentes contextos culturales puede presentar varios retos. Las diferencias en normas y prácticas laborales pueden generar confusión al principio, por lo que es fundamental proporcionar orientación clara y personalizada. Además, algunos empleados pueden enfrentarse a prejuicios o estereotipos que deben ser abordados mediante sensibilización y formación desde el inicio. Las barreras lingüísticas o los diferentes estilos de comunicación también pueden complicar la integración, pero estas dificultades se pueden mitigar con el apoyo adecuado, como mentores o programas de formación específicos. Superar estos retos no solo ayuda a los nuevos empleados a integrarse mejor, sino que también enriquece la cultura organizacional al crear un entorno más inclusivo.

¿Has notado algún cambio a nivel de prejuicios o estereotipos?

En los últimos años, hemos observado un avance significativo en la conciencia sobre los prejuicios y estereotipos dentro de nuestra organización. La sensibilización y la formación han sido herramientas fundamentales para fomentar un cambio positivo en la percepción y comportamiento de los empleados. Aunque persisten algunos prejuicios, cada vez hay una mayor disposición para abordar y desafiar estas creencias preconcebidas. Movimientos sociales y un acceso más amplio a la información también han contribuido a crear un entorno donde se valora más la diversidad y se trabaja activamente por una inclusión real. Sin embargo, somos conscientes de que este es un proceso continuo y seguimos esforzándonos para consolidar estos avances.

¿Qué hitos destacaríais de la formación que recibisteis por parte de DIVEM sobre liderazgo inclusivo y responsable?

La formación impartida por DIVEM fue transformadora, destacando la importancia de reconocer y valorar la diversidad como un elemento clave del liderazgo inclusivo. Aprendimos a identificar las diferentes dimensiones de la diversidad y a desarrollar la empatía como una habilidad fundamental para entender y responder a las necesidades de los equipos. Nos enseñaron a comunicar de manera efectiva, evitando el lenguaje excluyente y fomentando un entorno donde todos los miembros del equipo puedan expresarse libremente. Además, se abordó el papel del líder como mentor, promoviendo el desarrollo de talento diverso y facilitando oportunidades para aquellos que enfrentan barreras adicionales. La formación también puso énfasis en la responsabilidad social y ética, destacando cómo nuestras decisiones pueden generar un impacto positivo en la comunidad y dentro de nuestra organización. Finalmente, se nos motivó a mantener una evaluación constante de nuestras prácticas de liderazgo, promoviendo la mejora continua en términos de inclusión y responsabilidad.

Por último, ¿Recomendaríais a otras empresas incorporar medidas que favorezcan la diversidad cultural y su compromiso con la misma? ¿Por qué?

Sin duda, recomendaríamos a cualquier empresa adoptar medidas que promuevan la diversidad cultural y el compromiso con la inclusión. La diversidad no solo enriquece los equipos de trabajo y fomenta la innovación, sino que también fortalece la cultura organizacional y mejora la reputación de la empresa. En nuestro caso, hemos visto cómo estos esfuerzos no solo impactan positivamente en el ambiente laboral, sino también en la calidad del servicio que ofrecemos a nuestros pacientes. Apostar por la diversidad es apostar por el futuro, y los beneficios, tanto a nivel humano como organizativo, son innegables.

La diversidad, la equidad y la inclusión como palanca social de la estrategia empresarial

La diversidad, equidad e inclusión (DE&I) en el tejido empresarial es un eje fundamental que debe estar implícito en el ADN, la cultura y el propósito de las empresas. Esto implica extender su alcance a todos los grupos de interés con el objetivo de impulsar un impacto y valor social sostenibles.

Las empresas deben entender que la DE&I no es solo un ámbito de gestión de recursos humanos, sino también una palanca para el cambio social. Esto se logra mediante la creación de equipos diversos e interculturales para promover la inclusión y equidad en los entornos laborales, asegurándose de que las personas de diferentes culturas, géneros y capacidades trabajen en armonía; la defensa de los derechos humanos para implementar prácticas que protejan y respeten los derechos a lo largo de toda la cadena de valor empresarial; el apoyo a personas en riesgo de exclusión, diseñando iniciativas que beneficien a grupos vulnerables, eliminando desigualdades y discriminaciones existentes; y herramientas de inclusión y equidad para desarrollar sistemas y procesos que faciliten la equidad y aseguren un trato justo para todos.

