En un contexto laboral en constante transformación, caracterizado por el avance tecnológico, los cambios demográficos y una creciente internacionalización, la gestión del talento intergeneracional y multicultural se consolida como un factor estratégico para la competitividad y sostenibilidad de las empresas.
España se enfrenta a un envejecimiento progresivo de la población. Una realidad que plantea importantes desafíos para el relevo generacional, por lo que integrar de forma efectiva el talento de distintas generaciones y orígenes permite a las empresas reforzar su competitividad, anticiparse a los cambios y responder de forma más ágil a las nuevas demandas del mercado.
Además, por primera vez, cinco generaciones van a convivir en el ámbito profesional: los baby boomers, la generación X, los millennials, la generación Z y los primeros representantes de la generación Alfa, que pronto comenzarán a incorporarse al mundo laboral.
Cada una de ellas aporta una combinación única de habilidades, experiencias y formas de entender el trabajo. La experiencia y visión estratégica de los perfiles senior se complementa con la capacidad de adaptación, creatividad y dominio digital de las generaciones más jóvenes.
Esta diversidad generacional, unida a la riqueza cultural que aportan personas de distintos orígenes y trayectorias, se traduce en equipos más innovadores, empáticos y capaces de afrontar los retos de un entorno global y cambiante.
Beneficios de los equipos diversos
La convivencia de distintas generaciones y culturas en el entorno laboral genera importantes beneficios tanto para las organizaciones como para las personas que las integran.
Según una encuesta de Merck, cuatro de cada cinco juniors (20 – 30 años) y seniors (55 – 67 años) coinciden en la importancia de trabajar con personas de diferentes edades. Ambos grupos destacan que las empresas que fomentan equipos intergeneracionales toman mejores decisiones, retienen mejor el talento y promueven entornos laborales más empáticos con las personas.
Existe, además, otro consenso generalizado: el talento no tiene edad, y la combinación de perspectivas generacionales impulsa la eficiencia, la innovación y el aprendizaje continuo. Esta complementariedad es una fuente de valor añadido para las empresas, que pueden aprovechar la diversidad de pensamiento y enfoque para mejorar su desempeño.
A ello se suma la diversidad cultural, que potencia la innovación y amplía la capacidad de las organizaciones para comprender diferentes realidades y conectar con públicos diversos. Según el informe de DIVEM “Panorama de la diversidad cultural en las empresas”:
- Las empresas en el cuartil superior de representación étnica tienen un 39% más de probabilidades de superar financieramente a aquellas en el cuartil inferior.
- Las empresas con equipos de liderazgo más diversos reportan una mayor satisfacción entre los empleados y mejores aspiraciones de crecimiento.
- La diversidad no solo se correlaciona con un mejor rendimiento financiero, sino también con un impacto positivo en las comunidades y el medio ambiente.
La realidad es que equipos compuestos por personas de distintas edades y orígenes enriquecen los procesos de toma de decisiones y refuerzan la adaptabilidad ante los cambios del mercado.
Retos en la gestión de la diversidad generacional y cultural
A pesar de los beneficios, la convivencia intergeneracional y multicultural también presenta desafíos.
Persisten estereotipos y sesgos sobre las capacidades de cada grupo, diferencias en los estilos de trabajo y comunicación, así como brechas digitales y culturales. Además, no todas las organizaciones disponen de herramientas adecuadas para gestionar de forma efectiva esta diversidad.
Superar estas barreras requiere promover una cultura corporativa basada en el respeto, la colaboración y el aprendizaje mutuo. La creación de espacios donde distintas generaciones y culturas puedan compartir conocimientos, experiencias y puntos de vista favorece la cohesión interna y fortalece el sentido de pertenencia.
La importancia de las políticas DEI
La Diversidad, Equidad e Inclusión (DEI) se ha consolidado como un eje estratégico para la gestión empresarial. Incorporar la intergeneracionalidad y la interculturalidad en las políticas DEI permite a las organizaciones fortalecer su competitividad, mejorar su clima laboral y proyectar un compromiso real con la sostenibilidad social.
Entre las acciones más efectivas se encuentran:
- Crear equipos diversos y complementarios, que integren perfiles de distintas edades y orígenes.
- Impulsar programas de mentoría cruzada, que faciliten el intercambio de conocimientos entre generaciones.
- Ofrecer formación en competencias intergeneracionales e interculturales, orientada a reducir sesgos y mejorar la comunicación.
- Incorporar indicadores de diversidad y equidad en la estrategia de talento y responsabilidad social corporativa.
Desde DIVEM, acompañamos a las empresas en este proceso, ayudándolas a reconocer y gestionar la diversidad cultural y generacional como un activo estratégico que impulsa la innovación, la cohesión y el desarrollo sostenible.
Apostar por equipos intergeneracionales y multiculturales no es solo una cuestión de responsabilidad social, sino también una decisión empresarial inteligente. En un entorno global y cambiante, las organizaciones que integran la diversidad como valor estratégico están mejor preparadas para afrontar los desafíos del presente y construir el futuro con una mirada más amplia, inclusiva y competitiva.
