La consecución de los ODS y el compromiso que deben tener las empresas en el cumplimiento de la Agenda 2030
Casi un año después de la cumbre de los ODS, los desafíos cada vez más intensos e interconectados siguen poniendo en peligro la consecución de los ODS antes de la fecha límite de 2030. El progreso se ha detenido o se ha revertido en múltiples frentes, a pesar de las promesas reafirmadas.
Los impactos de la covid-19, que afectaron desde 2020 a los objetivos marcados para el cumplimiento de estos Objetivos de Desarrollo Sostenible y que se han mantenido en el tiempo, agravados por conflictos como los de Ucrania o Gaza ―que han contribuido a incrementar la cifra global de personas desplazadas por la fuerza en todo el mundo a los casi los 120 millones por primera vez en la historia―, las crisis climáticas, los obstáculos para garantizar la igualdad de género, la agitación económica… han agravado que las desigualdades sigan creciendo.
En este contexto, cuando quedan seis años para cumplir con la Agenda 2030, debemos seguir teniendo un firme compromiso y propósito para el 2030 de poner fin a la pobreza, proteger el planeta y no dejar a nadie atrás. Para ello, las empresas deben traducir su compromiso y propósito en acciones, con un claro compromiso y objetivo de crear un mundo mejor, más sostenible e inclusivo para todas las personas y para poder avanzar en la consecución de la Agenda 2030.
En este sentido, las empresas deben seguir avanzando en aumentar el conocimiento y un plan formativo para toda su cadena de valor y grupos de interés sobre la Agenda 2030, además de desarrollar acciones de sensibilización para llegar a un compromiso social real, en la compañía. Además, deben comprometerse a través de su estrategia responsabilidad social corporativa y empresarial en realizar prácticas sociales internas sostenibles, prácticas sociales impulsadas por las organizaciones con impacto externo, modelo de gobernanza y de gestión para supervisar y acometer las actuaciones sociales y el cumplimiento de la diligencia debida en derechos humanos.
Por ello, el programa DIVEM ofrece al sector empresarial, implementar acciones para impulsar y crear un cambio cultural y corporativo en las empresas para formar, sensibilizar y poner en valor, las acciones sociales y promover la gestión del talento diverso, fomentando la creación de equipos de trabajos interculturales, diversos, equitativos e inclusivos. Para este objetivo ofrecemos al sector empresarial acciones que se puedan implementar e impacten directamente en el ODS 1, ODS 4, ODS 5, ODS 8, ODS 10 y ODS 17 y crear, así, entornos de trabajo interculturales, diversos, equitativos e inclusivos que garanticen la igualdad de oportunidades y eliminen cualquier desigualdad.
Si quieres saber más sobre la consecución de la Agenda 2030, te invitamos a leer estos tres informes:
- Implantación de la Agenda 2030 en las empresas españolas. Pacto Mundial
- The Sustainable Development Goals Report 2024. Naciones Unidas
- IX Informe del impacto social de las empresas. Deloitte






El ODS 1 busca poner fin a la pobreza en todas sus formas y dimensiones. Las empresas pueden contribuir a este objetivo asegurando que sus prácticas de contratación y promoción sean inclusivas y estén libres de discriminación racial y étnica. Al adoptar políticas de igualdad de oportunidades y promover la diversidad en todos los niveles de la organización, las empresas pueden ayudar a romper el ciclo de pobreza y exclusión.