Es fundamental que las empresas evolucionen desde un enfoque voluntario de responsabilidad social corporativa hacia el cumplimiento de normativas obligatorias que promueven sostenibilidad y compromiso social. Entre estas normativas destacan:

  • Corporate Sustainability Reporting Directive (CSRD): Esta directiva obliga a las empresas a reportar información detallada sobre sus prácticas de sostenibilidad, incluyendo indicadores clave relacionados con el impacto ambiental, social y de gobernanza. Su objetivo es aumentar la transparencia y responsabilidad, facilitando que los inversores y otros grupos de interés evalúen el desempeño sostenible de las organizaciones.
  • Taxonomía Europea: Establece un sistema de clasificación para actividades económicas consideradas sostenibles desde una perspectiva ambiental. Esto permite a las empresas identificar y promover sus contribuciones al cambio climático, economía circular y preservación de recursos naturales, entre otros.
  • Reglamento de Divulgación de Finanzas Sostenibles (SFDR): Introduce requisitos para que las instituciones financieras divulguen información clara y comparable sobre la sostenibilidad de sus productos. Esto ayuda a fomentar inversiones responsables y sostenibles en el sector empresarial.
  • Diligencia debida: Obliga a las empresas a identificar, prevenir y mitigar riesgos relacionados con los derechos humanos, el medio ambiente y la gobernanza en sus operaciones y cadenas de suministro. Este enfoque refuerza la gestión responsable y la mitigación de impactos negativos en las comunidades y el entorno.

Estas medidas no solo generan un impacto positivo a nivel social, sino que también contribuyen a la atracción y retención de talento diverso y al fortalecimiento de modelos empresariales sostenibles a largo plazo. La incorporación de estrategias de DE&I también está alineada con la Agenda 2030 y, específicamente, con seis ODS que trabajamos desde DIVEM de manera en particular, pero también de forma transversal al resto de objetivos:

  • ODS 1 (Fin de la pobreza): Apoyando a personas en riesgo de exclusión social.
  • ODS 4 (Educación de calidad): Promoviendo oportunidades de formación inclusivas.
  • ODS 5 (Igualdad de género): Implementando políticas y prácticas que fomenten la equidad de género en todos los niveles organizativos.
  • ODS 8 (Trabajo decente y crecimiento económico): Creando entornos laborales justos y diversos.
  • ODS 10 (Reducción de desigualdades): Implementando acciones que eliminen cualquier forma de discriminación.
  • ODS 17 (Alianzas para lograr los objetivos): Colaborando con diversos actores para promover la inclusión.

Desde DIVEM, acompañamos a las empresas en el diseño e implementación de planes de DE&I integrales. Estos planes contemplan todas las dimensiones de la diversidad, con un enfoque interseccional y transversal que valora y potencia el talento diverso; promueve entornos laborales interculturales, equitativos e inclusivos; contribuye activamente a los ODS y elimina cualquier forma de discriminación dentro de las organizaciones.

En resumen, integrar la DE&I como un eje estratégico no solo fortalece la competitividad empresarial, sino que también genera un impacto positivo y duradero en la sociedad, garantizando la sostenibilidad de las organizaciones y el bienestar de todos sus grupos de interés.

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El papel de los ‘Employee Resource Groups’ en la inclusión de la diversidad en la empresa

En un mundo laboral cada vez más global y diverso, las empresas tienen una gran responsabilidad en fomentar entornos de trabajo diversos, inclusivos y equitativos que respeten y pongan en valor las diferentes identidades, culturas y experiencias que coexisten en sus plantillas. En dicho propósito, los Employee Resource Groups (ERG) juegan un papel crucial como agentes de cambio, contribuyendo al desarrollo de una cultura organizacional que celebre la diversidad y fomente la inclusión.