La riqueza del trabajo intergeneracional y intercultural
/en Diversidad cultural, Responsabilidad SocialEn un contexto laboral en constante transformación, caracterizado por el avance tecnológico, los cambios demográficos y una creciente internacionalización, la gestión del talento intergeneracional y multicultural se consolida como un factor estratégico para la competitividad y sostenibilidad de las empresas.
España se enfrenta a un envejecimiento progresivo de la población. Una realidad que plantea importantes desafíos para el relevo generacional, por lo que integrar de forma efectiva el talento de distintas generaciones y orígenes permite a las empresas reforzar su competitividad, anticiparse a los cambios y responder de forma más ágil a las nuevas demandas del mercado.
Además, por primera vez, cinco generaciones van a convivir en el ámbito profesional: los baby boomers, la generación X, los millennials, la generación Z y los primeros representantes de la generación Alfa, que pronto comenzarán a incorporarse al mundo laboral.
Cada una de ellas aporta una combinación única de habilidades, experiencias y formas de entender el trabajo. La experiencia y visión estratégica de los perfiles senior se complementa con la capacidad de adaptación, creatividad y dominio digital de las generaciones más jóvenes.
Esta diversidad generacional, unida a la riqueza cultural que aportan personas de distintos orígenes y trayectorias, se traduce en equipos más innovadores, empáticos y capaces de afrontar los retos de un entorno global y cambiante.
Beneficios de los equipos diversos
La convivencia de distintas generaciones y culturas en el entorno laboral genera importantes beneficios tanto para las organizaciones como para las personas que las integran.
Según una encuesta de Merck, cuatro de cada cinco juniors (20 – 30 años) y seniors (55 – 67 años) coinciden en la importancia de trabajar con personas de diferentes edades. Ambos grupos destacan que las empresas que fomentan equipos intergeneracionales toman mejores decisiones, retienen mejor el talento y promueven entornos laborales más empáticos con las personas.
Existe, además, otro consenso generalizado: el talento no tiene edad, y la combinación de perspectivas generacionales impulsa la eficiencia, la innovación y el aprendizaje continuo. Esta complementariedad es una fuente de valor añadido para las empresas, que pueden aprovechar la diversidad de pensamiento y enfoque para mejorar su desempeño.
A ello se suma la diversidad cultural, que potencia la innovación y amplía la capacidad de las organizaciones para comprender diferentes realidades y conectar con públicos diversos. Según el informe de DIVEM “Panorama de la diversidad cultural en las empresas”:
La realidad es que equipos compuestos por personas de distintas edades y orígenes enriquecen los procesos de toma de decisiones y refuerzan la adaptabilidad ante los cambios del mercado.
Retos en la gestión de la diversidad generacional y cultural
A pesar de los beneficios, la convivencia intergeneracional y multicultural también presenta desafíos.
Persisten estereotipos y sesgos sobre las capacidades de cada grupo, diferencias en los estilos de trabajo y comunicación, así como brechas digitales y culturales. Además, no todas las organizaciones disponen de herramientas adecuadas para gestionar de forma efectiva esta diversidad.
Superar estas barreras requiere promover una cultura corporativa basada en el respeto, la colaboración y el aprendizaje mutuo. La creación de espacios donde distintas generaciones y culturas puedan compartir conocimientos, experiencias y puntos de vista favorece la cohesión interna y fortalece el sentido de pertenencia.
La importancia de las políticas DEI
La Diversidad, Equidad e Inclusión (DEI) se ha consolidado como un eje estratégico para la gestión empresarial. Incorporar la intergeneracionalidad y la interculturalidad en las políticas DEI permite a las organizaciones fortalecer su competitividad, mejorar su clima laboral y proyectar un compromiso real con la sostenibilidad social.
Entre las acciones más efectivas se encuentran:
Desde DIVEM, acompañamos a las empresas en este proceso, ayudándolas a reconocer y gestionar la diversidad cultural y generacional como un activo estratégico que impulsa la innovación, la cohesión y el desarrollo sostenible.
Apostar por equipos intergeneracionales y multiculturales no es solo una cuestión de responsabilidad social, sino también una decisión empresarial inteligente. En un entorno global y cambiante, las organizaciones que integran la diversidad como valor estratégico están mejor preparadas para afrontar los desafíos del presente y construir el futuro con una mirada más amplia, inclusiva y competitiva.
¡Únete a #EmpresasQueSuman!
¡Acompáñanos en el encuentro empresarial «#EmpresasQueSuman: El compromiso que conecta con la diversidad»!
/en Actualidad DIVEM, Buenas prácticasDesde DIVEM celebramos el próximo 28 de noviembre el encuentro empresarial «#EmpresasQueSuman: El compromiso que conecta con la diversidad», una cita imprescindible para todas aquellas empresas que apuestan por la gestión responsable de la diversidad cultural como motor de innovación, cohesión y transformación social.
En este evento reuniremos a empresas de distintos sectores que comparten una visión común: construir entornos laborales más inclusivos, equitativos y diversos, donde el talento culturalmente plural sea reconocido como una ventaja competitiva.