Los ERG son grupos de personas trabajadoras voluntarias que se organizan dentro de la empresa con la finalidad de promover iniciativas que fomenten la equidad y la inclusión en todos los niveles de la organización.

En el marco del Día Internacional del Voluntariado, que se celebra cada 5 de diciembre, es fundamental que pongamos en valor el poder transformador de las personas voluntarias en la construcción de empresas más justa, diversas equitativas e inclusivas. Los ERG son un claro ejemplo de cómo el voluntariado corporativo puede ser un motor de cambio positivo. Al participar en estos grupos, las personas no solo aportan a la mejora de su entorno laboral, sino que también tienen la oportunidad de impactar positivamente en la cultura organizacional y en la sociedad en general desde un espacio seguro en el que pueden compartir experiencias y brindarse apoyo mutuo.

Uno de los principales beneficios de los ERG es su utilidad como altavoz para que las voces diversas sean escuchadas y consideradas en la toma de decisiones estratégicas, además de ganar visibilidad, impulsando así una representación más equitativa en la organización. Además, a través de sus actividades y propuestas, contribuyen a la creación de políticas y prácticas que favorecen la igualdad de oportunidades y la integración de todas las personas.

El impacto de los ERG también es significativo en la creación de una cultura organizacional inclusiva. La participación en estos grupos no solo beneficia a las personas que forman parte de ellos, sino que también promueve una mayor conciencia y sensibilidad hacia las diversas realidades que existen en el lugar de trabajo. Al visibilizar experiencias de personas culturalmente diversas, los ERG facilitan un aprendizaje mutuo que enriquece la dinámica laboral, impulsando la creatividad y la innovación dentro de la empresa.

En DIVEM pensamos que la creación y el apoyo de los ERG desde la alta dirección es fundamental para impulsar la diversidad cultural y la inclusión así como empoderar a las personas trabajadoras, incrementando el orgullo de pertenencia al brindarles un espacio en el que sus voces y sus diferencias son valoradas positivamente. Y por ello, acompañamos a las empresas en el desarrollo de acciones de sensibilización y formación para integrantes de estos ERG en materia gestión de equipos diversos o de liderazgo inclusivo y responsable, para que se conviertan en referentes en sus equipos de trabajo para la creación de entornos de trabajo más diversos, equitativos e inclusivos.

En conclusión, los Employee Resource Groups son esenciales para promover la diversidad cultural y la inclusión, no solo dentro de las empresas sino también en la sociedad en general.

Si te interesa conocer más sobre el trabajo que realizamos y cómo podemos impulsar acciones con tu ERG, ¡entra a formar parte de las #EmpresasQueSuman y únete a DIVEM!

Diligencia debida en las empresas: clave para la no discriminación y la eliminación de la violencia de género

El 25 de noviembre, Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres, nos recuerda la urgente necesidad de tomar medidas en todos los ámbitos de la sociedad, incluidas las empresas, para erradicar cualquier forma de discriminación y violencia de género. En un contexto empresarial, la diversidad, equidad e inclusión (DEI) no solo son principios deseables, sino esenciales para construir entornos laborales seguros y libres de violencias contra las mujeres.

La importancia de la diligencia debida en las empresas

La diligencia debida implica que las organizaciones deben ser proactivas en la identificación, prevención y abordaje de posibles situaciones de discriminación y violencia de género. Esta responsabilidad va más allá de cumplir con las normativas legales, ya que las empresas tienen un papel fundamental en la creación de culturas laborales equitativas y respetuosas, donde la igualdad de género sea un hecho.

Al implementar políticas de diligencia debida, las empresas se comprometen a asegurar un entorno donde todas las personas, independientemente de su género, puedan desarrollarse profesionalmente sin miedo a sufrir acoso, discriminación o violencia. Para ello, es fundamental revisar constantemente las políticas internas, los procesos de contratación, las prácticas de liderazgo y los sistemas de resolución de conflictos con una perspectiva de género.