Durante la jornada, se presentarán experiencias inspiradoras, buenas prácticas y herramientas útiles para seguir avanzando en la incorporación de la diversidad cultural en las estrategias empresariales. Además, se hará entrega del Distintivo DIVEM a aquellas empresas que han demostrado un compromiso ejemplar en este ámbito, reconociendo su esfuerzo por integrar la diversidad en sus políticas internas, procesos de selección, comunicación y cultura corporativa.
Desde DIVEM, queremos animar a todas las empresas interesadas en dar este paso a inscribirse y participar en el encuentro. No importa el tamaño ni el sector: lo importante es la voluntad de avanzar hacia una gestión más inclusiva, consciente y transformadora. El evento está abierto a todas aquellas organizaciones que quieran conocer más sobre el programa, conectar con otras empresas comprometidas y descubrir cómo la diversidad cultural puede convertirse en una palanca estratégica para su desarrollo.
¡La inscripción es gratuita y el aforo es limitado! Si tu empresa está buscando nuevas formas de generar sinergias, valor, mejorar el clima laboral, atraer talento diverso y contribuir a los Objetivos de Desarrollo Sostenible, este encuentro es para ti.
¡Acompáñanos y descubre cómo la diversidad cultural puede transformar tu empresa y tu entorno!
ODS y diversidad cultural: las empresas que se anticipan ya están ganando
/en Agenda 2030, Responsabilidad SocialLos Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y la diversidad cultural no son conceptos abstractos ni compromisos simbólicos. Son herramientas reales que muchas empresas están utilizando para mejorar su rendimiento, posicionarse mejor en su sector y tomar decisiones más inteligentes.
Cada vez más organizaciones entienden que integrar los ODS en su estrategia no es una cuestión de imagen, sino de eficiencia, coherencia y competitividad. Y que apostar por la diversidad cultural no es solo una forma de incluir: es una forma de fortalecer.
¿Qué están haciendo las empresas que lideran?
Utilizan los ODS como marco de gestión para alinear sus decisiones con los grandes retos globales, pero también para anticiparse a cambios normativos, sociales y reputacionales. Además, incorporan la diversidad cultural como activo estratégico, porque saben que los equipos diversos toman mejores decisiones, se adaptan más rápido y generan soluciones más creativas.
A través de estas líneas de acción, las empresas que implementan estas políticas internas consiguen:
Los datos hablan claro: según el informe Implantación de la Agenda 2030 en las empresas españolas. Resultados de la consulta de desarrollo sostenible 2024, del Pacto Mundial de la ONU España, el 84 % de las compañías españolas reconoce que la sostenibilidad ofrece ventajas competitivas, y más de la mitad afirma que impacta positivamente en su cuenta de resultados.
En paralelo, estudios internacionales como Diversity Matters Even More (2023), de McKinsey & Company, confirman que los equipos con mayor diversidad cultural tienen un 33 % más de probabilidades de superar la rentabilidad media de su sector. Y el estudio Transformar las empresas mediante la diversidad y la inclusión, de la OIT, destaca que el 78 % de las empresas que promueven la inclusión reportan mejoras en productividad, y el 67 % en creatividad e innovación. Estos datos no solo respaldan el valor de integrar los ODS y la diversidad cultural: muestran que las empresas que lo hacen están mejor posicionadas para liderar, adaptarse y crecer.
¿Qué papel juega tu empresa?
La sostenibilidad y la diversidad cultural no son una opción. Son una decisión empresarial inteligente.
Las empresas que ya han dado el paso están ganando en reputación, en eficiencia y en capacidad de adaptación.
En DIVEM trabajamos con empresas que quieren estar preparadas para lo que viene, que entienden que la sostenibilidad y la diversidad no son tendencias pasajeras, sino condiciones para competir con solidez y visión de futuro. En especial, contribuimos al ODS 1 (Fin de la pobreza), facilitando la inclusión sociolaboral de personas migrantes y refugiadas; el ODS 4 (Educación de calidad), a través de acciones de sensibilización y formación en entornos empresariales; ODS 5 (Igualdad de género), visibilizando el talento de mujeres culturalmente diversas; al ODS 8 (Trabajo decente y crecimiento económico), promoviendo entornos laborales inclusivos; al ODS 10 (Reducción de las desigualdades), facilitando la integración de personas migrantes y refugiadas; y al ODS 17 (Alianzas para lograr los objetivos), generando redes de colaboración entre empresas y entidades sociales.
Estos enfoques no solo transforman la cultura empresarial, sino que posicionan a las organizaciones como agentes activos en la construcción de una sociedad más justa, cohesionada y sostenible.
A través de herramientas prácticas, acompañamiento personalizado y espacios de reflexión, ayudamos a que cada empresa encuentre su forma de integrar los ODS y la diversidad cultural en su estrategia, desde lo que ya son y desde lo que aspiran a ser.
¿Está tu empresa preparada para liderar en entornos diversos y sostenibles? ¡Únete a las #EmpresasQueSuman!
¿Tu empresa ya tiene Plan de Igualdad? ¡Es el momento de sumar la perspectiva intercultural!
/en Actualidad DIVEM, Buenas prácticas, Diversidad culturalDesde hace años los Planes de Igualdad son una herramienta clave para avanzar hacia entornos laborales más justos. Y desde 2022 son, además, una obligación legal para todas las empresas de 50 o más personas trabajadoras. Pero más allá del cumplimiento normativo. el Plan de Igualdad puede convertirse en una oportunidad estratégica para transformar la cultura empresarial.
En el marco del programa DIVEM acompañamos a empresas que quieren ir más allá del mínimo legal integrando la diversidad cultural como eje transversal en sus políticas de igualdad.
¿Por qué es importante incorporar la diversidad cultural?
Porque la realidad de nuestras empresas ya es diversa. Personas de distintos orígenes, culturas, idiomas y trayectorias forman parte de los equipos, aportando talento, creatividad y nuevas perspectivas. Sin embargo, la igualdad de trato y oportunidades no siempre está garantizada para todas ellas.
Incluir un enfoque que tenga en cuenta la diversidad cultural en las políticas de igualdad permite:
¿Qué gana tu empresa cuando apuesta por la diversidad cultural?
Tal y como mostramos a través de la campaña “No hay color”, eliminar los prejuicios y valorar el talento diverso es una decisión inteligente que genera beneficios reales en el impacto económico y social de las empresas:
Desde DIVEM ofrecemos asesoramiento, herramientas prácticas y acompañamiento personalizado para que tu empresa pueda incorporar la diversidad cultural de forma realista, eficaz y alineada con la normativa.
Y es que la diversidad cultural, bien gestionada, puede ser el motor que impulse a tu empresa hacia un modelo más justo, innovador y sostenible.
¿Quieres saber cómo empezar? ¡Súmate a las #EmpresasQueSuman y descúbrelo!
Día de la Mujer Rural. Diversidad, igualdad y talento que impulsa el futuro
/en DIVEM y mujer, Diversidad culturalCada 15 de octubre se celebra el Día Internacional de las Mujeres Rurales, una fecha para reconocer el papel esencial que desempeñan en el desarrollo económico, social y cultural de nuestro país. En España, más de 3,6 millones de mujeres viven en entornos rurales, lo que supone casi la mitad de la población de estas zonas.
Aunque la España rural lleva años caracterizándose por la baja densidad de población, la llegada de personas migrantes a pequeños municipios (en su mayoría procedentes de Colombia, Marruecos y Venezuela) ha ralentizado su despoblación, lo que también hace patente la diversidad que existe en las zonas rurales.
A pesar de estos cambios sociales positivos, las mujeres siguen enfrentándose a barreras estructurales que limitan sus oportunidades laborales y su plena participación en la sociedad. En este sentido, las mujeres rurales se encuentran con mayores tasas de desempleo y parcialidad en el empleo, así como con una brecha digital, que dificulta su acceso a nuevas oportunidades. Además, la conciliación entre vida personal y profesional es aún más complicada en municipios con escasos recursos y servicios de apoyo.
Diversidad como motor de cambio
Desde el programa DIVEM queremos subrayar que la diversidad laboral es clave para transformar esta realidad. Incorporar a mujeres en entornos tradicionalmente masculinizados y garantizar su participación activa en las empresas rurales no solo es un imperativo de justicia social, sino también una oportunidad para las empresas de convertirse en entornos de trabajo interculturales, diversos, equitativos, e inclusivos, aumentando así su competitividad.
Numerosos estudios señalan que las empresas con mayor diversidad en sus equipos mejoran en creatividad, productividad e innovación. En el medio rural, esto se traduce en nuevas perspectivas para afrontar los retos demográficos, impulsar la digitalización y generar proyectos sostenibles que mantengan vivo el territorio.
Según el XIII Informe ClosinGap Coste de oportunidad de la brecha de género en la conciliación, elaborado por Analistas Financieros Internacionales e impulsado por Repsol, la falta de corresponsabilidad en las tareas domésticas y de cuidado sigue generando una doble jornada para las mujeres, afectando su salud mental, bienestar y desarrollo profesional. Esta desigualdad en la conciliación tiene un alto coste económico para España, al reducir la participación laboral femenina y limitar el aprovechamiento del talento disponible. Además, en su edición anterior, este informe destacó que la brecha de género en el medio rural representa un coste de oportunidad de 38.500 millones de euros, lo que equivale al 3,1 % del PIB español. Esta cifra evidencia que no aprovechar el talento femenino y culturalmente diverso tiene un impacto directo en la economía nacional.
En este contexto, la diversidad cultural y de género no solo es una herramienta de inclusión, sino también de innovación y sostenibilidad, como recoge el informe “Mujeres en la Transición Ecológica 2025” del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico.
El papel de las empresas y el compromiso de DIVEM
El sector empresarial juega un papel decisivo. Apostar por la contratación de mujeres culturalmente diversas en entornos rurales, supone ampliar la base de talento disponible y construir un tejido productivo más resiliente.