Diversidad, equidad e inclusión: pilares de un cambio sostenible

La diversidad, equidad e inclusión deben ser parte del ADN de las empresas. La promoción de la diversidad no solo implica la presencia de mujeres en todos los niveles de la organización, sino que también requiere que se reconozcan y valoren las diferentes experiencias y perspectivas que ellas aportan. La equidad busca asegurar que todas las personas tengan acceso a las mismas oportunidades, eliminando las barreras que han perpetuado la desigualdad de género. Y la inclusión garantiza que todas las voces sean escuchadas, respetadas y valoradas, creando un entorno de trabajo donde cada persona sienta que pertenece.

En este sentido, la eliminación de cualquier forma de violencia es esencial para avanzar en la construcción de espacios laborales inclusivos y seguros. Las empresas deben adoptar una postura clara y decidida contra el acoso y la violencia, ofreciendo canales de denuncia efectivos, protegiendo la confidencialidad de las personas afectadas y aplicando sanciones firmes para quienes incumplen estas normativas.

Empresas como espacios seguros

Las empresas tienen la oportunidad de liderar un cambio positivo, creando entornos laborales donde las mujeres puedan desarrollarse plenamente sin temor a ser discriminadas o violentadas. Fomentar la igualdad de género no solo es una obligación moral, sino que también es beneficioso para el éxito empresarial. Los equipos diversos, equitativos e inclusivos tienden a ser más innovadores, productivos y resilientes.

En conclusión, en el marco de la conmemoración del 25 de noviembre, es esencial que las empresas redoblen sus esfuerzos para garantizar que todos los espacios laborales sean seguros, respetuosos y equitativos. La diligencia debida es un instrumento clave para asegurar que la no discriminación y la eliminación de violencias contra las mujeres, sean una realidad, no solo un ideal. Apostar por la diversidad, equidad e inclusión no es solo una estrategia de responsabilidad social, sino una inversión en el futuro de nuestras organizaciones y de la sociedad en su conjunto. Desde el programa DIVEM podemos acompañar a tu empresa en el proceso de integrar la variable cultural y de género en vuestra estrategia de diversidad.

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Informe DIVEM: “Panorama de la diversidad cultural en las empresas”

La diversidad cultural es un factor clave para el desarrollo sostenible de las empresas en el entorno global actual. Cada vez más, las organizaciones están reconociendo que la diversidad, la inclusión y equidad en sus equipos no solo mejoran el ambiente laboral, sino que también potencian la innovación, la creatividad y la capacidad de adaptarse a mercados diversos. En este contexto, el compromiso social de las empresas con la diversidad cultural se convierte en una ventaja competitiva y un reflejo de su responsabilidad con la sociedad.

El pasado 7 de noviembre tuvimos el placer de presentar el informe “Panorama de la diversidad cultural en las empresas”, que ofrece una radiografía de la situación de la gestión de esta diversidad en el tejido empresarial español y la puesta en práctica de acciones específicas para prevenir y sensibilizar sobre situaciones de discriminación, racismo, xenofobia y otras formas de intolerancia que aún perviven en los ámbitos laborales y profesionales.

DIVEM es, para las empresas que de él forman parte, un pilar fundamental en la construcción de estrategias empresariales que promueven la diversidad, la equidad y la inclusión (DEI).  A través de este programa, las empresas participantes han desarrollado una mayor conciencia y comprensión sobre la importancia de integrar la diversidad cultural en todos los niveles de su organización, desde el equipo directivo hasta los colaboradores y colaboradoras de base.

En la redacción del informe hemos podido constatar algunos puntos clave en los que las empresas pueden incidir para mejorar la gestión de la diversidad cultural en sus espacios de trabajo, como son la mejora de la integración y la sensibilización, el desarrollo de políticas de DEI, la formación, la gestión de expectativas y necesidades diversas en los equipos y la sostenibilidad y continuidad de esta labor.