En este sentido, DIVEM acompaña a las empresas ofreciendo formación, asesoramiento y ejemplos de buenas prácticas que les permiten integrar la diversidad en su estrategia DEI y su RSC, alineándola con los ODS y la Agenda 2030. Nuestra labor es ayudar a las compañías a romper estereotipos de género y culturales, reconociendo las competencias y el talento de las mujeres culturalmente diversas en entornos rurales y así generar espacios de trabajo inclusivos donde puedan desarrollarse profesionalmente.
El Día Internacional de las Mujeres Rurales nos recuerda que no hay desarrollo sostenible sin igualdad real en todos los territorios. Las empresas que operan en zonas rurales tienen hoy la oportunidad de liderar el cambio, incorporando políticas de diversidad, equidad e inclusión que pongan en valor el talento femenino y multicultural.
Desde DIVEM queremos animar al tejido empresarial lanzando un mensaje: apostar por la diversidad es invertir en futuro, un futuro donde las mujeres rurales no solo participen, sino que lideren la transformación de nuestros pueblos y comarcas. ¡Únete a las #EmpresasQueSuman!
Del compromiso a la acción: cómo el Distintivo DIVEM impulsa una inclusión real
/en Buenas prácticas, Responsabilidad SocialEn DIVEM creemos firmemente que las empresas son agentes de cambio social. Su papel no se limita a generar empleo y desarrollo económico: también reflejan los valores, retos y oportunidades de la sociedad en la que operan. Y en una sociedad tan diversa como la española, resulta imprescindible transformar la diversidad existente en una inclusión real.
Además, sabemos que muchas de las migraciones hacia España tienen un motivo laboral, lo que convierte a las empresas en actores clave para generar entornos donde todas las personas puedan desarrollarse sin discriminación y con igualdad de oportunidades.
Con esta visión nace el programa DIVEM, una iniciativa gratuita de acompañamiento y asesoramiento a empresas —tanto grandes corporaciones como pymes— en la gestión de la diversidad cultural. Nuestro objetivo es apoyar a las organizaciones en la implementación de estrategias alineadas con la Agenda 2030 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), contribuyendo de manera directa a los:
El Distintivo DIVEM: reconocer para inspirar
Para dar visibilidad al esfuerzo de las empresas que se comprometen con la gestión de la diversidad cultural, hemos creado el Distintivo DIVEM “Aquí nos aliamos con la diversidad”. Este reconocimiento anual distingue a aquellas organizaciones que, a lo largo del año, han implementado medidas innovadoras y sostenibles de inclusión y equidad, de la mano de nuestro acompañamiento y herramientas gratuitas.
El Distintivo DIVEM es mucho más que un reconocimiento:
Recibirlo significa que la diversidad no se entiende como una acción puntual, sino como un valor que forma parte del ADN de la empresa y de cada persona que la integra.
Este año el Distintivo DIVEM volverá a reconocer a las empresas que destacan por su compromiso con la diversidad cultural. Mientras tanto, puedes conocer los testimonios de las empresas galardonadas el año pasado, que con su ejemplo inspiran y animan a más organizaciones a avanzar hacia una inclusión real.
Un aspecto clave para comprender la importancia de la diversidad cultural en las empresas lo encontramos en el informe de DIVEM “Panorama de la diversidad cultural de las empresas”. En él se destaca que aquellas organizaciones situadas en el cuartil superior de representación étnica tienen un 39 % más de probabilidades de superar financieramente a las que se encuentran en el cuartil inferior.
Pero los beneficios no se limitan al plano económico. Las compañías con equipos de liderazgo más diversos registran una mayor satisfacción entre sus empleados, así como mejores aspiraciones de crecimiento. En definitiva, la diversidad no solo se traduce en un mejor rendimiento financiero, sino también en un impacto positivo en las comunidades y en el entorno.
Cómo obtener el Distintivo DIVEM en 5 pasos
Todas las empresas, sea cual sea su tamaño o sector, pueden obtener el Distintivo DIVEM siguiendo este simple proceso:
El Distintivo DIVEM no solo aporta visibilidad y reconocimiento. También convierte a las empresas en referentes para otras organizaciones, inspirando a seguir el mismo camino. Hoy son ya más de 500 empresas las que forman parte de DIVEM, y cada año celebramos la entrega de este distintivo a las que destacan por su compromiso.
¡Únete a las #EmpresasQueSuman!
Empresas se reúnen en torno a DIVEM para analizar conjuntamente los retos de gestión de la diversidad cultural
/en Actualidad DIVEM, Buenas prácticas, Diversidad culturalEn un contexto empresarial en el que cada vez es más necesario un compromiso firme con la sostenibilidad, la justicia social y el respeto a los Derechos Humanos, tres compañías referentes en sus sectores —CWT, Highlander Recruitment e Ilunion— se dieron cita el pasado 25 de septiembre en un focus group organizado por DIVEM. El objetivo: generar un espacio de diálogo, reflexión y creación conjunta para abordar de forma estructurada los retos y oportunidades que plantea el enfoque intercultural dentro de la diversidad , la equidad y la inclusión (DEI) en el ámbito corporativo.
El encuentro contó con la participación activa de David Serrano, responsable de desarrollo de negocio en Highlander; Almudena Santos, directora de Employee and Labor Relations Iberian Countries en CWT; y Carolina Lanchas , jefa del Departamento de Diversidad, Equidad e Inclusión de Ilunion. Desde sus respectivas posiciones compartieron experiencias, aprendizajes y compromisos que reflejan cómo la DEI puede convertirse en un eje transversal de las estrategias empresariales de sostenibilidad y transformación organizacional.
A lo largo de la sesión se promovió el intercambio de buenas prácticas, el análisis de barreras comunes y la identificación de herramientas necesarias para avanzar hacia culturas organizacionales más equitativas e inclusivas. Se puso en valor el papel estratégico de programas como DIVEM, que ofrecen formación, asesoramiento y sensibilización en diversidad cultural, ayudando a traducir los valores DEI en resultados tangibles para las empresas.
Uno de los aspectos más enriquecedores del encuentro fue la construcción de una visión compartida sobre el impacto y el compromiso empresarial en materia de diversidad. Las personas participantes coincidieron en que la diversidad cultural no es solo una cuestión ética o social, sino también una ventaja competitiva que impulsa la innovación, mejora la cohesión interna y fortalece la conexión con públicos diversos. Esta perspectiva se alinea con los principios de sostenibilidad empresarial, el cumplimiento de los Derechos Humanos y la promoción de la justicia social.
En este marco, se identificaron varios hitos clave que orientan el camino hacia una transformación empresarial con propósito:
Desde DIVEM creemos que este tipo de encuentros demuestran que sumar esfuerzos, compartir conocimiento y construir alianzas sólidas es el camino más eficaz para liderar una transformación empresarial que sitúe a las personas en el centro. La colaboración intersectorial se consolida así como una herramienta clave para avanzar hacia modelos organizativos más justos, inclusivos y sostenibles.
Si tú también quieres posicionar a tu empresa como referente en la gestión de la diversidad cultural, ¡únete a las #EmpresasQueSuman!
El valor empresarial empieza por la diversidad: por qué ser inclusivos impulsa el éxito
/en Buenas prácticas, Diversidad cultural, Responsabilidad SocialEn un contexto laboral cada vez más competitivo y cambiante, generar valor empresarial se ha convertido en un objetivo estratégico que depende, cada vez más, de la capacidad de integrar y gestionar eficazmente la diversidad.
Numerosos estudios demuestran que las organizaciones que promueven equipos diversos y entornos inclusivos no solo mejoran su cultura interna, sino que logran directamente mejores resultados.
La evidencia es clara: más diversidad, más valor empresarial
Informes internacionales de referencia como los de Deloitte, McKinsey o Boston Consulting Group así lo demuestran. Ya en 2018 el estudio de Deloitte «La revolución de la diversidad y la inclusión» mostraba resultados contundentes. Las organizaciones con culturas inclusivas tienen:
En la misma línea, McKinsey & Company lleva años analizando el impacto de la diversidad en el valor empresarial. En su informe «Diversity Wins: How inclusion matters» (2020), la consultora cifra en un 36 % la mayor probabilidad de obtener mejores beneficios en las empresas con una alta diversidad cultural y étnica.
Tres años después, en «Diversity Matters Even More«, refuerzan este mensaje: las organizaciones en el cuartil superior de representación étnica tienen un 39 % más de probabilidades de superar financieramente a sus pares. Además, aquellas con más del 30 % de mujeres en puestos ejecutivos también presentan mayores niveles de rendimiento económico.
Este tipo de datos no deben pasar desapercibidos. Son la confirmación de que construir equipos representativos de la sociedad se traduce en resultados concretos y sostenibles para el valor empresarial.
La diversidad como motor de la innovación
El valor empresarial también está estrechamente vinculado a la capacidad de innovar. Y aquí, nuevamente, la diversidad marca la diferencia. La consultora Boston Consulting Group ha demostrado que los equipos de gestión diversos generan ingresos un 19 % más altos, precisamente por la capacidad de innovación que aportan distintas las perspectivas.
Cuando una empresa reúne voces distintas, realidades múltiples y trayectorias diversas, está creando un entorno fértil para la creatividad. Esto se traduce en mejores decisiones, soluciones más ajustadas a las necesidades del mercado y una mayor agilidad frente al cambio.
El reto de captar talento
Deloitte señala que los entornos de trabajo inclusivos son importantes para el 80% de las personas que buscan cambiar de empleo. Este dato cobra especial relevancia en un contexto europeo donde la escasez de talento parece un desafío persistente. Según una encuesta de SD Worx, el 43 % de las empresas europeas tiene dificultades para atraer talento, lo que representa un obstáculo directo para su competitividad y valor empresarial.