Es importante destacar que, al trabajar de la mano con el equipo de DIVEM, las empresas logran desarrollar planes personalizados que se ajustan a sus necesidades y objetivos. De esta manera, se garantiza que las acciones de inclusión y equidad no se queden en iniciativas aisladas, sino que formen parte de una estrategia sostenible a largo plazo y del ADN de la empresa. Este enfoque permite que la gestión de la diversidad cultural sea profunda, estructurada y alineada con los valores de cada organización.

El informe sobre las empresas participantes en el programa DIVEM demuestra el impacto positivo de estas alianzas. Las organizaciones que han optado por una gestión inclusiva no solo están contribuyendo a la construcción de una sociedad más justa y equitativa, sino que también están mejorando su rendimiento financiero, su capacidad de innovación y su reputación. A través de este compromiso, las empresas se posicionan como referentes en la promoción de la diversidad cultural, impulsando un cambio positivo tanto dentro como fuera de sus estructuras.

¡Descarga ya el informe «Panorama de la diversidad cultural en las empresas»!

18 grandes empresas y pymes comprometidas con la diversidad cultural reciben el distintivo DIVEM en 2024

Desde DIVEM celebramos el encuentro empresarial “Del compromiso corporativo al impacto social”, un encuentro en el que se dieron cita grandes empresas y pymes para compartir sus experiencias y buenas prácticas en materia de gestión de la diversidad cultural y contra la discriminación en el ámbito laboral.

En este espacio, las empresas asistentes tuvieron ocasión de compartir sus conocimientos en materia de gestión de esta diversidad, descubriendo ejemplos prácticos de cómo materializarla en acciones concretas y permitiendo enmarcar la diversidad cultural como un activo esencial para la sostenibilidad empresarial del futuro.

De esta forma, dieciocho empresas que durante este año han implantado medidas o innovado en favor de una gestión de la diversidad cultural responsable, han recibido el distintivo del programa DIVEM, en el que se enmarca este evento. Estas empresas han sido Multiópticas, Pikolin, Shiseido, Eviden, Calibre 360, CWT, Délcom, Sigma AI, Highlander, EuropaMundo, Atlas Copco, Grupo Ocean, helpHousing, Cultivos Araba y la asociación empresarial andaluza Epyme.

Seguidamente, las empresas ShiseidoPikolinAtlas Copco y Cultivos Araba mantuvieron una conversación abierta al público asistente en la que han podido intercambiar experiencias acerca de estas buenas prácticas y su reflejo en el propósito de las empresas. Silvia Condon, de la multinacional Atlas Copco, ha afirmado que “a la hora de atraer nuevo talento es vital abrir la perspectiva a la diversidad cultural”. Por su parte, Alicia Alonso, de la empresa alavesa Cultivos Araba, ha reflexionado acerca de que “la sociedad va encaminada a una mayor diversidad y, para gestionarla adecuadamente, la responsabilidad social es un pilar fundamental ya que no basta con que una empresa tenga una plantilla multicultural, es necesario que, además, sea inclusiva”. Finalmente, Isabel Banzo, de Pikolin, ha remarcado su experiencia en esta materia: “gestionar la diversidad cultural nos ha permitido obtener muchos beneficios, como una mayor rentabilidad en nuestra empresa”.

El programa DIVEM, en el que participan todas las empresas reconocidas con este distintivo, es una iniciativa pionera en nuestro país que ha marcado una tendencia en España, habida cuenta del creciente interés por parte de las empresas en saber llevar a cabo una gestión de la diversidad cultural en sus respectivas plantillas y equipos de trabajo. Con casi 500 empresas y entidades empresariales adheridas a DIVEM, este programa busca poner en valor todos los beneficios que aporta la plena integración de las personas diversas culturalmente al tejido empresarial y a la sociedad en su conjunto.

Para sensibilizar a más empresas y que puedan nutrirse de este talento diverso de nuevas perspectivas, ideas, formas de entender la realidad y, por tanto, de nuevas oportunidades de negocio y apertura a nuevos mercados, desde DIVEM se ha puesto en marcha la campaña “No hay color”, a través de la cual se destacan todos estos aspectos positivos, animando a nuevas organizaciones y compañías a sumarse a una tendencia cada vez más creciente en el ámbito empresarial y corporativo.