Al mismo tiempo, una investigación liderada por Lighthouse Reports —junto a The Financial Times, El País y Unbias The News— reveló que la mayoría de los países europeos no están aprovechando el potencial de las personas migrantes altamente cualificadas. El estudio, basado en datos de Eurostat entre 2017 y 2022, muestra que casi la mitad de estos profesionales están sobrecualificados para los puestos que desempeñan, y que su tasa de desempleo duplica la de la población nativa, pese a la alta demanda de perfiles especializados.
Esta paradoja refleja un desequilibrio estructural: mientras miles de empresas tienen dificultades para encontrar profesionales con las competencias necesarias, muchos talentos formados siguen sin encontrar espacios donde desarrollarse por barreras sistémicas y falta de reconocimiento.
Diversidad cultural: una ventaja competitiva real
Integrar y valorar adecuadamente el talento diverso no solo mejora el valor empresarial, sino que permite responder a las necesidades de una sociedad culturalmente heterogénea. Significa tener acceso a nuevas ideas, idiomas, formas de pensar y entender el mundo. Así como, una oportunidad para conectar mejor con una clientela cada vez más plural y exigente.
En definitiva, apostar por la diversidad pasa por construir espacios de trabajo más equitativos, inclusivos y representativos de la sociedad. Una transformación que se refleja no solo en una mejor cultura corporativa, sino también en una mayor generación de valor empresarial. Comprender y aplicar esta visión es esencial para cualquier organización que aspire a liderar con impacto.
¿Quieres profundizar más en cómo la diversidad impulsa el valor empresarial?
Descarga el informe “Panorama de la diversidad cultural en las empresas” y descubre cómo integrar políticas de diversidad, equidad e inclusión puede transformar tu organización desde dentro.
Fomentar la igualdad salarial desde la diversidad cultural: compromiso y acción empresarial
/en Buenas prácticas, Diversidad cultural, Responsabilidad SocialCada 18 de septiembre se conmemora el Día Internacional de la Igualdad Salarial, una fecha que pone sobre la mesa las desigualdades persistentes en el ámbito laboral y la necesidad renovar el compromiso por construir entornos profesionales más justos, equitativos e inclusivos. Aunque tradicionalmente se ha visibilizado la brecha salarial entre hombres y mujeres, es fundamental ampliar la mirada y reconocer que existen otras desigualdades que atraviesan el mundo del trabajo, especialmente aquellas vinculadas al origen étnico, cultural o racial de las personas.
Esta brecha salarial es una realidad silenciada en muchos contextos. Diversos estudios internacionales han evidenciado que las personas migrantes, de orígenes diversos o pertenecientes a minorías étnicas suelen percibir salarios más bajos, tener menores oportunidades de promoción y enfrentar mayores obstáculos para acceder a empleos cualificados, incluso cuando cuentan con formación y experiencia similares a las de sus pares.
El informe de la OCDE “Combatting Discrimination in the European Union” (2025) revela que las personas culturalmente diversas enfrentan mayores tasas de discriminación en el empleo, lo que se traduce en menores ingresos, mayor precariedad y dificultades para acceder a puestos cualificados, incluso cuando tienen formación equivalente a la del resto de sus compañeros. Esta realidad no solo limita el desarrollo profesional de las personas afectadas, sino que también restringe el crecimiento económico y la cohesión social. El estudio destaca la necesidad urgente de mejorar la recopilación de datos desagregados por origen, armonizar la legislación antidiscriminatoria en la UE y reforzar las políticas de inclusión para cerrar estas brechas estructurales.
En este contexto, las empresas tienen un papel clave que va más allá del cumplimiento normativo: pueden convertirse en agentes activos del cambio. Para ello, es fundamental que comiencen por revisar sus sistemas de recogida de datos internos, asegurándose de que permiten identificar posibles desigualdades salariales vinculadas al origen de las personas. Esto implica, por ejemplo, incluir variables de diversidad en los estudios de clima laboral, en los procesos de selección y en los análisis de retribución.
Esta desigualdad no solo vulnera derechos fundamentales, sino que también limita el potencial de innovación, crecimiento y cohesión social de las empresas y sociedades.
Una brecha que se multiplica
La discriminación salarial por origen no actúa de forma aislada. A menudo se entrecruza con otras variables como el género, la edad o la situación administrativa, generando brechas múltiples que afectan especialmente a mujeres migrantes, personas refugiadas o jóvenes de orígenes diversos. Esta interseccionalidad agrava la exclusión y dificulta el acceso a condiciones laborales dignas.
Además, estas desigualdades no siempre son visibles en los indicadores generales. Muchas veces se ocultan tras categorías amplias o se diluyen en estadísticas que no desagregan por origen, lo que dificulta su identificación y abordaje. Por ello, es clave que las empresas adopten una mirada más profunda y comprometida, que reconozca la diversidad cultural como una dimensión esencial de la igualdad salarial.
ODS 8: trabajo decente y crecimiento económico para todas las personas
La Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible establece en su Objetivo de Desarrollo Sostenible 8 la meta de promover el crecimiento económico sostenido, inclusivo y sostenible, el empleo pleno y productivo, y el trabajo decente para todas las personas. Para cumplir con este objetivo, es imprescindible que las empresas identifiquen y eliminen las brechas salariales que afectan a personas por su origen cultural, étnico o racial.
Garantizar la igualdad salarial no es solo una cuestión de justicia social, sino también una estrategia empresarial inteligente. Las organizaciones que valoran la diversidad y promueven la equidad salarial generan entornos más motivadores, retienen mejor el talento, mejoran su reputación y se benefician activamente de una economía más inclusiva.
En este sentido, desde DIVEM trabajamos para que las empresas reconozcan el valor de la diversidad cultural y avancen hacia modelos de gestión más inclusivos. A través de nuestro acompañamiento personalizado, ayudamos a las organizaciones a identificar posibles brechas, sensibilizar a sus equipos, revisar sus políticas internas y adoptar medidas concretas que promuevan la igualdad salarial desde una perspectiva intercultural.
Nuestro enfoque positivo y colaborativo permite que las empresas se sumen a este compromiso sin miedo, entendiendo que la diversidad es una oportunidad para crecer, innovar y liderar el cambio. Porque solo cuando todas las personas reciben un trato justo y equitativo, podemos hablar de verdadero trabajo decente. ¡Únete a DIVEM y a las #EmpresasQueSuman!
Procesos de selección diversos, equitativos e inclusivos: clave para atraer y retener talento diverso
/en Diversidad cultural, Responsabilidad SocialEn un entorno empresarial cada vez más consciente de su impacto social, los procesos de selección han dejado de ser solo una herramienta para cubrir vacantes. Hoy son un reflejo claro del compromiso de las empresas con la diversidad, la equidad y la inclusión. Esta evolución no solo ayuda a atraer y retener talento diverso, sino que también fortalece la cultura interna de las empresas, mejora la reputación corporativa y contribuye activamente al cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
Cuando hablamos de diversidad, debemos tener en cuenta todas las diversidades (diversidad cultural, diversidad de género, diversidad funcional, diversidad generacional, diversidad sexual…) pero además debemos tener en cuenta, para enriquecer los entornos de trabajo, las distintas experiencias, trayectorias, capacidades, culturas, identidades y formas de pensar. Todo ello, es lo que hace que se impulse la innovación, se mejoren los procesos de toma de decisiones y permite a las empresas adaptarse mejor a los cambios.
Ahora bien, la diversidad por sí sola no es suficiente. Para que sea efectiva debe ir acompañada de procesos de selección equitativos. Esto significa eliminar barreras y sesgos que limitan el acceso real a las oportunidades. Algunas prácticas clave son: redactar ofertas de empleo con lenguaje inclusivo que abra la puerta a más personas; evaluar a través de competencias y logros reales en lugar de basarse únicamente en trayectorias académicas o profesionales; formar de manera continua a los equipos de selección en la detección y gestión de sesgos inconscientes; estructurar entrevistas con preguntas iguales para todas las candidaturas; aplicar revisiones ciegas de currículums eliminando datos personales que puedan condicionar la decisión; y apoyarse en herramientas tecnológicas que faciliten decisiones objetivas, siempre desde un uso crítico y responsable. La equidad no trata de ofrecer lo mismo a todas las personas, sino de brindar lo que cada una necesita para tener una oportunidad justa.
La inclusión, por otro lado, no se logra solo contratando perfiles diversos. Requiere construir entornos donde todas las personas se sientan valoradas, escuchadas y con posibilidades reales de crecer. Esto implica adaptar políticas internas de conciliación y flexibilidad, implementar programas de mentoría para colectivos infrarrepresentados, crear canales de participación donde las ideas se traduzcan en cambios tangibles, y garantizar que el liderazgo ejerza de manera responsable e inclusiva. Además, medir el impacto es clave: indicadores como la representación de colectivos diversos en los distintos niveles de la empresa, la satisfacción del personal, la evolución de promociones internas o la rotación voluntaria permiten saber si las acciones están transformando de verdad la cultura corporativa.
Un entorno diverso, intercultural, equitativo e inclusivo no solo mejora el clima laboral, sino que también reduce la rotación e impulsa el compromiso de los equipos.
Hoy más que nunca, atraer y fidelizar talento diverso no se debe convertir en una moda, sino en una estrategia prioritaria para el futuro de cualquier empresa. Las nuevas generaciones buscan algo más que un empleo: quieren trabajar en compañías comprometidas y coherentes con sus valores. Y eso implica que lo que se dice sobre diversidad, equidad e inclusión esté respaldado por acciones reales. Retener ese talento exige políticas que contemplen distintas realidades: desarrollo profesional, conciliación, reconocimiento y bienestar.
Desde DIVEM entendemos que impulsar procesos de selección diversos, equitativos e inclusivos no solo ayuda a cumplir con la normativa o a mejorar indicadores. Es una apuesta por empresas más humanas, sostenibles y preparadas para los desafíos del presente y del futuro. Apostar por el talento diverso es, sin duda, apostar por un futuro con propósito y con un compromiso social real.
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